Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!
Clases particulares - Método Suzuki - Teoría musical - Conciertos - Recitales
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Base del violín y consciencia corporal
Hola a tod@s!
Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!
Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!
Tocar el violín; expresarse musicalmente
Muchas veces cuando los alumn@s comienzan a tocar el violín pueden imaginarse fácilmente manteniendo la posición de arco y violín o leyendo una partitura. Sin embargo es una gran sorpresa para la mayoría descubrir la capacidad que hay en ellos de hacer música.
Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.
Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.

Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.
Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.
Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!
Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.
Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.
Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.
Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.
Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!
El libro "sacred hoops"
Una de las cosas que más me gusta de leer buenos libros es la bibliografía recomendada en cada uno de ellos, porque una primera lectura produce una sucesión de lecturas casi interminable que nos hace tener una visión más amplia del mundo que nos rodea.

Y la lectura del libro "sacred hoops" ha sido parte de este proceso que me ha llevado a extraordinarias lecturas relacionadas con el trabajo en equipo (muy necesario en el método Suzuki), el Zen y diferentes maneras de enfocar la vida.
- reprogramar la mente mediante
-técnicas de auto-sugestión; visualización
- meditación; apagar las voces de la mente y confiar en la sabiduría innata de tu cuerpo
- filosofía Zen; aclarar la mente experimentando el presente
A continuación desarrollo algunas ideas interesantes
El camino es la recompensa: para experimentar el presente debemos aplicar tres normas básicas:
Play hard, play fair, play now.
Una de las cualidades más importantes de un líder es saber escuchar sin hacer juicios, lo que los budistas denominan la simple atención. Cuando estamos verdaderamente presentes, con una consciencia abierta e imparcial, obtenemos mejor información de la realidad y por tanto mejores resultados. Este es el origen de una verdadera buena acción: la capacidad de observar qué está ocurriendo y actuar en consecuencia, sin ser distraídos por pensamientos de nuestro ego.
Para conseguir este alto nivel de concentración y comunicación no-verbal el silencio es la gran herramienta.
Cuando las personas no son intimidadas o abrumadas por la autoridad, se consigue la verdadera autoridad sobre ellos. Los corazones se ganan a través de la inclusión y la participación . Debemos escuchar con atención y profundo respeto, de manera individual, y desarrollar una visión que abarque sus más altas aspiraciones. La conexión es mucho más profunda si se fundamenta en un intercambio genuino. El poner a cada jugador en las posiciones que desarrollan todo su potencial asegura la armonía entre ellos, ya que se les da a sus logros el crédito que merecen.
Suelo crear una gran visión del equipo cada verano a partir de la realidad del año. Esta visión se convierte en un boceto sobre el que trabajar en la nueva temporada que se ajusta y define según se desarrolla el nuevo año. La aceptación de las barreras es el punto de partida a la libertad.
Un profesor continuamente asume el rol de líder para guiar e inspirar a sus alumnos; y toda la visión de liderago por parte de Phil Jackson nos ayuda a asumir este papel desde la serenidad, la generosidad y el pensar en lo mejor para los alumnos, que no tiene porque tener que ver con lo mejor para nosotros mismos.
Nuestra vida es el instrumento con el que experimentamos la verdad.
Si tienes la mente clara y el corazón abierto no tendrás que buscar una dirección; ella vendrá a tí.
Ganar es importante, pero lo que verdaderamente me da alegría es la experiencia de estar totalmente comprometido en lo que estoy haciendo.
No buscamos buena fortuna; nosotros mismos somos buena fortuna.
“Make your play work and your work play”
La más dulce de nuestras victorias fue aquella en la que cada miembro del equipo hizo una contribución significativa.
En la enseñanza budista el término hábil significa tomar decisiones y resolver problemas de la manera más adecuada a cada situación sin causar daños.
Ven a trabajar cada día porque es importante trabajar correctamente, hacer cada acción con un esfuerzo consciente.
Tratamos de jugar cada juego y no que el juego nos juegue a nosotros.

Y la lectura del libro "sacred hoops" ha sido parte de este proceso que me ha llevado a extraordinarias lecturas relacionadas con el trabajo en equipo (muy necesario en el método Suzuki), el Zen y diferentes maneras de enfocar la vida.
El punto fundamental que trata este libro es cómo crear un gran equipo, y Phil Jackson fundamenta esta cuestión en varios puntos:
- hacer a un lado el ego y trabajar hacia un objetivo común.
"para una gota de lluvia, el deleite es unirse al río" (Ghalib)- hacer a un lado el ego y trabajar hacia un objetivo común.
- reprogramar la mente mediante
-técnicas de auto-sugestión; visualización
- meditación; apagar las voces de la mente y confiar en la sabiduría innata de tu cuerpo
- filosofía Zen; aclarar la mente experimentando el presente
A continuación desarrollo algunas ideas interesantes
El camino es la recompensa: para experimentar el presente debemos aplicar tres normas básicas:
1. No dejar que la rabia (enfado, ira) nuble nuestra mente
2. La consciencia lo es todo
3. El poder del nosotros es más fuerte que el poder del yo
El Zen nos hace conscientes de nuestros pensamientos y disminuye el poder que tienen sobre nosotros. Después de cierto tiempo en silencio y centrado en la respiración, los pensamientos se calman y se experimentan momentos de simplemente estar, sin la mente inmiscuyéndose.
La concentración proviene de no de tratar de mantenerse centrado en algo, sino de mantener la mente abierta hacia la nada; concentración es sinónimo de libertad. Se trata de confiar en el momento, estar inmerso en la acción para poder reaccionar de manera espontánea.
La paz mental es la que une el yo mismo a lo que me rodea, es la que produce valores adecuados, que producen a su vez pensamientos adecuados, que producirán acciones adecuadas y que finalmente darán lugar a un trabajo que será el resultado material que se verá. La serenidad es el centro de todo.
La paz mental es la que une el yo mismo a lo que me rodea, es la que produce valores adecuados, que producen a su vez pensamientos adecuados, que producirán acciones adecuadas y que finalmente darán lugar a un trabajo que será el resultado material que se verá. La serenidad es el centro de todo.
El objetivo de esta paz mental es desempeñar toda actividad con atención, momento a momento. Sólo necesitamos calmar la mente que juzga y centrarnos en lo que se necesita hacer en el ahora.
De esta manera convertimos cada experiencia en una investigación del momento
Y esta es la filosofía que aplicamos en el método Suzuki; concentración y refuerzo positivo cada paso del camino del aprendizaje.
De esta manera convertimos cada experiencia en una investigación del momento
Y esta es la filosofía que aplicamos en el método Suzuki; concentración y refuerzo positivo cada paso del camino del aprendizaje.
La impermanencia: no puedes entrar en el mismo río dos veces
Ves este vaso? Para mí ya está roto. Disfruta de él; bebe de él; retiene el agua admirablemente, a veces reflejando la luz del sol con bellos colores. Cuando lo golpeo suavemente obtengo bonitos sonidos. Pero sin embargo cuando caiga al suelo diré, "por supuesto, ya estaba roto, y cada momento con él ha sido precioso".
Esta historia ilustra uno de los principios básicos del budismo; la impermanencia es un hecho fundamental de la vida. Y cuando no podemos aceptar la verdad de la transitoriedad sufrimos.
El reto entonces está en no repetirnos, sino utilizar lo que hemos aprendido para re-crearnos, para crear una nueva visión de nosotros mismos y de nuestro equipo.
