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Un mensaje de amor

Qué mejor época que las navidades para hablar del amor en la familia y de los vínculos entre padres e hijos.
Acabo de leer un fragmento inspirador sobre este tema en el libro "Dare to discipline" de James Dobson.

Lo comparto con vosotr@s y os deseo unas felices fiestas, esperando que estéis disfrutando de la compañía de todos los que amáis.

"Recomiendo un principio bien sencillo para criar a niños sanos y responsables: cuando muestren una actitud desafiante, gana de manera decisiva. Cuando pregunten "quién manda aquí" (porque será lo que estén preguntando...), espera a que estén tranquilos, y verás cómo su verdadera pregunta será "quién me ama".
Entonces toma a tu hij@ en brazos y muestra todo el amor y afecto que sientes. Trátale con respeto y dignidad, y espera lo mismo por su parte. En este momento sentirás los verdaderos beneficios de una maternidad, de una paternidad competente"

Consideraciones críticas de María Montessori

Este verano me he embarcado en la lectura de "El método Montessori" escrito por la propia María Montessori.
Ya conocía por ejemplo algunos materiales que se utilizan en el aprendizaje, o algunas bases en las que se sustenta como la libertad en el aprendizaje o el "aprender haciendo", pero realmente me ha sorprendido la visión tan lúcida de la enseñanza, ya en 1912, y totalmente aplicable el sistema educativo actual (desafortunadamente).


Me gustaría compartir con vosotros un fragmento.

Resultado de imagen de maria montessori joven"El castigo real del hombre corriente es la pérdida de la consciencia de su poder individual y de su grandeza, las cuales son las fuentes de su vida interior (...) y en la educación de hoy en día los niños son retenidos en los colegios, sus instrumentos de aprendizaje restringidos, su cuerpo degradado a la inmovilidad de un pupitre al igual que su espíritu, mediante premios y castigos. ¿Debe ser el objetivo reducirlos a la disciplina de la inmovilidad y el silencio?... y conducirles... ¿dónde? Demasiado frecuentemente hacia ningún sitio. Frecuentemente la educación de los niños consiste en verter sobre su inteligencia contenidos intelectuales de los programas escolares. Y generalmente estos programas han sido elaborados por un departamento oficial y su uso impuesto por ley sobre el profesor y sobre el alumno. Ah, ante esta falta de respeto hacia la vida que está creciendo en los niños se supone que debemos agachar la cabeza y ocultar nuestra vergüenza.
(Giuseppe) Sergi dijo que hoy se impone una urgente necesidad hacia nuestra sociedad: la reconstrucción de los métodos educativos y en la instrucción de profesores, y el que luche por esta causa lucha por la regeneración humana"

Como profesora Suzuki, que sigue un modelo de enseñanza individualizado, respetuoso, positivo con el alumno e inclusivo con las familias, me emociona leer estas líneas. Es la pasión con la que otras personas han trabajado y hecho evolucionar sus disciplinas las que realmente han hecho crecer al ser humano y a la humanidad, y, sobretodo, han hecho personas felices. Por otra parte me entristece que 100 años después de las reflexiones de María Montessori todavía el sistema educativo público tenga tantas similitudes al que describe.

Pienso que se hace camino al andar, y que como dijo Shinichi Suzuki "el hombre es hijo de su entorno"; seamos pues el entorno de muchas familias y sigamos evolucionando como personas y como profesionales hasta lograr un gran objetivo: un gran entorno en libertad y verdadera calidad de enseñanza.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (V)

Crear un buen ambiente musical en tu casa

Cuando llega el momento de apuntar a clases de música a nuestros hijos es importante que hayan estado expuestos a la música de una manera significativa. Si además esta exposición ha sido mediante experiencias musicales positivas que se hayan correspondido a su propio nivel evolutivo habremos establecido una base esencial para posibilitar el compromiso en la práctica diaria del instrumento.
Seamos conscientes de que es imposible que amen y quieran experimentar algo con lo que no han estado familiarizados.

