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Tocar el violín; expresarse musicalmente

Muchas veces cuando los alumn@s comienzan a tocar el violín pueden imaginarse fácilmente manteniendo la posición de arco y violín o leyendo una partitura. Sin embargo es una gran sorpresa para la mayoría descubrir la capacidad que hay en ellos de hacer música. 

Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.

Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.


Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.

Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.

Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!  

Billy Contreras

Otro ejemplo de la plena actualidad del violín. Disfrutad del video!


Tocar de manera más musical; la música y el movimiento

Paul Stein aborda este mes en la revista Strings un punto en la enseñanza del violín de vital importancia; la musicalidad. En este caso se centra en uno de los problemas más comunes de la falta de continuidad en el fraseo musical; la ausencia de movimientos continuos y fluidos en el brazo derecho, es decir, en el arco. Estos puntos os ayudarán a conseguir unos movimientos más conectados al fraseo musical:

  • Centrarse en nuestro cuerpo como origen del sonido, y no sólo en el sonido en sí.
    Aprendemos a tocar de un manera similar a la que aprendemos a andar; mediante la imitación la motivación y la prueba - error. En este sentido es importante conocer cómo funcionan nuestros músculos, pero no suficiente. Podríamos decir que el punto clave en este particualr reside en la coordinación mano - ojo, que en la interpretación la denominaríamos coordinación "mente - ojo".

  • Igualar el sonido en arco arriba y arco abajo. La gravedad juega un papel importante en este punto, y un ejercicio muy efectivo es utilizar nuestra imaginación para tocar como si la gravedad no existiese, para tocar tan ligero como una pluma o tan rápido como el viento.



  • Sentir los cambios de arco. Nos se trata sólo de que los cambios sean lo más suaves y continuos posible, sino también de que el sonido justo antes y justo después del cambio no varíe. Para ello vigila que el punto de contacto no varíe y que no haya movimientos bruscos en los dedos, es decir, que simplemente todas las articulaciones sigan el movimiento continuo del arco sin iniciar ninguno propio. Se trata de hacer conscientes todas estas sensaciones y fijarlas en tu rutina.

  • Ser consciente de la cinemática, es decir de la geometría o formas que puede dibujar el arco sobre la cuerda: ochos, círculos, gotas verticales, ondas horizontales...

  • En menos de un segundo mente, alma y cuerpo crean sonidos musicales en una interpretación. Pero no olvidemos que el movimiento es el que origina el sonido.

  • Sincronizar pensamiento y continuidad. Todo debe ser natural y fluido. Por ello es importante:
    • no perder nunca la consciencia de los movimientos del arco, sobretodo en pasajes de mano izquierda muy exigentes.
    • repetir no de manera automática y aburrida, sino pensando en cada repetición como una posibilidad única.


A veces una imágen vale más que mil palabras. Imaginad un cisce deslizándose por la superficie de un estanque; parece que una fuerza misteriosa le propulsase sin esfuerzo. Estan erguidos, tranquilos, unidos a la superficie en calma del agua. Sin embargo debajo de la superficie sus patas le impulsan sin descanso.

Esta imágen ha ayudado a muchos de mis alumnos en esta visión de continuidad del fraseo musical; espero que a vosotros también os sea útil!






La fuerza vital de la música desde temprana edad

Hoy he tenido la suerte de comenzar el día escuchando esta versión del Preludio y Allegro de Kreisler, interpretada por Samuel Tan, un niño de 8 años.



Escuchándole recordé las palabras de S.Suzuki que compara el proceso de aprendizaje de los niños con las semillas, con su potencialidad para crecer si tienen un entorno adecuado.

Y realmente en esta versión que interpreta Samuel no sólo podemos ver que este niño ha crecido y se está convertiendo en un buen violinista, sino que podemos intuir algo todavía más importante; su personalidad, su fuerza vital, su posición ante la música, su carácter.

Y siento en estos momentos que la música no sólo ejerce la función de formar músicos (ya sean amateurs o profesionales), sino también ayuda a formar buenas personas; personas que escuchan, que reflexionan, que sienten y que hacen sentir.

Quizás a la larga y con mucha suerte, como dijo Pau Casals, la música cambie el mundo!