Aunque no directamente relacionado con la filosofía del método Suzuki, esta historia es una bonita imágen en la que de la música, un arte cuya esencia es la transitoriedad.
La figura del líder
Ves este vaso? Para mí ya está roto. Disfruta de él; bebe de él; retiene el agua admirablemente, a veces reflejando la luz del sol con bellos colores. Cuando lo golpeo suavemente obtengo bonitos sonidos. Pero sin embargo cuando caiga al suelo diré, "por supuesto, ya estaba roto, y cada momento con él ha sido precioso".
Esta historia ilustra uno de los principios básicos del budismo; la impermanencia es un hecho fundamental de la vida. Y cuando no podemos aceptar la verdad de la transitoriedad sufrimos.
El reto entonces está en no repetirnos, sino utilizar lo que hemos aprendido para re-crearnos, para crear una nueva visión de nosotros mismos y de nuestro equipo.
Aunque no directamente relacionado con la filosofía del método Suzuki, esta historia es una bonita imágen en la que de la música, un arte cuya esencia es la transitoriedad.
Play hard, play fair, play now.
Una de las cualidades más importantes de un líder es saber escuchar sin hacer juicios, lo que los budistas denominan la simple atención. Cuando estamos verdaderamente presentes, con una consciencia abierta e imparcial, obtenemos mejor información de la realidad y por tanto mejores resultados. Este es el origen de una verdadera buena acción: la capacidad de observar qué está ocurriendo y actuar en consecuencia, sin ser distraídos por pensamientos de nuestro ego.
Para conseguir este alto nivel de concentración y comunicación no-verbal el silencio es la gran herramienta.
Cuando las personas no son intimidadas o abrumadas por la autoridad, se consigue la verdadera autoridad sobre ellos. Los corazones se ganan a través de la inclusión y la participación . Debemos escuchar con atención y profundo respeto, de manera individual, y desarrollar una visión que abarque sus más altas aspiraciones. La conexión es mucho más profunda si se fundamenta en un intercambio genuino. El poner a cada jugador en las posiciones que desarrollan todo su potencial asegura la armonía entre ellos, ya que se les da a sus logros el crédito que merecen.
Suelo crear una gran visión del equipo cada verano a partir de la realidad del año. Esta visión se convierte en un boceto sobre el que trabajar en la nueva temporada que se ajusta y define según se desarrolla el nuevo año. La aceptación de las barreras es el punto de partida a la libertad.
Un profesor continuamente asume el rol de líder para guiar e inspirar a sus alumnos; y toda la visión de liderago por parte de Phil Jackson nos ayuda a asumir este papel desde la serenidad, la generosidad y el pensar en lo mejor para los alumnos, que no tiene porque tener que ver con lo mejor para nosotros mismos.
Algunas fantásticas frases del libro:
Nuestra vida es el instrumento con el que experimentamos la verdad.
Si tienes la mente clara y el corazón abierto no tendrás que buscar una dirección; ella vendrá a tí.
Ganar es importante, pero lo que verdaderamente me da alegría es la experiencia de estar totalmente comprometido en lo que estoy haciendo.
No buscamos buena fortuna; nosotros mismos somos buena fortuna.
“Make your play work and your work play”
La más dulce de nuestras victorias fue aquella en la que cada miembro del equipo hizo una contribución significativa.
En la enseñanza budista el término hábil significa tomar decisiones y resolver problemas de la manera más adecuada a cada situación sin causar daños.
Ven a trabajar cada día porque es importante trabajar correctamente, hacer cada acción con un esfuerzo consciente.
Tratamos de jugar cada juego y no que el juego nos juegue a nosotros.
Yehudi Menuhin y sus tutoriales (III)
Cuando decimos a un alumno que "sostenga" el violín en muchas ocasiones puede malinterpretarse. Se suele pensar en cogerlo con fuerza, casi con la sensación de que no se nos escape. En cambio, coger el violín es una cuestión de equilibrio y flexibilidad, evitando cualquier tensión física.
El propio violín no incorpora ningún soporte predeterminado para asentarlo a nuestro cuerpo. En la actualidad la mayoría de violinistas utilizan algún tipo de almohadilla para acomodarlo. Menuhin no.
Utiliza la clavícula y el equilibrio entre los movimientos de mano izquierda, arco y cuerpo en general para mantener una ejecución equilibrada, flexible y relajada.
La primera sensación que tenemos al poner un violín sobre el hombro es de que resbalará y caerá al suelo; queremos poner algo por debajo, sostenerlo haciendo fuerza. Entonces buscamos el apoyo del hombro, el peso de la cabeza, el soporte de la mano izquierda o del pulgar. Todos estos intentos de "fijar" son erróneos, ya que imposibilitamos la flexibilidad de las articulaciones (cuello, hombro, brazo izquierdo, mano izquierda). Menuhin muestra en el minuto 2:20 todas esta tendencias con un alumno.
Con un violín de plástico transparente muestra mejor la posición del violín respecto al cuerpo (3:35).
El violín descansa sobre la clavícula y la cabeza descansa sobre la barbada, libre para poder moverse en todas direcciones. El hombro también puede moverse libremente. En cuanto a la mano izquierda, la posición debe adaptarse tomando como referencia la altura de los nudillos para posibilitar que quede espacio entre los dedos y el batedor (4:31). Es importante que en este momento mantengamos contacto con el instrumento sólo en las puntas de los dedos 1 a 4 y con la primera falange del pulgar.
Podemos observar también que cuando subimos de posición a lo largo del batedor (4:50 - 5:26) los dedos se van elevando hasta llegar prácticamente a una posición vertical y los nudillos quedan por encima del nivel del batedor. Los dedos deben de poder caer en las cuerdas de manera natural a distancias iguales.
En todo momento la mano, el codo y el hombro deben permanecer relajados y flexibles.
Para encontrar una buena manera de coger el violín podemos comenzar dejándolo colgar de la cabeza y la clavícula y ver si podemos mantener el hombro libre (5:57).
De esta manera podemos establecer que el hombro no interviene. Para poner el violín en posición paralela al suelo situamos el pulgar y el índice uno a cada lado del mango y levantamos el violín hasta su posición comprobando que ahora tenemos mucho más espacio y libertad de movimientos.
En el siguiente ejemplo (7:44) Menuhin coloca el violín sobre la clavícula de una alumna y le hace levantar el brazo poco a poco para que lo conserve relajado, comprobando que los nudillos estén ligeramente por encima del mango del violín.
A continuación expone algunos ejercicios más específicos:
- De pulgar (8:30) para desarrollar la flexibilidad de la articulación
- Levantar la cabeza y mover lateralmente con el pulgar y los dedos 2,3 el violín (8:53)
- Subir y bajar los dedos de la mano izquierda (9:10). La unión del pulgar con la mano se acercará y alejará del mango del violín.
- Dejar descansar la cabeza ligeramente sobre la barbada y colocar los dedos por encima de las cuerdas en la posición más alta posible, levantando el violín sólo con la acción del pulgar (9:45). Es un ejercicio complementario del anterior.
- Mover el pulgar hacia dentro (10:10). Situar los dedos 3-4 descansando sobre la cuerda e intentar que lleguen hasta su altura más alta sin cambiar el ángulo de la articulación más cercana a la cuerda (10:33). Hacer el ejercicio intentando crear espacio en el triángulo formado entre brazo - antebrazo - violín. Para ello se debe dejar caer el codo cada vez que se eleva la mano.
- Incrementar la fuerza y velocidad de los dedos cuando salen de la cuerda (11:57). Se debe evitar que suenen contra el batedor cuando vuelven a la cuerda.