Para crear estas buenas condiciones musicales en nuestra casa podemos:

  • Dejar espacio para que escuchen.
    Fijemos unas reglas para que la televisión no esté constantemente encendida; de esta manera crearemos el tiempo y el ambiente adecuado para que se desarrollen actividades que requieren más creatividad y trabajo mental.
    La televisión puede trabajar con nosotros y no contra nosotros si escogemos sólo aquellos programas de calidad.
  • Recordar que somos los responsables de crear las condiciones adecuadas para que a nuestros hijos les guste aprender y progresar, para que estén motivados y aprecien pasar un tiempo de calidad como un aspecto importante de la vida. 
  • Crear una dinámica activa, en la que el estudio sea un camino estimulante para conocer y dominar nuevas capacidades y habilidades. 
  • Dar ejemplo en las dinámicas de trabajo, compromiso y disciplina. Les demostraremos que el inicio de cualquier tarea es difícil y puede costar, pero progresivamente se mejora y se puede dominar. 
  • Hacer que la música sea parte de la vida cotidiana; esto empieza con las nanas y seguirá con la escucha en casa y de conciertos o en actividades relacionadas con la música.
  • Animar a que los niños canten desde temprana edad. No sólo descubrirán su propia voz sino que también será una manera de expresarse emocionalmente. 
  • Proporcionar diferentes instrumentos musicales para que puedan experimentar con ellos. Todos ellos estimularán su interés en la música y su sensibilidad a los sonidos. Al principio son ideales los juguetes musicales" como tambores, flautas, todo tipo de sonajeros, xilófonos,... 
Seamos conscientes de que jugamos con una clara ventaja; la música en nuestra sociedad nos rodea y estamos constantemente expuestos a ella. Vayamos a una tienda, veamos una película o escuchemos la radio, la música siempre está presente. A demás somos herederos de una larga historia musical al alcance de nuestras manos gracias a las nuevas tecnologías.

Los Doctores J.Craig Peery e Irene W.Peery hicieron un estudio que demostraba que los niños de entre 3 y 4 años tienen gustos musicales totalmente eclécticos; les gusta todo tipo de músicas. Sin embargo durante el quinto año si no están expuestos a la música clásica se produce una clara preferencia hacia la música popular. Se evidencia pues con este estudio que:
  • con lo que no estemos familiarizados a la larga gustará menos
  • los primeros cuatro años son un periodo crítico para desarrollar el gusto musical. 
Los niños prefieren la música sencilla al principio, pero según van experimentando e incrementando su exposición musical incrementa su capacidad de disfrutar de música más compleja.

Algunas composiciones musicales ideales para este periodo pueden ser:
- "El carnaval de los animales" de Saint-Saens
- "La Suite del gran cañón" de Ferde Groffe
- "Las cuatro estaciones" de Vivaldi
- "Música acuática" de Haendel
- "Los conciertos de Brandenburgo" de J.S.Bach

Cuando los niños vayan tocando piezas más difíciles es ideal tener diferentes versiones de las piezas que toquen para que aprecien la calidad artística de otros intérpretes, desarrollen su imaginación musical y les de fuerzas renovadas para superar las dificultades técnicas.
No olvidemos que escuchar es una parte esencial de la formación musical, y que desarrollarán conceptos propios como el sonido o el fraseo musical.

Between parent and child

Ningún padre se levanta por la mañana pensando en hacer a su hijo infeliz, pero a pesar de las buenas intenciones muchas veces la cosa acaba torciéndose. Ser padres es una interminable serie de situaciones, conflictos y crisis repentinas que nos obligan a dar respuestas que tienen unas consecuencias.
Queremos creer que nunca haremos daño a nuestros hijos, pero debemos aceptar que en ocasiones les culparemos, les haremos avergonzarse, les ridiculizaremos, amenazaremos, sobornaremos, etiquetaremos, castigaremos o les daremos lecciones moralizadoras.