Robert Schumann: consejos a los jóvenes estudiantes de música

Aquí os dejo los consejos que Robert Schumann escribió para aprender música de manera más adecuada.
Realmente interesante, y en la mayoría de comentarios aplicable a todos los instrumentos.

The Irish washerwoman

La música celta es una buena elección para desarrollar la técnica de arco y mano izquierda de los alumnos de manera divertida y musical. El tema de "The Irish washerwoman" nos ayuda a desarrollar la precisión y rapidez de la mano izquierda y el bariolaje de arco.



Aquí os dejo esta versión de John Sheahan:


Women of Ireland

Buscando temas de música celta sencillos, una alumna mía me recomendó el tema "Women of Ireland".


Resulta muy asequible y con él pienso comenzar a trabajar también una primera aproximación a la improvisación, lo que creo que puede resultar muy motivador para los alumnos.

Os dejo dos versiones; ésta es más tradicional





y esta otra más electrónica / rockera


La Navidad y el violín

Mientras la programación de Navidad de TVE ha ido en indudable descenso de calidad a lo largo de los últimos años, en otros lugares del mundo encontramos programas excelentes y conciertos que realmente nos hacen compartir el espíritu navideño mediante uno de los mejores lenguajes: la música.

En este caso Rod Stewart no sólo elige el violín por su timbre en la instrumentación general; invita a la violinista Nicola Benedetti (minuto 9:30 a 14:00) para tocar el tema "White Christmas"... y la actuación y el concierto en general cobra un nivel de calidad artística más que desable en todo su conjunto.

Como hemos visto ya en anteriores entradas, podemos comprobar la enorme capacidad expresiva del violín .... y lo presente que sigue en la música  actual ... y en prácticamente todos los estilos!

Muy feliz Año ...  y espero que os traigan muchas cosas los Reyes!



¿Cuánto tiempo he de practicar?

Buscando información sobre este tema he encontrado un artículo fantástico del  Dr. Noa Kageyama.
A continuación os dejo un resumen del mismo.


 ¿Cuántas horas al día debes practicar?

¿2 horas? ¿4 horas? ¿8 horas? ¿12 horas? ... ¿Cuánto es suficiente?
¿Existe el “practicar demasiado”?
¿Existe un número óptimo de horas que debo practicar?


Algunos de los grandes artistas del siglo veinte han hablado sobre este tema:

Rubinstein decía que no se debería practicar más de cuatro horas al día, y que si se necesitan más de cuatro horas diarias probablemente hay algo que no se esté haciendo bien.


Nathan Milstein una vez le preguntó a su profesor Leopold Auer  cuantas horas al día debería estar  practicando. Auer le respondió:
“Practica con tus dedos y necesitaras todo el día. Practica con tu mente y lo podrás hacer en una hora y media.”


Heifetz también afirmó que "la práctica excesiva es tan nociva como no practicar nada” Decía que en promedio practicaba no más de tres horas al día y que no practicaba los Domingos. 

 

¿Qué dicen los psicólogos?

El psicologo Dr. K. Anders Ericsson es una de las mayores autoridades en este tema.
Su investigación es la base para la “regla de los diez años” y “la regla de las 10.000 horas”, que sugiere que se requiere al menos diez años (10.000 horas de practica deliberada) para lograr un nivel de experto en el desempeño de cualquier disciplina. Volvemos a insistir en que esta cantidad de horas de practica requiere un tipo de práctica determinado. En otras palabras, practicar de manera descuidada no es suficiente.



Pr
áctica descuidada

¿Alguna vez has escuchado a alguien mientras practica? ¿Te has escuchado ti mismo mientras practicas?  Grábate, escucha a escondidas algunos de tus colegas o pídele a tus estudiantes que se imaginen que están en su casa y obsérvalos practicar durante su lección. ¿Qué observas?

Que la mayoría de los estudiantes practican descuidadamente, ya sea repitiendo (“practicar este pasaje  10 veces” o “practicar esta pieza por  30 minutos”) o en modo piloto automático (tocar una pieza hasta que escuchamos algo que  no nos gusta; paramos, repetimos hasta que suena mejor y continuamos la pieza hasta que  escuchamos la siguiente cosa con la que no estamos satisfechos,  momento en el que comenzamos todo el proceso nuevamente). 

Hay tres importantes problemas con un método de práctica descuidado.