Con todos estos ejercicios hemos asegurado el punto de contacto de los dedos con la cuerda y el batedor. Los movimientos que pueden trazar los dedos sobre el batedor pueden ser: verticales (17:30), horizontales (17:34) y laterales (17:40). Estos movimientos interrelacionados permiten trazar círculos (17:58). Menuhin desarrolla el movimiento horizontal (14:42). Se trata de pivotar la mano con la referencia del pulgar. Los dedos que están sobre la cuerda cambian de ángulo desde la posición más plegada o cuadrada (14:56) a la más plana u horizontal (15:00). En este ejercicio debemos notar el movimiento en dedos, nudillos y muñeca. Es muy importante el papel que juega la cabeza y el hombro:
- cuando llevamos la muñeca hacia sentiremos que el violín también lo estiramos hacia fuera. Debemos llevar el menton hacia abajo y atrás para no permitir que el violín deje su posición sobre la clavícula. El hombro tenderá a ir hacia atrás, y este movimiento debe anticipar el del resto del brazo (17:10)
- cuando movemos los dedos hacia el cuerpo debemos mantener la cabeza libre y el hombro de manera natural tenderá a moverse hacia adelante anticipando el movimiento del resto del brazo.
Los siguientes ejercicios son para desarrollar la sensibilidad de los dedos:
- El dedo permanece sobre la cuerda y el pulgar resbala por debajo del mango (18:28). El dedo índice puede rozar ligeramente el mango a la altura del nudillo.
- El pulgar permanece en su sitio y los dedos resbalan por la cuerda arriba y abajo (19:00)
- El pulgar e índice se mueven en direcciones opuestas siempre cuidando no ejercer ninguna tensión en cabeza y hombro por querer fijar el violín a su posición (19:30).
Es importante poder mover los dedos horizontalmente (21:05) con la cooperación del resto de articulaciones. Para ello se desplazaran los dedos horizontalmente en direcciones opuestas (21:29).
Para finalizar, recomienda el libro en varios volúmenes "La independencia de los dedos" de Dounis, en el que cada dedo debe ejercer un movimiento diferente, combinando estado estacionario y movimientos horizontales, laterales y verticales (22:10). ¡Fantástico!
Yehudi Menuhin y sus tutoriales (II)
Éste es el segundo vídeo de los tutoriales de Menuhin.
En él expone algunos ejercicios para preparar la mano derecha, es decir, la técnica del arco.
Los ejercicios se comienzan con un vara, ya que es el objeto más simple en el que podemos experimentar cómo coger el arco: su posición, equilibrio y fuerza que debemos ejercer. Este mismo comienzo lo refleja el método Suzuki, que toma como comienzo la caja de cartón y la vara de madera.
Al coger la vara por el medio (0:30) podemos experimentar su equilibrio. Tomándola con los dedos pulgar e índice comprobamos que no necesitamos hacer fuerza; simplemente evitamos que caiga.
Entonces situamos el resto de dedos (dejando entre ellos distancias lo más iguales posibles; minuto 7:25). y subimos el meñique a la vara, atrasándolo ligeramente. Poco a poco movemos la mano hacia lo que sería el talón; el dedo meñique comenzará a ejercer una función equilibradora ya que aguanta el peso de la vara.
A continuación podemos hacer la primera aproximación a la posición real de los dedos sobre el arco; la forma de anillo (oposición pulgar - índice / medio) de la mano al tomar la vara (2:50). El dedo pulgar toma contacto con la vara en la parte derecha superior de la yema, justo pegado a la uña. De esta manera la articulación puede seguir el movimiento natural del arco. El dedo debe poder de resbalar por la vara (3:25) de manera flexible y relajada.
El dedo medio e índice (3:30) debe entrar en contacto con la vara en la segunda falange, pero cerca de la articulación que la une a la primera. El meñique se encuentra prácticamente vertical aunque como hemos dicho ligéramente retrasado. El dedo anular comparte la función equilibradora del meñique pero, a demás, en el arco arriba ayuda a ir redondeando la mano y tiene una importante función en la expresión del sonido. Esta posición se mantendrá aunque puede cambiar:
El ángulo que debe dibujar el anverso de la mano es de unos 45 grados (7:45) por varias razones:
Los cuatro dedos reparten el peso del brazo y lo transfieren al arco. A demás su flexibilidad (6:45) les permite moverse lateralmente. Un buen ejercicio para desarrollar esta flexibilidad es con el puño cerrado (7:00) intentar expandir los nudillos lateralmente. La flexibilidad se manifiesta de muchas maneras:
Para comprobar la relajación y flexibilidad de los dedos Menuhin propone los siguiente ejercicios. Todos ellos se pueden realizar tomando la vara en el punto medio (el más equilibrado) o más hacia los extremos.
Una vez desarrollados todos estos ejercicios de flexibilidad podemos dejar la vara y coger el arco. Ahora podemos hablar de fuerza. Existen dos tipos de fuerza cuando tocamos el violín:
Trazando ochos con el arco Menuhin nos hace reflexionar sobre el movimiento continuo que podemos hacer con el brazo, semejante a respirar; un movimiento relajado y constante.
El final del vídeo Menuhin enfatiza la importancia de realizar los ejercicios antes de coger el violín, ya que de esta manera nuestro primer sonido será bueno y bonito, algo de suma importancia para todos los violinistas y especialmente para aquellos que comienzan.
En él expone algunos ejercicios para preparar la mano derecha, es decir, la técnica del arco.
Los ejercicios se comienzan con un vara, ya que es el objeto más simple en el que podemos experimentar cómo coger el arco: su posición, equilibrio y fuerza que debemos ejercer. Este mismo comienzo lo refleja el método Suzuki, que toma como comienzo la caja de cartón y la vara de madera.
Al coger la vara por el medio (0:30) podemos experimentar su equilibrio. Tomándola con los dedos pulgar e índice comprobamos que no necesitamos hacer fuerza; simplemente evitamos que caiga.
Entonces situamos el resto de dedos (dejando entre ellos distancias lo más iguales posibles; minuto 7:25). y subimos el meñique a la vara, atrasándolo ligeramente. Poco a poco movemos la mano hacia lo que sería el talón; el dedo meñique comenzará a ejercer una función equilibradora ya que aguanta el peso de la vara.
A continuación podemos hacer la primera aproximación a la posición real de los dedos sobre el arco; la forma de anillo (oposición pulgar - índice / medio) de la mano al tomar la vara (2:50). El dedo pulgar toma contacto con la vara en la parte derecha superior de la yema, justo pegado a la uña. De esta manera la articulación puede seguir el movimiento natural del arco. El dedo debe poder de resbalar por la vara (3:25) de manera flexible y relajada.
El dedo medio e índice (3:30) debe entrar en contacto con la vara en la segunda falange, pero cerca de la articulación que la une a la primera. El meñique se encuentra prácticamente vertical aunque como hemos dicho ligéramente retrasado. El dedo anular comparte la función equilibradora del meñique pero, a demás, en el arco arriba ayuda a ir redondeando la mano y tiene una importante función en la expresión del sonido. Esta posición se mantendrá aunque puede cambiar:
- el ángulo de dedos y mano según la zona del arco que nos encontremos
- el peso que dejamos desde el brazo sobre los dedos, en parte girando hacia el índice (sobretodo en la punta) pero nunca permitiendo que esté debajo de la vara.