¿Porqué? Porque en ocasiones no seremos conscientes del poder destructivo de nuestras palabras.
De repente podremos encontrar palabras de nuestros padres en nuestras bocas, palabras que no pretendíamos decir en un tono que no pretendíamos tener. Y la tragedia de este tipo de comunicación no residirá en que no queremos a nuestros hijos, sino en una falta de consciencia y entendimiento.
Los padres y madres necesitamos una forma especial de comunicarnos con nuestros hijos.
Imaginemos que un cirujano nos tiene que operar y nos dice “realmente no tengo formación como cirujano pero amo a todos mis pacientes y tengo mucho sentido común”. El amor y el sentido común no es suficiente; los padres, como los cirujanos, necesitamos aprender, especializarnos para ser competentes en  nuestra profesión; criar a nuestros hijos. Y como el cirujano es preciso donde corta, los padres deben ser precisos y hábiles con el uso de las palabras y la comunicación. Un cirujano puede infligir heridas físicas, un padre emocionales.

¿Y por donde empezamos? Con un lenguaje que respete los sentimientos de los otros, que no sea crítico con la manera en la que nos comportamos. Y curiosamente este es el tipo de comunicación que tenemos con los invitados y extraños. Si queremos que nuestros hijos sean humanos, seremos humanos con ellos, si queremos que sean educados no les trataremos de manera ruda, si queremos que sean ordenados no seremos desordenados.
Para ello necesitamos aprender métodos para llegar a estos objetivos; los problemas concretos requieren soluciones específicas; no sirve dar “más amor” o “más atención” o “más tiempo”.

Este es un pequeño resumen de la introducción del libro “Between parent and child”, un bestseller del Dr. Haim G. Ginott que nos enseña a desarrollar nuestra inteligencia emocional, a ayudar a nuestros hijos y no juzgarlos, a comunicarnos de manera respetuosa aplicando
- una disciplina sin amenazas, sobornos, sarcasmos o castigos
- una crítica sin desprecio, adulaciones ni juicios; una expresión de la ira sin herir
- una comprensión sin discutir sobre los sentimientos, percepciones y opiniones de los niños
- unas respuestas adecuadas que permitan que los hijos confíen en nosotros y desarrollen su propia autoconfianza.

La orientación a los padres

Una de las funciones principales de un profesor Suzuki es orientar a los padres. Se trata de que aprendan a desarrollar diferentes estrategias para lograr que sus hijos ganen capacidades de manera óptima y en un ambiente positivo y motivador.
Por esta razón me ha interesado siempre la bibliografía relacionada con le educación y la experiencia docente, e investigando en este sentido he encontrado "The handbook of parent training", que ofrece una perspectiva más científica y pormenorizada de este proceso de orientación.
En él se especifican tres modelos de orientación:

  1. El modelo experto: el profesor toma el control, es decir, toma todas las decisiones y fija el rol dependiente de los padres. El tiempo de orientación es muy corto y las soluciones prescriptivas.
  2. El modelo transplante: el profesor trata de "transplantar" habilidades a los padres pero manteniendo el control sobre el proceso de toma de decisión. Los padres pueden mejorar su competencia y experiencia y reconocer de manera activa los cambios que se producen en sus hijos. Una de los inconvenientes de este modelo es que se suele ignorar las características individuales de cada familia, aplicando modelos ya prefijados para solucionar problemas.
  3. El modelo del consumidor: el papel de profesor reside en escuchar y entender a los padres; su visión, objetivos y expectativas. Tomando esta información como punto de partida les proporcionará una serie de opciones de actuación posibles adaptadas a su realidad y toda la información necesaria para que puedan escoger de manera informada. La negociación es la parte más importante de este proceso, en la que el intercambio de información es claro y honesto.
    Este enfoque colaborativo se denomina "asociación parental". 


Este último modelo es el que utilizamos en el método Suzuki, y tiene como objetivo modular el comportamiento de los padres hacia los hijos, ayudándoles a que tomen control sobre las diferentes situaciones familiares relacionadas con el violín.

Hay que tener muy en cuenta que nunca buscamos una sobre-dependencia hacia la persona que orienta, ya que los problemas tenderán a repetirse. Buscamos desarrollar en los padres una comprensión profunda de sus hijos para que el éxito de sus actuaciones resida en última instancia en ellos y en sus decisiones.