1. Es una perdida de tiempo

¿Por qué? Primero, cuando se practica de esta manera conseguimos muy poco aprendizaje productivo.
Sentiremos que tras practicar una pieza durante días y semanas no hemos mejorado mucho. Y a veces mucho peor; hemos fortalecido aquellos hábitos y errores indeseables, aumentando literalmente tus posibilidades de cometer errores de una manera consistente mas adelante.


Esto hace que sea más difícil corregir los malos hábitos en el futuro, de manera que cada vez necesitas añadir más tiempo de práctica para eliminar esos malos hábitos y malas tendencias. Una vez trabajé con un profesor de saxofón que le gustaba recordarle a sus estudiantes que “la práctica no lo hace a uno perfecto sino que crea hábitos permanentes”. 


2. Pierdes la confianza


Además, practicar descuidadamente disminuye la autoconfianza, ya que una parte de ti se da cuenta de que no sabes realmente como producir consistentemente los resultados que quieres. Incluso si estableces una tasa de éxito alta en los fragmentos más difíciles (tres o cuatro veces de cinco intentos), tu nivel de confianza no crecerá mucho. La confianza real proviene de:
(a) ser capaces de tocar correctamente el 100% de los intentos,
(b) darse cuenta de que no es una coincidencia que puedas tocar correctamente 
(c) saber precisamente las razones por las que tocas correctamente o por las que fallas. Esto significa entender, y entonces puedes tocar el pasaje correctamente cada vez que quieras.

La repetición se convierte entonces en un refuerzo de los buenos hábitos, y entonces son más fuertes que los malos hábitos.

Esta tendencia a practicar inconscientemente tiene su reflejo en un mayor sinsentido; tratar de tocar en un concierto de una manera consiente. Nuestra tendencia sobre el escenario es a confiar en el analítico hemisferio izquierdo del cerebro. Pues bien, si has practicado inconscientemente, ésta se convertirá en una tarea imposible ya que no sabrás qué instrucciones darle a tu cerebro.


3. Es tedioso y aburrido


Practicar descuidadamente es muy tedioso, y cuando lo hacemos desaparece nuestra habilidad de medir los objetivos de la práctica en unidades de tiempo. Lo que realmente necesitamos son objetivos específicos.

Después de todo, no importa cuánto tiempo pasamos practicando algo sino que sepamos como producir los resultados que queremos y lo podamos hacer consistentemente cuando queramos.

 
Pr
áctica consciente


La práctica consciente es una actividad sistemática y altamente estructurada.
En vez de un proceso inconsciente de ensayo y error, es un proceso de experimentación consciente y activo con objetivos e hipótesis claros.
El violinista Paul Kantor dijo que la práctica debe de ser un laboratorio donde jugar con ideas diferentes, musicales y técnicas, para ver qué combinación de ingredientes produce los resultados que buscas.

La práctica consciente es a menudo lenta y requiere de la repetición  de pequeñas secciones específicas de tu repertorio en vez de tocar de principio a fin.

La práctica deliberada requiere supervisión  continua, la búsqueda de nuevas maneras de mejorar.
Escuchamos lo que pasa para poder describirlo exactamente. Por ejemplo:
  • ¿era correcta la afinación?, 
  • ¿y la articulación? ¿y la dinámica?. 
  • ¿Correspone mi interpretación a la partitura? 
  • ¿Me gusta? 
  • ¿Cómo lo voy a conseguir?

Ahora, imaginémonos que grabaste todo y puedes escuchar como sonó el último intento. Tómate el tiempo de parar, analizar qué fue lo que falló, por qué  paso y cómo corregir el error de manera permanente.


¿Cuántas horas al día debo practicar?


Te vas a dar cuenta de que la práctica consciente es agotadora, dada la tremenda cantidad de energía que requiere mantener toda nuestra atención. Practicar más conscientemente requiere cortos periodos de tiempo ininterrumpido (una hora máximo por lo general), y más tiempo de vuelve improductivo.

Los estudios sugieren de hecho que las posibilidades de beneficio decrecen después de la segunda hora.
La clave, pues, debe ser controlar siempre el nivel de concentración que eres capaz de sostener.



Cinco claves para una práctica más efectiva

1. Duración: Defínela de acuerdo al tiempo en el que puedas estar totalmente concentrado

2. Sincronización:
Mantén un registro de los momentos del día en el que tienes más energía. Trata de llevar a cabo tu estudio durante estos periodos de tiempo ya que serás capaz de centrate y pensar con claridad.