El ángulo que debe dibujar el anverso de la mano es de unos 45 grados (7:45) por varias razones:
- para poder seguir con naturalidad el movimiento de las articulaciones de muñeca y nudillos. Si dejamos mover de manera pasiva la muñeca nos damos cuenta que su principal movimiento es vertical, y sin embargo necesitamos trazar una línea horizontal y continua para desarrollar correctamente el movimiento del arco. Por ello giramos 45 grados.
- para adaptar la anatomía de nuestra mano a la posición de coger el arco, sobretodo al dedo meñique, más corto que el resto, y a la posición vertical que debe adoptar
- la posición de la mano en la punta del arco. Es la posición en que necesitamos estirar más (es cuando alejamos más el brazo del cuerpo), en contraste con la posición contraída en el talón (es cuando más cerca está), en la que la muñeca está plegada.
Los cuatro dedos reparten el peso del brazo y lo transfieren al arco. A demás su flexibilidad (6:45) les permite moverse lateralmente. Un buen ejercicio para desarrollar esta flexibilidad es con el puño cerrado (7:00) intentar expandir los nudillos lateralmente. La flexibilidad se manifiesta de muchas maneras:
- en el movimiento horizontal de arco arriba y arco abajo. Pasar de la posición en el talón a la posición en la punta requiere una gran flexibilidad (10:00), que se refleja en el dejar peso arco abajo y levantar este peso arco arriba.
- al levantar el arco
- en los cambios de cuerda
- en lo cambios de dirección del arco (en el movimiento circular que implica)
- en las elipses y círculos que conectan las dos mitades del arco.
Para comprobar la relajación y flexibilidad de los dedos Menuhin propone los siguiente ejercicios. Todos ellos se pueden realizar tomando la vara en el punto medio (el más equilibrado) o más hacia los extremos.
- sostener el arco vertical y llevar la muñeca lo máximo hacia arriba y después dejarla caer sintiendo el peso (10:50).
- sostener el arco verticalmente pero al revés (11:05). Se levanta el arco y dejamos que los dedos lo sigan hacia abajo. Cuando se controla la flexibilidad de los dedos en estas posiciones se realiza
- mismo ejercicio con la vara en horizontal (11:18). Se imita el movimiento horizontal del arco. Dedos y muñeca se deben poder plegar y estirar perfectamente recuperando en todo momento la posición adecuada.
- mover la vara arriba y abajo desde la posición horizontal podemos. Estiramos y encogemos los dedos y muñeca fijándonos en los puntos en los que la vara entra en contacto con nuestros dedos.
- combinando estos dos últimos ejercicios podemos trazar círculos en ambos sentidos (11:40).
- Este ejercicio nos muestra cómo de manera participativa los alumnos pueden desarrollar la suficiente flexibilidad en sus dedos para que no se muevan de la vara pero a la vez evitar que los dedos pierdan su posición (13:00). En mi caso intento evocar la sensación de coger un vaso; no se cae pero tampoco ejercemos demasiada fuerza.
Una vez desarrollados todos estos ejercicios de flexibilidad podemos dejar la vara y coger el arco. Ahora podemos hablar de fuerza. Existen dos tipos de fuerza cuando tocamos el violín:
- aquella ligada a un movimiento pasivo y temporal (14:00 - 17:50) es decir, a golpes de arco cortos o marcados y en los cambios de dirección de arco. Existe un impulso inicial que después recibimos como quien recoge una pelota que vuelve a nosotros después de haberla lanzado. Este movimiento de vuelta es reflejo; no lo controlamos; es el resultado del impulso. Se debe experimentar primero sin arco.
- aquella ligada a un movimiento continuo y prolongado (17:50 - 19:50); como cuando pasamos el arco arco abajo (en inglés "pull", tirar) o arriba (en inglés "push": empujar). Para imitar la resistencia de la cuerda Menuhin sitúa la mano izquierda sobre el arco. Cuando vamos de talón a punta podemos observar como la mano gira hacia el índice y se desplegan dedos, muñeca, codo e incluso hombro, mientras que de punta a talón todas estas articulaciones se plegan.
Trazando ochos con el arco Menuhin nos hace reflexionar sobre el movimiento continuo que podemos hacer con el brazo, semejante a respirar; un movimiento relajado y constante.
El final del vídeo Menuhin enfatiza la importancia de realizar los ejercicios antes de coger el violín, ya que de esta manera nuestro primer sonido será bueno y bonito, algo de suma importancia para todos los violinistas y especialmente para aquellos que comienzan.
Yehudi Menuhin y sus tutoriales (I)
En este tutorial Menuhin trata de la preparación previa que necesitamos antes de abordar el estudio del violín. A continuación describo algunos fragmentos.
"Vale la pena el esfuerzo de estudiar el violín, el poder obtener sonido de él." "Debemos tener en mente la idea de querer disfrutar tocando y que otros disfruten escuchando; sentíos libres cuando comuniquéis vuestros sentimientos y los del compositor que estáis interpretando"
"Estas lecciones requieren una rigurosa disciplina y una precisa aproximación por vuestra parte. No penséis en el violín como una disciplina que dominaréis; pensad en los ejercicios como ejemplos claros y concisos a los que podréis volver y cada vez os resultarán más sencillos"
"Mi aproximación al violín está basada en una serie de principios básicos:
Es importante para desarrollar estos principios observar los tipos de movimiento que utilizamos para tocar:
Cuando trabajamos los movimientos desarrollamos nuestra fuerza, resistencia y elasticidad.
No se suele dar uno aislado, sino los unimos para realizar círculos, elípse, etc. Todos ellos deben estar perfectamente coordinados. En el minuto 5:20 ejecuta un ejemplo de esta interrelación en la mano izquierda: el arpegio de ReM sobre la cuerda la. La mano se mueve verticalmente (la mantenemos a una cierta altura según la posición a la que la llevamos), horizontalmente (a lo largo de la cuerda) y lateralmente (es el movimiento de cambio de cuerda). Menuhin recuerda la importancia de sentir que los movimientos provienen de la espalda y el hombro. En el minuto 6:30 realiza el ejemplo exagerando los movimiento.
En el minuto 6:41 pone ejemplos de los movimientos del brazo derecho con golpes de arco sencillos.
El primero que observa es el movimiento vertical, es decir, mantener el arco en la misma cuerda sin que suene la de al lado. Pasando todo el arco se observa el movimiento horizontal siguiendo un mismo plano.
El movimiento lateral se observa en el desdoblamiento del brazo en las diferentes partes del arco (7:09)
Una buena postura requiere un buen equilibrio y flexibilidad (7:40).
Cuanto más alargada y recta sea nuestra postura, cuanto más equilibrada sea, menor energía nos hará falta para mantenernos erguidos. También más sutiles serán todos los movimientos y posibles ajustes que tengamos que hacer. La postura parte de los pies;
El cuello es otra parte muy importante de nuestro cuerpo a la hora de tocar el violín. (9:14)
Por una parte posee el peso suficiente para coger el violín (el de la cabeza) y a demás es móvil y flexible. Si no mantenemos su flexibilidad, si comenzamos a tensarlo, podrenos tener muchos problemas de dolor y tensión en espalda y hombros.
En el minuto 9:55 expone un ejercicio que ejemplifica muy bien cómo sentir la elasticidad del cuerpo, cómo el cuerpo se debe sentir "relajado y ligero". Podemos comenzar el movimiento de los brazos desde el cuerpo en posición erguida (10:20), y los brazos simplemente seguirán por inercia este movimiento.
Estos movimientos de "swing" los aprovecharemos para muchos golpes de arco.