Haber entendido y superado una dificultad os proporcionará seguridad y confianza en vuestros propios recursos, con los que podréis hacer frente a nuevas dificultades de manera autónoma. 

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (IV)

La naturaleza del estudio vs la naturaleza de los niños

El estudio no es una actividad naturalmente inherente a la infancia; a los niños les puede encantar tocar el violín, pero no estudiarlo. El proceso de mejorar mediante el estudio es biológica y psicológicamente aprendido, no inherente a la naturaleza del niño.

Por eso es importante desarrollar algunas actuaciones para superar las dificultades que se pueden dar en el estudio:

- crear estados físicos de calma y psicológicos de concentración
- mantener los días de práctica; reconocer y respetar los compromisos que hemos pactado
- llevar a cabo los tiempos pactados para estudiar;

  • si elegimos por la mañana antes de ir al colegio requerirá ir a la cama antes y despertarse antes
  • si elegimos por la tarde después del colegio tendremos que lidiar con el cansancio de todo el día.

- reconocer la naturaleza individual y no social del estudio; requiere estrategias muy concretas.
- conocer las dificultades relacionadas al proceso de perfeccionamiento de una pieza;

  • los niños no tienen la madurez de apreciar los resultados del trabajo a largo plazo
  • el progreso durante el / los primeros años es lento
  • el sentimiento de recompensa y progreso puede ser difícil de apreciar.

- admitir que la práctica es un trabajo duro, aunque lo hagamos lo más divertido posible.
Tocar un instrumento es un ejercicio que requiere coordinar facultades físicas, mentales y emocionales. Se pueden estar coordinando unas 30 acciones a la vez durante la ejecución de una pieza musical. Es normal tener momentos de frustración, decepción, desánimo, y más si en ocasiones hemos tenido que renunciar a otras actividades (o a parte de su tiempo).
Los padres deben de ser conscientes de este nivel de complejidad y ayudar a sus hijos a abordar el estudio paso a paso y dificultad por dificultad (mediante los puntos de enseñanza). Al fin y al cabo son la fuente primaria de motivación en los primeros años de aprendizaje, y no olvidemos que en ocasiones no podremos controlar la actitud de nuestros hijos, pero siempre podremos controlar nuestra propia actitud.

Estos puntos nos pueden ayudar a crear una buena base de estudio. No nos olvidemos de fomentar la escucha consciente, la disciplina, el compromiso y la humildad a la hora de afrontar la práctica.
Es entonces cuando los niños irán más allá de la diversión hacia la inspiración, la satisfacción y el sentimiento de plenitud que la experiencia musical proporciona. De esta manera música será para ellos sinónimo no de estudio, sino de plenitud personal.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (III)


Los cimientos del respeto mutuo

Los cimientos del respeto se fundamentan en mantener una relación saludable con nuestros hijos.
Y esta relación no será satisfactoria si
- Somos demasiado permisivos; pensamos que el amor superará todos los obstáculos.
- Somos demasiado rígidos; aplicamos demasiada disciplina.
En el primer caso los niños tenderán al egoismo, la manipulación y la falta de sentido de la responsabilidad, mientras que en el segundo la actitud insensible de los padres hacia los sentimientos de sus hijos creará actitudes de hostilidad y rebelión.

Amor y disciplina deben estar presentes en una buena proporción para que se de el respeto y lacooperación entre padres e hijos. De hecho practicar un instrumento requiere un alto grado de cooperación, y por tanto si hay un serio problema de falta de respeto entre los dos es mejor posponer el comienzo del aprendizaje de un instrumento, ya que sólo generará más hostilidad.