3. Objetivos: Haz anotaciones. Mantén un registro de tus objetivos y descubrimientos.
Busca constantemente la claridad de tu intención y tóca de manera consistente a ella.
Si no lo escribes, probablemente lo olvidarás.

4. Más inteligente, más fuerte: no por tocar más fuerte saldrá mejor; necesitas una estrategia o técnica diferente. Siempre existen formas más inteligente, más efectivas de lograr mi objetivo.

En lugar de tratar obstinadamente algo que no funciona, piensa en diferentes soluciones.
Cuando creas que tienes soluciones prometedoras, empieza a experimentar... y encontrarás la solución.

5. Modelo de resolución de problemas: sigue un modelo de resolución de problemas, como este de seis pasos:

  1. Define el problema (¿Cómo quiero que suene esta nota o frase?)
  2. Analiza el problema (¿Cuál es la causa de que suene así?)
  3. Identifique las soluciones potenciales (¿Qué debo cambiar para hacerlo sonar como yo quiero?)
  4. Pruebe las soluciones potenciales para seleccionar cual es la más efectiva (¿Cuál parece haber funcionado mejor?)
  5. Implemente la mejor solución (haga que los cambios sean permanentes.)
  6. Supervise la implementación (¿Estos cambios continúan produciendo los resultados que estoy buscando?)
No importa si hablamos de perfeccionar la técnica o de experimentar con diferentes ideas musicales. Cualquier modelo que defina objetivos claramente articulados que nos inviten a pensar más inteligentemente y más sistemáticamente nos ayudará a disminuir el tiempo perdido de práctica ineficaz.

Después de todo, ¿quién quiere pasar todo el día epracticando? ¡Entre, haz las cosas bien y sal!


El pragmatismo en la enseñanza musical

Hoy leyendo un libro sobre  los orígenes de la psicología, he encontrado la siguiente cita, que no tiene desperdicio:

El pragmatismo fue un filosofía exclusivamente norte-americana en la cual la verdad se definía en términos de utilidad y eficacia, de manera que, como dice T.H.Leahey, "el progreso y el perfeccionamiento eternos reemplazan la Verdad eterna y estática".
Lo menos importante de la consciencia es el contenido; lo verdaderamente importante es la función.


Leyendo estas palabras me he preguntado qué nivel de pragmatismo tiene la enseñanza del violín hoy en día.

Empecemos por la utilidad. En los conservatorios el 100% de los alumnos estudia incansablemente los grandes "clásicos" del violín (incluidos los conciertos para violín y orquesta).
Objetivamente la utilidad de tanto esfuerzo es muy baja, ya un 10% (siendo muy optimistas) llegará a tocar este repretorio de manera profesional. Mi pregunta es, ¿es que los profesores nunca se preguntan si lo que enseñan es útil, en qué grado le servirá al alumno en el futuro?

Quizás les haga falta algunas dosis de realidad.


Sigamos con la eficacia de las propias clases de violín, dentro y fuera de los conservatorios.
En mi experiencia el 99% de los profesores no piensan en que sus enseñanzas sean eficaces.
Muchos sí que piensan en que sean interesantes, ilustrativas, inteligibles,... pero es que tenemos un tiempo limitado y una obligación pedagógica con el alumno. Por eso cada clase debe tener un objetivo muy claro, y debe mostrarse en ella un progreso, un nuevo aprendizaje que será práctico y nos hará afrontar el futuro técnico y/o musical de manera más efectiva.

En resumen:
  • muy pocos profesores enseñan de manera eficaz: la formación específica que requiere este tipo de enseñanza no es necesaria para ellos (lo tienen todo controlado) 
  • prácticamente ninguno enfoca la enseñanza a la utilidad, a lo que se necesitará en el futuro.
    La propia palabra "conservatorio" ilustra muy bien la realidad; se trata de "conservar" el pasado, no de realizar el futuro. Estoy de acuerdo que muchas personas se realizan manteniendo el repertorio del pasado, y se ganan la vida así, pero 
    • ¿de qué porcentajes estamos hablando?. 
    • ¿se descubre, a demás, toda la gran variedad de campos posibles?
    • ¿se les da los medios y confianza a los alumnos para abrir nuevos caminos propios?