A continuación Menuhin deja ya que es muy importante "afinarnos a nosotros mismos" antes de afinar el instrumento. Es nuestra propia consciencia corporal la que debemos desarrollar antes de abordar el estudio del violín. Para ello expone algunos ejercicios.
El primer ejercicio trabaja la consciencia corporal y espacial. Se debe desarrollar al menos 10 minutos cada día (11:30). Vamos con todo nuestro cuerpo hacia los pies, doblando las rodillas, y volvemos poco a poco a la posición erguida. Comprobamos:
El segundo ejercicio (13:00) trabaja la elasticidad y los estiramientos. Intentamos tocar con los dedo las puntas de los pies pero esta vez sin flexionar las rodillas. En esta posición si balanceamos el peso de un pie a otro se crea una rotación pasiva de la parte superior del cuerpo, sobretodo de los brazos. Vamos incorporándonos y manteniendo de manera activa este balanceo, que se convierte en el movimiento que necesitaremos para tocar el violín. A continuación con los brazos extendidos en una recta horizontal se giran las muñecas (14:30) en ambos sentidos, recordando el movimiento de cambio de arco. Dejando colgar los antebrazos o elevándolos (15:00) trabajamos la espalda. A continuación se hacen círculos con los brazos, con lo que se trabaja la rotación de los omóplatos y la apertura del pecho.
El tercer ejercicio (16:00) trabaja el equilibrio, que no debe ser nunca estático, es decir, no debemos sentir que los pies están pegados al suelo. Para ello nos muestra una serie de ejercicios ligados al yoga (16:50). Al final enfatizada la importancia de sentir el el cuerpo mediante el contacto con el suelo.
Al final del vídeo y a manera de resumen nos recuerda la importancia de no sólo preparar el cuerpo, sino también la mente y el corazón para abordar tanto la practica del violín como cualquier aspecto de la vida.
"Vale la pena el esfuerzo de estudiar el violín, el poder obtener sonido de él." "Debemos tener en mente la idea de querer disfrutar tocando y que otros disfruten escuchando; sentíos libres cuando comuniquéis vuestros sentimientos y los del compositor que estáis interpretando"
"Estas lecciones requieren una rigurosa disciplina y una precisa aproximación por vuestra parte. No penséis en el violín como una disciplina que dominaréis; pensad en los ejercicios como ejemplos claros y concisos a los que podréis volver y cada vez os resultarán más sencillos"
"Mi aproximación al violín está basada en una serie de principios básicos:
- el uso económico de la energía
- el cambio suave de direcciones que contribuyen a la redondez del sonido a la coordinación
- la anticipación
- la fuerza y velocidad
- la precisión rítmica
Es importante para desarrollar estos principios observar los tipos de movimiento que utilizamos para tocar:
- vertical (arriba y abajo, con o en contra de la gravedad)
- horizontal (el movimiento que hacemos al andar)
- lateral
Cuando trabajamos los movimientos desarrollamos nuestra fuerza, resistencia y elasticidad.
No se suele dar uno aislado, sino los unimos para realizar círculos, elípse, etc. Todos ellos deben estar perfectamente coordinados. En el minuto 5:20 ejecuta un ejemplo de esta interrelación en la mano izquierda: el arpegio de ReM sobre la cuerda la. La mano se mueve verticalmente (la mantenemos a una cierta altura según la posición a la que la llevamos), horizontalmente (a lo largo de la cuerda) y lateralmente (es el movimiento de cambio de cuerda). Menuhin recuerda la importancia de sentir que los movimientos provienen de la espalda y el hombro. En el minuto 6:30 realiza el ejemplo exagerando los movimiento.
En el minuto 6:41 pone ejemplos de los movimientos del brazo derecho con golpes de arco sencillos.
El primero que observa es el movimiento vertical, es decir, mantener el arco en la misma cuerda sin que suene la de al lado. Pasando todo el arco se observa el movimiento horizontal siguiendo un mismo plano.
El movimiento lateral se observa en el desdoblamiento del brazo en las diferentes partes del arco (7:09)
Una buena postura requiere un buen equilibrio y flexibilidad (7:40).
Cuanto más alargada y recta sea nuestra postura, cuanto más equilibrada sea, menor energía nos hará falta para mantenernos erguidos. También más sutiles serán todos los movimientos y posibles ajustes que tengamos que hacer. La postura parte de los pies;
- si están demasiado juntos no tenemos equilibrio
- si están demasiado separados estaremos incómodos (no podremos intercambiar fácilmente el peso)
- con los pies a la anchura de las caderas tenemos una buena estabilidad y a la vez flexibilidad para cambiar el peso de un pie a otro. A demás nos permite balancearnos y movernos libremente.
El cuello es otra parte muy importante de nuestro cuerpo a la hora de tocar el violín. (9:14)
Por una parte posee el peso suficiente para coger el violín (el de la cabeza) y a demás es móvil y flexible. Si no mantenemos su flexibilidad, si comenzamos a tensarlo, podrenos tener muchos problemas de dolor y tensión en espalda y hombros.
En el minuto 9:55 expone un ejercicio que ejemplifica muy bien cómo sentir la elasticidad del cuerpo, cómo el cuerpo se debe sentir "relajado y ligero". Podemos comenzar el movimiento de los brazos desde el cuerpo en posición erguida (10:20), y los brazos simplemente seguirán por inercia este movimiento.
Estos movimientos de "swing" los aprovecharemos para muchos golpes de arco.
A continuación Menuhin deja ya que es muy importante "afinarnos a nosotros mismos" antes de afinar el instrumento. Es nuestra propia consciencia corporal la que debemos desarrollar antes de abordar el estudio del violín. Para ello expone algunos ejercicios.
El primer ejercicio trabaja la consciencia corporal y espacial. Se debe desarrollar al menos 10 minutos cada día (11:30). Vamos con todo nuestro cuerpo hacia los pies, doblando las rodillas, y volvemos poco a poco a la posición erguida. Comprobamos:
- los pies están a una anchura adecuada
- las rodillas y hombros relajados
- el pecho está abierto
- la cabeza está recta y relajada
El segundo ejercicio (13:00) trabaja la elasticidad y los estiramientos. Intentamos tocar con los dedo las puntas de los pies pero esta vez sin flexionar las rodillas. En esta posición si balanceamos el peso de un pie a otro se crea una rotación pasiva de la parte superior del cuerpo, sobretodo de los brazos. Vamos incorporándonos y manteniendo de manera activa este balanceo, que se convierte en el movimiento que necesitaremos para tocar el violín. A continuación con los brazos extendidos en una recta horizontal se giran las muñecas (14:30) en ambos sentidos, recordando el movimiento de cambio de arco. Dejando colgar los antebrazos o elevándolos (15:00) trabajamos la espalda. A continuación se hacen círculos con los brazos, con lo que se trabaja la rotación de los omóplatos y la apertura del pecho.
El tercer ejercicio (16:00) trabaja el equilibrio, que no debe ser nunca estático, es decir, no debemos sentir que los pies están pegados al suelo. Para ello nos muestra una serie de ejercicios ligados al yoga (16:50). Al final enfatizada la importancia de sentir el el cuerpo mediante el contacto con el suelo.
Al final del vídeo y a manera de resumen nos recuerda la importancia de no sólo preparar el cuerpo, sino también la mente y el corazón para abordar tanto la practica del violín como cualquier aspecto de la vida.
El cuerpo, la técnica y el sonido
Nuestras características físicas determinan en gran medida nuestra técnica y sonido.
En este video vemos un caso extremo que ilustra este tema perfectamente.