Uno de los pilares principales en los que se fundamenta el respeto mutuo es en la autoestima y el ego:
La imagen que tiene un niño de sí mismo está directamente relacionada con su motivación por las cosas que hace; si se siente bien contigo mismo, se reflejará en todo lo que haga y lo disfrutará.
Hay cuatro valores principales que contribuyen a crear esta imágen del yo:

1. La aceptación: los motivos por los que un padre apunta a clases de música a un niño han de ser buenos y desinteresados; por ejemplo dar unos buenos medios para la propia expresión, sensibilizarlo hacia la belleza y la comunicación... . Un padre cuyo único interés sea la ambición (que sea el mejor), niega a su hijo un verdadero éxito individual, asegurando el fracaso donde la mayoría de ocasiones se da el éxito.
Los niños necesitan ver sus progresos recompensados para incrementar su sentimiento de competencia y sentirse apreciados y realizados. El objetivo no es lo que la música puede hacer por nuestros hijos, sino lo que nuestro hijo puede lograr y descubrir en el mundo de la música.

2. La competencia: la motivación aumenta proporcionalmente a la competencia; no disfrutas por completo haciendo algo hasta que lo haces bien. Y la competencia se gana con la práctica diaria. Si nuestro hijo se siente bien consigo mismo y con las habilidades que está desarrollando se sentirá recompensado y motivado. Para que esta práctica sea fácil y la experiencia musical positiva es esencial:
- Crear un buen entorno musical
- Preparar un buen entorno para el estudio
- Fijar hábitos de estudio efectivos desde el comienzo

- Empezar tan pronto como sea posible
- Escoger el instrumento adecuado
- Escoger al profesor adecuado
- Asistir a las clases de tu hijo
- Ayudar al profesor en sus objetivos
- Participar en experiencias musicales en grupo
- Estar interesado en el progreso y reconocer el esfuerzo y los resultados.
- Aprender a reconocer las encrucijadas en el camino al éxito y superarlas

3. La virtud: la música como producto artístico es una poderosa herramienta para la construcción del ego.
El verdadero propósito de la música es ser una fuente de enriquecimiento, es fortalecer nuestra autoestima sin pensar en ser los mejores, sino en alcanzar nuestro máximo nivel de competencia.
Es importante que los niños reconozcan su talento y capacidades, pero es igual de importante que reconozcan las de los otros. Esto enseñará algo muy importante en la vida profesional del niño; a no sentirse ni destruido ni salvado por las críticas o los resultados que los demás hagan sobre ellos. Se trata de siempre continuar el camino y dar lo mejor de uno mismo; premiar la dedicación y no "convertirse en", servir a la música y no al ego. Cuando antes se aprenda a amar las cosas que uno hace por sí mismas antes se dará el deseo de dedicarse a ellas.
Se trata de cultivar buenos motivos para que nuestro hijo estudie música, como la alegría de hacer música o la confianza en su propia habilidad para producirla.

4. El poder: tu hijo tendrá más interés en practicar si siente que tiene poder de decisión al respecto. Por otro lado no es necesario darle el poder de elección sobre si estudian o no música, porque no estará cualificado para saber qué es lo mejor para él. En este sentido tampoco les damos la elección de ir o no ir al colegio o de cepillarse o no cepillarse los dientes.
Lo que sí podemos hacer es crear un buen ambiente musical desde el nacimiento y que participen en muchas experiencias musicales que les permitan amar la música y querer hacer música. Dar oportunidades de aprendizaje hace que los niños quieran aprender más, y una vez que ellos han decidido cuestiones importantes como qué instrumento quieren tocar también podrán decidir dónde y cuándo practicar. Esto nos predispondrá a un ambiente más cooperativo y una toma de decisiones conjuntas con los padres.
Los niños son más felices y rinden mejor si sus vidas están organizadas, y siguen mejor los planes si han formado parte en su elaboración. Obviamente cuando son muy pequeños los padres tendrán que tomar la mayoría de decisiones, pero según vayan creciendo ellos deben de ir participando progresivamente más hasta llegar a la adolescencia y la edad adulta, donde las decisiones serán por completo suyas.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (II)

Porqué meternos (seguir metidos ...) en el berenjenal de que nuestro hij@ aprenda música

Podemos afirmar sin lugar a dudas que absolutamente todos los niños se pueden beneficiar de la música. Saber todos los beneficios que aporta aprender a tocar un instrumento nos puede proporcionar renovadas fuerzas y una nueva perspectiva a la hora de abordar la práctica regular:

- Beneficios intelectuales en general (Wendell Harrison, 1983): los niños que tocan algún instrumento muestran mejores resultados en los test de inteligencia que los que no. Y no sólo eso; cuanto más tiempo llevan estudiando un instrumento, más altas son sus puntuaciones. Esto es debido a que entre un 80 y un 90% de las capacidades motoras del cerebro se centran en manos, boca y cuello. Por tanto si se desarrolla un alto control de estas áreas el niño estimula prácticamente todo su cerebro, incrementando por tanto sus capacidades.