Y es que quizás la música, y sobre todo la clásica, esté demasiado anclada en la búsqueda de esa Verdad eterna y estática. Parece que hayamos olvidado que somos personas las que tocamos, y que necesitamos respuestas más concretas, más individualizadas, más útiles y menos elevadas.
No vivimos en el Romanticismo, y en nuestra realidad clásica no se multiplican las orquestas ni los intérpretes. No se viven aglomeraciones en la entrada de un concierto de Mozart, ni las adolescentes se desmallan cuando les firma un autógrafo el señor Stern.

Pienso en lo que me hubiese gustado descubrir antes el Método Suzuki, la sensibilización musical a bebés,  la enseñanza a adultos.... todo esto fue descubierto fuera de estas instituciones, con muchos esfuerzos económicos... y es a lo que dedico el 90% de mi vida profesional.

Asi sólo me queda agradecer a conservatorios y universidades el poder llevar a cabo gracias a ellos el 10% restante de mi actividad profesional. 


 

Benjamin Zander y su visión de la música

Benjamin Zander es un reconocido docente y director de orquesta, autor del libro "The art of possibility", muy recomendable.

Comparto con vosotros esta fantástica conferencia en la que nos hace reflexionar sobre el carácter universal de la música y de cómo está íntimamente unida a nuestras emociones, a nuestras vidas.
A demás, los papas y mamás con hijos que estudian música disfrutarán de cómo narra la evolución que pueden llegar a hacer los niños aprendiendo a tocar un instrumento.

Definitivamente es algo que va más allá de las notas, porque como él dice "mi trabajo es despertar posibilidades en las personas. ¿Y sabéis como sé si lo estoy consiguiendo?. Mirándoles a los ojos; si están brillantes es que lo he conseguido". 

Para los profesores no hay nada más gratificante que despertar estas "posibilidades" en los alumnos; y este brillo en los ojos no sólo lo vemos en ellos; también en nosotros mismos. Porque los profesores también expandimos nuestras posibilidades con cada alumno.

Así que es una buena oportunidad para dedicar este artículo a todos mis alumnos. Vosotros lo hacéis posible!


The mad violinist

Aquí os traigo un nuevo ejemplo de cómo el violín sigue hoy en día plenamente presente en la música actual.
En este caso os presento a Ashanti Floyd, un violinista con una gran influencia del Hip-hop.
En su canal de youtube podéis ver sus vídeos; su sonido es muy expresivo y lo reconoceréis fácilmente si lo volvéis a escuchar.

Aquí os dejo el tema "living without you", plenamente integrado en la música electrónica y la estética del videoclip. A disfrutarlo!



Suzuki en un recital de alumnos de los años 70

Esta grabación corresponde a un recital de alumnos de los años setentas con Suzuki de profesor.

La canción que tocan es el tema de "Twinkle" con sus variaciones, la primera canción que los alumnos aprenden. Las variaciones tienen unos ritmos muy definidos que se repiten de principio a fin, y en este caso los niños no sólo demuestran que pueden tocar cada variación de principio a fin, sino también que pueden mezclar partes de diferentes ritmos y crear una nueva variación.
Esta creatividad es fruto del carácter dinámico y activo de la enseñanza, y es posible llevarla a cabo en un grupo tan grande gracias a la interactuación, a la actitud participativa y de escucha y concentración que se desarrolla mientras interpretan.



Recital de niños de 3 años tocando las variaciones de "Twinkle"

Este video muestra un recital de niños de tres años tocando la primera canción que aprenden en el método Suzuki; Twinkle.
Quizás a primera vista lo que más llama la atención es que ¡tocan el violín!, pero si miramos más allá, lo realmente increible es su nivel de concentración, coordinación, memoria o disciplina.
El desarrollo de estas cualidades no son fruto del azar, sino del trabajo adecuado, positivo y coordinado de profesores, padres y niños. Y cuando los tres rinden adecuadamente, éste es un resultado real!


Videos de Suzuki 1

Muchos padres que se acercan por primera vez al método Suzuki tienen una actitud algo escéptica en cuanto a todo lo que pueden llegar a lograr sus hijos con su instrumento. En cierta manera no identifican a sus hijos con esos niños "prodijio" que tocan de una manera tan increible a tan temprana edad.