Se trata de Adrian Anantawan, un violinista que nació sin mano derecha y ha adaptado su técnica para conseguir un buen sonido.
En este video vemos un caso extremo que ilustra este tema perfectamente.
Se trata de Adrian Anantawan, un violinista que nació sin mano derecha y ha adaptado su técnica para conseguir un buen sonido.
Enseñar desde el yo nº2
Cuando un profesor reconoce el potencial humano del yo nº2, lo único que puede desear es honrar esta fuente de vida y conocimiento y poder honrarlo enseñando a sus alumnos a reconocerlo.
La humanidad ha estado tan absorbida en superar desafíos externos que ha descuidado en muchas ocasiones los desafíos internos. Los profesores debemos de ser capaces de guiar a nuestros alumnos en las habilidades tanto externas como internas; debemos tener como objetivos no sólo dignificar su profesión, sino también sus vidas; desarrollar el potencial humano y las habilidades interiores que poseen.
Aquí dejo unos consejos que han mostrado ser de gran ayuda para enseñar desde este yo nº2:
Con un nuevo grado de humildad miramos hacia nosostros mismos y admitimos que quizás la verdadera sabiduría no es encontrar respuestas nuevas si no reconocer la profundidad de las antiguas.
La humanidad ha estado tan absorbida en superar desafíos externos que ha descuidado en muchas ocasiones los desafíos internos. Los profesores debemos de ser capaces de guiar a nuestros alumnos en las habilidades tanto externas como internas; debemos tener como objetivos no sólo dignificar su profesión, sino también sus vidas; desarrollar el potencial humano y las habilidades interiores que poseen.
Aquí dejo unos consejos que han mostrado ser de gran ayuda para enseñar desde este yo nº2:
- Evitar demasiadas instrucciones técnicas;
- Impiden la concentración en el instrumento de juego (en nuestro caso el violín y el piano)
- Resultan demasiado complicadas y complejas
- Crean frustración y críticas
- Pueden producir una pérdida de confianza en la capacidad para aprender.
- Evitar al máximo las instrucciones verbales; lo que enseñamos realmente es la observación. Damos la oportunidad de que las mejoras ocurran por sí mismas en el alumno, enseñándole a que se observe con desapego e interés, con una atención no crítica. Entonces enseñamos a sentir. El mérito de enseñar desaparece, porque sólo queda el aprendizaje. Si tu cuerpo ya sabe como ejecutar algo, deja que ocurra; si no lo sabe, deja que aprenda. El yo nº2 recuerda cada acción ejecutada y sus consecuencias de acuerdo al nivel de concentración y alerta.
- Evitar las evaluaciones y juicios: el juicio comienza cuando calificamos, y es seguido por una reacción emocional (rabia, frustración, tensiones, autocríticas) que interfieren directamente con el correcto desarrollo de cualquier actividad. Se produce una gran cantidad de pensamientos y sentimientos que, normalmente, dan lugar a un círculo vicioso de evaluaciones negativas crecientes. La mente comienza juzgando un hecho aislado, luego un grupo de hechos, luego se identifica con ese grupo y finalmente se juzga a sí misma.
Los juicios finalmente acaban convirtiéndose en realidades, ya que después de infinitas repeticiones se convierten en expectativas incrustadas.
Dejar de emitir juicios no quiere decir ignorar los errores; es ser consciente de las cosas tal y como son, sin agregar nada; es descubrir las causas.
Nuestra función como profesores no es satisfacer expectativas ni seguir normas; es enseñar.
- Intentar que el alumno tenga un máximo rendimiento sin que note que se está esforzando demasiado. Una mente concentrada quiere decir un rendimiento óptimo; una mente con sobreesfuerzo es una mente estresada, y sin disfrutar el aprendizaje no es una experiencia positiva.A demás el sobreesfuerzo produce tensión muscular y movimientos torpes y sin fluidez. Obviamente un músculo relajado es más flexible.
- Enseñar de la manera más eficaz posible; los alumnos se divertirán
Aprendiendo a sentir los movimientos
En toda enseñanza, y de manera especial en el desarrollo de la consciencia corporal, partimos de esta premisa: cuanto
más libre de miedo y dudas se vea todo proceso de aprendizaje, más fácil
será.
Muchas personas han perdido el contacto con sus sentidos, y para aprender realmente un movimiento es necesario aprender a sentir, y aprender a aprender también en muchos casos.
Algunos puntos importantes para un conocimiento real de nuestro cuerpo y sus movimientos son:
- Percibir y aceptar nuestros movimientos tal y como son, desde las sensaciones y sin la interferencia de los juicios.
- Cuanta más atención se presta al movimiento más experiencia se obtiene y más naturalmente se aprende. El aprendizaje mediante la experiencia es insustituible.
- Si intentamos describir un movimiento y sus elementos con palabras probablemente nos hagan falta muchísimas normas a seguir; esto es difícil, complejo y siembra un sinfín de dudas. Debemos observar la actividad muscular para encontrar experimentalmente la mejor sensación, aquella que nos proporcione el grado exacto de firmeza o relajacióne y los mejores resultados. Con el tiempo desarrollaremos un estilo apropiado a nuestra habilidad y personalidad.
- Respetaremos el proceso de aprendizaje natural y cuidaremos sus etapas.
- Reconoceremos los errores como una parte importante en el proceso de desarrollo; progresamos gracias a ellos.
En resumen, comprender el movimiento y recordar la sensación que produce es como recordar una sola imagen. La atención y las sensaciones son los descubridores de la técnica en un proceso de aprendizaje natural, y en el quedan fuera las críticas y el carácter controlador.
El profesor con sólo una pista debe llevar al alumno al descubrimiento mediante un estado de atención y utilización de sus sentidos. El profesor debe ayudar al alumno a sentir los movimientos mostrándole físicamente, tomándole el brazo por ejemplo, para mostrarle exactamente lo que las palabras quieren decir. De esta manera pueden experimentar una gama de posibilidades y descubrir lo que les funciona mejor sin verse constreñidos por la idea de seguir una norma.
Si aprendiendo a tocar un instrumento comenzamos a aprender a concentrar la atención y a confiar en nosotros mismos habremos aprendido algo mucho más valioso que a tocar.
La confianza en el yo nº2; la confianza en tus hijos
No suelen interferir demasiado a no ser que necesiten ayuda, no critican ni se sienten decepcionados; simplemente advierten lo que ha ocurrido y, en todo caso, alientan al niño a que continúe progresando y explorando el mundo.
Jamás se les ocurriría desconfiar en sus progresos ni pensar que su hijo es torpe.
Sin darse cuenta, su yo nº2 actúa como una inteligencia silenciosa y no deja que la
desconfianza y arrogancia del yo nº1 interfiera.
Estas las madres son consciente de lo que pasa en el presente, sin juzgar ni pensar en pasado o futuro. No suelen hacer uso de órdenes innecesarias, críticas o tendencias controladoras, como pasa más adelante en la adolescencia; confían en la capacidad de tu hijo.
Estas las madres son consciente de lo que pasa en el presente, sin juzgar ni pensar en pasado o futuro. No suelen hacer uso de órdenes innecesarias, críticas o tendencias controladoras, como pasa más adelante en la adolescencia; confían en la capacidad de tu hijo.
Es importante para mantener esta esperanza en los hijos comprender la diferencia entre
dejar que ocurra (no intentas esforzarte ni controlar) y hacer que
ocurra. Para experimentar esa diferencia debemos observar sin pensar en éxito o fracaso, siendo conscientes de lo que ocurre en el aquí y ahora y observando imparcialmente (obviamente sí emocionalmente) los resultados.