- Beneficios matemáticos: la música son las matemáticas del tiempo. Gracias al ritmo el tiempo es dividido y subdividido de manera muy precisa en fracciones. El ritmo se expresa mediante la notación musical y se trabaja a tiempo real con él.

- Beneficios científicos: la música nos hace interactuar desde el primer momento con los principios físicos del sonido; la acústica. Hablamos de intensidad, timbre, volumen o dinámicas, melodía y armonía. Aprender por ejemplo a tocar un instrumento de cuerda frotada como el violín implica:

  • afinar un instrumento implica conocer los modos de vibración y qué son los armónicos. 
  • relacionar altura de la nota con el grosor y longitud de las cuerdas

- Beneficios comunicativos: aprender música implica aprender mucha terminología específica, en su mayoría procedente de otras lenguas como el italiano, el francés o el alemán. Se ha demostrado por ejemplo que se memoriza mucho más fácilmente un texto ligado a la música que sin ningún tipo de melodía. Y, aún sin texto, la música demuestra ser un verdadero lenguaje universal que comunica el mundo de lado a lado.

- Beneficios históricos y geográficos: cada periodo de la historia humana ha tenido música que ha expresado el lugar y las características de la cultura y las personas que allí vivieron. Es un producto cultural que nos ayuda a entender tiempos y realidades diferentes a las nuestras.

- Beneficios físicos: el estudio de un instrumento requiere control motor, coordinación y agilidad. Cerebro y cuerpo deben trabajar en perfecta sintonía, y se produce una interesante relación entre la memoria cinética, el sonido y la mente.

- Beneficios artísticos: la música es una expresión humana, un medio de expresar belleza y creatividad. Es un elemento civilizador, ya que posibilita que las personas puedan expresar sus sentimientos y aumentar su sensibilidad. Es una de las artes más directas y con más poder emocional.

- Disciplina: pocas actividades desarrollan la auto-disciplina tan bien como el aprender a tocar un instrumento. El trabajo a hacer no siempre es fácil, y por eso desde el principio el alumno descubre en sí mismo qué es la autodeterminación y sobretodo una gran recompensa de un trabajo bien hecho; el hacer música. David P.Gardner, presidente de la Universidad de California afirma: "Creo que mi capacidad de concentración y auto-disciplina fue desarrollada significativamente gracias al estudio del piano y el órgano".

- Apreciación: el estudio de un instrumento cultiva el gusto musical. La música que los niños tocan es la que crea mayor impacto sobre ellos. Por eso conocer la música clásica no les aleja de su entorno, sino que les hace disfrutar y entender mejor otros tipos de música.

- Beneficios sociales: la música fortalece las relaciones humanas y el trabajo en equipo.

  • El método Suzuki refuerza la comunicación y los vínculos familiares y con el profesor. 
  • Tocar y trabajar dentro de un grupo implica cooperar, escuchar a los otros e interactuar de manera activa. 
  • Interpretar música nos ayuda a entender y expresar mejor nuestros sentimientos y a identificar y entender los de las otras personas. 