Quizás si observamos las emociones que surgen cuando no somos capaces de cambiar aquello que deseamos, si no analizamos, si nos permitimos sentir... quizás podamos ser capaces de hacer sentir a nuestros hijos también.
Este estado de desacelaración mental da lugar a un máximo rendimiento y comprensión de la realidad. El
mejor desempeño surge cuando se está plenamente consciente pero no
llenos de pensamientos, cuando la mente está en silencio y calma. Entonces se está
plenamente inmerso en un flujo de energía que proporciona una plena
expresión del potencial para actuar, aprender y disfrutar.
No sería extraordinario poder transmitir a nuestros alumnos, a nuestros hijos, una manera de vivir la realidad desarrollando todo su potencial, viviéndola libres y conscientemente!
El cambio: el proceso natural de aprendizaje vs el proceso tradicional
Los pasos utilizados por el aprendizaje tradicional para conseguir cambios son:
2. Instarse a cambiar, repitiéndose continuamente órdenes verbales
3. Intentar esforzarse mucho, obligárse a hacerlo bien
4. Emitir juicios críticos sobre los resultados; lleva al yo nº1 a un círculo vicioso
El aprendizaje natural demuestra ser un proceso mucho más simple, en lo que lo importante es la experimentación paso a paso:
1. Observa sin juzgar:
Borra tus ideas pasadas y comienza a ejecutar sin ejercer control consciente alguno.
Obsérvate tal y como eres ahora y experiméntalo tan plenamente como puedas.
Observa tu postura y cómo distribuyes tu peso; recuerda y observa sin interferir, sin corregir.
Toma consciencia sin hacer ningún juicio; es relajante y es la mejor precondición para el cambio.
Puede ser que durante este periodo ya se hayan empezado a producir algunos cambios, pero deja que el proceso continúe. No tiene nada de malo hacer cambios de forma inconsciente; te evitas la complicación de pensar que fuiste tú y la necesidad de recordarte cómo hacerlo.
2. Visualiza el resultado deseado; crea tu propia imágen
3. Deja que ocurra; confía en tu yo nº2 y permite que las acciones sucedan.
Da a tu cuerpo la oportunidad de expresarse, y una vez que tu mente haya fijado la nueva imagen, ejecútala
4. Observa de manera no críticas el cambio y los resultados, es decir, con tranquilidad y sin juzgar.
Hay que tener cuidad con el retorno del yo nº1: cuando te esfuerzas en ejecutar algo correctamente y lo logras obtienes unas satisfacción del ego; sientes que tienes el control, que dominas la situación, pero cuando simplemente dejas que ocurra este cambio por sí solo no puedes realmente adjudicarte ningún mérito.
Simplemente experimentamos una sensación de relajación al dejar de intentar.
1. Observa sin juzgar:
Borra tus ideas pasadas y comienza a ejecutar sin ejercer control consciente alguno.
Obsérvate tal y como eres ahora y experiméntalo tan plenamente como puedas.
Observa tu postura y cómo distribuyes tu peso; recuerda y observa sin interferir, sin corregir.
Toma consciencia sin hacer ningún juicio; es relajante y es la mejor precondición para el cambio.
Puede ser que durante este periodo ya se hayan empezado a producir algunos cambios, pero deja que el proceso continúe. No tiene nada de malo hacer cambios de forma inconsciente; te evitas la complicación de pensar que fuiste tú y la necesidad de recordarte cómo hacerlo.
2. Visualiza el resultado deseado; crea tu propia imágen
3. Deja que ocurra; confía en tu yo nº2 y permite que las acciones sucedan.
Da a tu cuerpo la oportunidad de expresarse, y una vez que tu mente haya fijado la nueva imagen, ejecútala
4. Observa de manera no críticas el cambio y los resultados, es decir, con tranquilidad y sin juzgar.
Hay que tener cuidad con el retorno del yo nº1: cuando te esfuerzas en ejecutar algo correctamente y lo logras obtienes unas satisfacción del ego; sientes que tienes el control, que dominas la situación, pero cuando simplemente dejas que ocurra este cambio por sí solo no puedes realmente adjudicarte ningún mérito.
Simplemente experimentamos una sensación de relajación al dejar de intentar.
El juego interior del tenis: los dos yoes
En muchos aspectos el trabajo y el rendimiento que necesitamos realizar con un instrumento musical es muy parecido al que se realiza cuando se aborda un deporte.
En ambos necesitamos una estrecha conexión de la mente con el cuerpo, que sólo se produce cuando la mente está en clama; entonces podemos obtener un desempeño óptimo y un sentimiento de unidad.
El libro de "el juego interior del tenis" (disponible en mi biblioteca) expone la teoría de que en nuestro interior habitan dos yoes: el yo nº1, el que habla, y el yo nº2, el que actúa. El yo nº1 no confía realmente en el yo nº2 y normalmente emite juicios sobre él y socava la confianza.
Es un distorsioador de la realidad.
El yo nº2 actúa desde la concentración y la consciencia. Nos hace reconocer y respetar nuestras propias capacidades y aumenta nuestra confianza.Es capaz de experimentar toda una amplia gama de sensaciones y sentimientos, por lo que representa el aspecto más humano de la vida.
Aprender a confiar en el yo nº2 es encontrar nuestro máximo bienestar, autoconocimiento y rendimiento; es ser capaz de sacar una enseñanza de todos los aspectos positivos y negativos de nuestra experiencia y ser capaz de aprender a ver todo ellos sin juzgar.
La consciencia de uno mismo a través del movimiento: Feldenkrais
Nuestros movimientos, sensaciones, sentimientos y pensamientos conforman la imagen que tenemos de nosotros mismos; conforman nuestra consciencia.
Feldenkais cree fírmemente que la manera más eficaz de mejorar nuestra imagen es a través de la consciencia del movimiento, ya que:
- Es más fácil trabajar los movimientos que las sensaciones, pensamientos o sentimientos.
- Tenemos una vasta experiencia en el movimiento (desde antes de nacer).
- Nuestro cuerpo con sus movimientos se relaciona directamente con el mundo.
- Los movimientos reflejan el estado del sistema nervioso, los impulsos que activan nuestro cuerpo.
- Muchos sentimientos permanecen ocultos a nosotros pero nuestros músculos y movimientos los reflejan (tensiones musculares, expresiones faciales, etc.). La respiración en este sentido es un movimiento más que refleja tanto el plano emocional como el físico.
- Toda acción muscular es movimiento y por tanto no sólo es importante la coordinación y la precisión sino también su intensidad.
La vida nos exige cumplir objetivos de una manera rápida y generalmente bastante agresiva, y para lograrlos no solemos regular la cantidad de esfuerzo que necesitamos, convirtiendo la experiencia en un sobresfuerzo que nos malhumora, estresa y cansa.
Es esencial para evitarlo desarrollar una sensibilidad, eficiencia y consciencia del movimiento para lograr una buena experiencia vital.