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (I)

La motivación

Para propiciar la motivación debemos entender y aceptar que sólo estaremos motivados si elegimos estarlo.
En este sentido cobra un papel esencial crear un entorno estimulante. Algunos puntos que pueden ayudarnos en esta tarea son:
- nuestra propia motivación y pasión por lo que hacemos; puede ser la chispa que despierte la motivación en nuestros hij@s y alumn@s.
- proporcionar un apoyo incondicional, basado en la paciencia y el cuidado sin entrar en juicios de valor.
- contar con la ayuda de un buen docente
- crear buenos hábitos de estudio; una práctica constante en el tiempo

A demás debemos tener en cuenta que todas las personas somos diferentes. Por eso lo que a unos motiva puede ser totalmente diferente de lo que motiva a los otros. Es aquí donde entran los diferentes tipos de motivación;
- la recompensa
- las relaciones interpersonales
- el sentimiento de valor propio y autoestima
- la diversión y alegría inherentes a la actividad

El tipo de motivación lo podemos adaptar y escoger según:
- las características personales
- las etapas que vaya atravesando nuestr@ hij@, ya que según gane experiencia y madurez, las razones por las que realiza la actividad también cambiarán y evolucionarán.

Los adultos pueden operar en diferentes niveles de motivación, mientras que los niños generalmente operan en los niveles más básicos (recompensa, autoestima) y evolucionan a niveles más altos cuando adquieren más experiencia. Pensemos que el hecho de interpretar música se convertirá a la larga en la motivación última.

Es normal que los niños, incluso los más motivados, no siempre tengan la paciencia que requiere practicar cada día. Es mucho trabajo y no siempre verán una recompensa clara. Por eso nos necesitan; necesitan nuestra experiencia y percepción a largo plazo para que les ayudemos a continuar el camino. Algunos puntos de apoyo que nos pueden ayudar a superar estos momentos:
- aumentar la percepción de competencia
- compartir la buena opinión que tenemos de las cosas que se hacen bien y de sus virtudes personales.
- afianzar una buena base que permita crecer y evolucionar; hacer algo muy bien es tan necesario como aprender cosas nuevas.

Mamás, papás y profesor@s debemos de ser muy pacientes, porque los primeros estadios de aprendizaje son lentos, ya que no se tiene una experiencia previa de la que partir.
Podemos comparar esta etapa con el crecimiento de una planta desde su primer día de vida; cuando plantamos una semilla en la tierra. Esta semilla va requerir muchos cuidados hasta que veamos asomar el primer brote de la tierra, y muchos más días y cuidados hasta que florezca. Pero a nadie se le ocurriría decir a una planta "crece más rápido" o "florece este mes".
Esto es lo que ocurre cuando discutimos, nos exasperamos, nos impacientamos y creamos al final un mal ambiente. Disfrutemos del proceso de crecimiento, de cada paso.

- Seamos positivos, tengamos paciencia y dejemos que nuestra ilusión y motivación les inspiren.
- Creemos una relación sana con nuestros hijos y alumnos, y basémosla en compartir con ellos nuestro tiempo, paciencia, esfuerzo, compromiso, creatividad, sensibilidad y auto-control.
- Seamos una parte activa del proceso.

Lo mejor no está por llegar; nos lo ofrecen cada día.

Tocar el violín, mejor que medicar a los niños

En la revista de Muy interesante he encontrado este artículo de Pablo Colado que hace referencia al tratamiento de los transtarnos psicológicos de los niños y algunos estudios relacionados. 


“Es la investigación más importante que se ha realizado sobre los efectos de tocar un instrumento en el desarrollo cerebral”, así definen los psiquiatras del Colegio Médico de la Universidad de Vermont el trabajo que acaban de hacer público en el Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry.

Dirigidos por James Hudziak, los expertos han analizado las resonancias magnéticas de 232 sujetos de entre 6 y 18 años para buscar, sobre todo, alteraciones significativas en la corteza cerebral: los engrosamientos y adelgazamientos de esa zona están relacionados con problemas como la ansiedad, la depresión, las dificultades para concentrarse, la agresividad y la pérdida de control de los impulsos.

En primer lugar, encontraron algo previsible: que la práctica musical afectaba a las neuronas de la región motora, ya que exige control y coordinación de los movimientos. Pero más importante fueron los cambios detectados en la parte de la corteza cerebral vinculada a “la memoria de trabajo, el control de la atención, la organización y planificación, la inhibición de los impulsos y el procesamiento de las emociones”, como detallan los autores del estudio.

Hudziak lo resume en una idea: un violín puede ayudar más que un frasco de pastillas a un niño con trastornos psicológicos.
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