Esta obra ofrece una serie de ejercicios prácticos que posibilitan un desarrollo hacia la unidad física y mental ciertamente vigorizante. Los ejercicios se agrupan en doce lecciones, con los que se desarrollan mejores hábitos corporales y una mejor consciencia corporal. Los movimientos son fáciles, simples y muy lentos y por ello están al alcance de todas las edades,
Algunas de las frases que más me han influenciado pedagógicamente son:
"Juzgar a un niño por sus logros va en detrimento de su espontaneidad"
"Cualquier auto-superación está ligada al reconocimiento del valor de uno mismo"
"La acción es el principal pilar en el proceso de superación"
El arte del bienestar: Katsugen
Una de las responsabilidades más importantes que tiene un profesor de música cuando enseña un instrumento es que el alumno desde el principio desarrolle un buen contacto con éste. Ha de sentirse bien cuando toca, sus movimientos deben ser relajados y coordinados y debe venir contento a clase, manteniendo esta actitud positiva a lo largo de la semana cuando practique.
Conseguir todo esto no es sencillo, y requiere una profunda reflexión por parte del profesor, que debe pensar mucho en cada alumno, sus características y necesidades, y un firme compromiso por parte de las familias (si los alumnos son pequeños) o del propio alumno (si ya es más mayor).
En este sentido, conocer los principios del Katsugen (del japonés katsu (vida) y ghen (energía, vigor)) puede acercarnos a los alumnos, a la música y al instrumento desde una perspectiva más global, más en contacto con nosotros mismos y nuestro cuerpo.
El libro de Richard S. Omura nos regala pasajes llenos de reflexiones, nuevas maneras de relacionarnos con nosotros mismos que nos harán tener una nueva perspectiva sobre nuestra relación con lo que nos rodea, y específicamente en el caso que nos atañe con la música y la relación con el violín y el piano.
Algunas de mis citas preferidas son:
"El movimiento trasciende el pensamiento, expresando de manera exacta tu relación con el tiempo y el espacio. El espacio se vuelve tangible. El tiempo se detiene. Entonces te estás moviendo en armonía con el Todo; hay paz en el movimiento"
"El cuerpo sabe cosas que la mente desconoce"
"Relájate. Piensa en tu cuerpo. Ha sido un buen amigo; se merece un tiempo para él mismo. Libérale del dominio de tu mente, de sus inseguridades, de sus penas y miedos. Una vez en sintonía con la naturaleza, tu cuerpo sabrá cual es el mejor camino a tomar."
Si os interesa adquirir el libro, a continuación está el enlace para comprarlo en Amazon:
Conseguir todo esto no es sencillo, y requiere una profunda reflexión por parte del profesor, que debe pensar mucho en cada alumno, sus características y necesidades, y un firme compromiso por parte de las familias (si los alumnos son pequeños) o del propio alumno (si ya es más mayor).
En este sentido, conocer los principios del Katsugen (del japonés katsu (vida) y ghen (energía, vigor)) puede acercarnos a los alumnos, a la música y al instrumento desde una perspectiva más global, más en contacto con nosotros mismos y nuestro cuerpo.
El libro de Richard S. Omura nos regala pasajes llenos de reflexiones, nuevas maneras de relacionarnos con nosotros mismos que nos harán tener una nueva perspectiva sobre nuestra relación con lo que nos rodea, y específicamente en el caso que nos atañe con la música y la relación con el violín y el piano.
Algunas de mis citas preferidas son:
"El movimiento trasciende el pensamiento, expresando de manera exacta tu relación con el tiempo y el espacio. El espacio se vuelve tangible. El tiempo se detiene. Entonces te estás moviendo en armonía con el Todo; hay paz en el movimiento"
"El cuerpo sabe cosas que la mente desconoce"
"Relájate. Piensa en tu cuerpo. Ha sido un buen amigo; se merece un tiempo para él mismo. Libérale del dominio de tu mente, de sus inseguridades, de sus penas y miedos. Una vez en sintonía con la naturaleza, tu cuerpo sabrá cual es el mejor camino a tomar."
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Liberar tensiones y disfrutar tocando según la bioenergética
A diario me doy cuenta de que muchos de los problemas y bloqueos que tienen mis alumnos, tanto con el violín como con el piano, pueden deberse a no ser conscientes de sus movimientos o sentimientos a la hora de tocar.
Cuando interpretamos una partitura la entendemos, pero no siempre somos conscientes de los movimientos en los que la traducimos al tocar. Es un error frecuente el intentar que algo salga bien repitiendolo una y otra vez hasta que se ajuste a la idea que tenemos de lo que debe ser. Forzamos el cuerpo en vez de entender qué movimiento o parte del movimiento va mal. A largo plazo esta manera de trabajar produce numerosos tics, problemas técnicos, malas sensaciones, una ausencia de consciencia corporal y ninguna conexión emocional; estamos demasiado tensos para permitirnos sentir algo.
El cuerpo no sólo expresa la tensiones musculares, sino también en muchas ocasiones un profundo sentimiento de estrés, responsabilidad, tristeza, impotencia. Todo ello puede deberse a preguntarse durante muchos años de malas prácticas frases del tipo: ¿por qué desafino con lo mucho que estudio? ¿por qué mi sonido no ha mejorado si tengo una idea clara de como quiero que sea? ¿por qué no disfruto tocando el violín si me encanta la música? ¿por qué simpre fallo un determinado pasaje si lo he estudiado mil veces?
El libro de Alexander Lowen "Bionergetics" me ha resultado muy práctico a la hora resolver algunos problemas de concienciación corporal con mis alumnos, ya que expone unas ideas muy interesantes de cómo reconocer síntomas de tensión y ejercicios para liberarlas. El doctor expone una forma muy dinámica de terapia basada en entender cómo el cuerpo expresa los problemas de la mente. El dolor físico, las tensiones musculares y los malos hábitos posturales expresan un bloqueo de la energía. Todos ellos pueden mejorar e incluso suprimirse con unos ejercicios adecuados que ayuden a liberar estas sobrecargas y con ellas los sentimientos que las provocan, llenándonos de un sentimiento de confianza y bienestar.
Podeis adquirirlo fácilmente en Amazon. Este es el enlace directo:
Cuando interpretamos una partitura la entendemos, pero no siempre somos conscientes de los movimientos en los que la traducimos al tocar. Es un error frecuente el intentar que algo salga bien repitiendolo una y otra vez hasta que se ajuste a la idea que tenemos de lo que debe ser. Forzamos el cuerpo en vez de entender qué movimiento o parte del movimiento va mal. A largo plazo esta manera de trabajar produce numerosos tics, problemas técnicos, malas sensaciones, una ausencia de consciencia corporal y ninguna conexión emocional; estamos demasiado tensos para permitirnos sentir algo.
El cuerpo no sólo expresa la tensiones musculares, sino también en muchas ocasiones un profundo sentimiento de estrés, responsabilidad, tristeza, impotencia. Todo ello puede deberse a preguntarse durante muchos años de malas prácticas frases del tipo: ¿por qué desafino con lo mucho que estudio? ¿por qué mi sonido no ha mejorado si tengo una idea clara de como quiero que sea? ¿por qué no disfruto tocando el violín si me encanta la música? ¿por qué simpre fallo un determinado pasaje si lo he estudiado mil veces?
El libro de Alexander Lowen "Bionergetics" me ha resultado muy práctico a la hora resolver algunos problemas de concienciación corporal con mis alumnos, ya que expone unas ideas muy interesantes de cómo reconocer síntomas de tensión y ejercicios para liberarlas. El doctor expone una forma muy dinámica de terapia basada en entender cómo el cuerpo expresa los problemas de la mente. El dolor físico, las tensiones musculares y los malos hábitos posturales expresan un bloqueo de la energía. Todos ellos pueden mejorar e incluso suprimirse con unos ejercicios adecuados que ayuden a liberar estas sobrecargas y con ellas los sentimientos que las provocan, llenándonos de un sentimiento de confianza y bienestar.
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