He de reconocer que yo misma en ocasiones me emociono cuando veo a los alumnos de a partir de 6-7 de años de edad tocar obras tan complejas como este concierto de Bach. Pero no se engañen, ES POSIBLE. El único secreto es una práctica regular y la implicación de padres y profesores en un proceso de enseñanza bien fundamentado.

Este video es simplemente el reflejo de este proceso, y un excelente ejemplo de cómo estos niños, a parte de tener un gran control técnico, han aprendido la obra de manera inteligente y pueden retomar desde cualquier punto la interpretación. 


Violinistas con violines para zurdos (I)

Terje Moe Hansen es un violinista zurdo que toca un violín para zurdos. Su calidad técnica es indiscutible y es un buen ejemplo de que SIEMPRE lo importante es la música y las personas que la tocan, no hacia el lado que se toca el violín. Os dejo un par de interpretaciones:





Curso de formación Suzuki - Nivel 2 - Desarrollo del Curso

Este año de formación ha pasado muy rápido... tanto que estamos en Junio y, después de mi examen, ya soy profesora Suzuki de Nivel 2!

Ya he comentado anteriormente que en las clases de formación los profesores no sólo aprendemos a enseñar de la manera más adecuada a los alumnos, sino que también tocamos y memorizamos todas las piezas de los volúmenes 2 y 3 y recibimos clases individuales para mejorar nuestra técnica e interpretación.

Pues bien, ya con perspectiva puedo decir que lo que más he notado con diferencia este año es que todas las enseñanzas me han hecho mucho mejor violinista; puedo reconocer un sonido con una más resonancia y una interpretación más relajada y personal, y esto se ha reflejado en mi vida profesional en la interpretación. Esta nueva manera de sentir y relacionarme con el violín me ha hecho también reflexionar y cambiar la manera en la que veo y enseño la relación de mis alumnos con el instrumento.  

A nivel pedagógico este año he entendido mejor a los niños de 3 a 5 años y cómo aprenden. Saber que para que a estas edades aprendan es imprescindible llamar su atención y divertirles era algo que tenía claro, pero el cómo es algo que se desarrolla lentamente con
  • mucho tiempo de experiencia pedagógica
  • la ayuda y observación de otros docentes
  • mucha lectura de fuentes especializadas 
En este sentido las clases de grupo han resultado ser una fuente inagotable de conocimientos y diversión para mí, para los niños y para los padres. Compartir es uno de los pilares fundamentales del método, y este año he experimentado claramente el porqué de su importancia. En un principio pensaba que era mejor esperar a que dejasen el violín de cartón para unirse al grupo, pero la experiencia de este año me confirma que cuanto más estimulante sea el entorno mejor avanzan y antes empiezan a tocar las canciones con los demás niños. ¡Ha sido un éxito!



¿Qué pasos puedo seguir para abordar el estudio del repertorio?

Cada vez me parece más importante el conocer la historia y características de los compositores y obras que tocamos. Para abordar con eficiencia este proceso de conocimiento profesores y alumnos podemos beneficiarnos de seguir un método ordenado a la hora de abordar el estudio práctico y teórico de una pieza musical:

1. Partitura, instrumento y yo. En esta fase no escucharemos ninguna versión. Sólo con la partitura analizaremos la obra y aprenderemos las características y los aspectos que la fundamentan. Nuestras interpretación se basará en dichos aspectos: forma, armonía, melodía, matices, puntos de tensión, etc.
Paralelamente con el instrumento podemos hacer una lectura a primera vista y comenzar a digitar y poner arcos según nuestras conclusiones.


2. Buscar información general sobre el compositor y específica sobre el momento en que compuso la obra. Este paso puede arrojar luz sobre algunos aspectos compositivos y darnos una imagen más clara del carácter de la obra.

3. Consultar si hay alguna fuente diferente al compositor que hable sobre esta obra. Este paso es muy importante ya que podemos contrastar nuestras conclusiones y completarlas. 

4. Pensar cual es la aproximación interpretativa que nos gustaría hacer basándonos en toda la información recogida. En definitiva, cómo queremos que sea nuestra propia versión.   

5. Después de establecer nuestra propia idea de la obra podemos escuchar las versiones que encontremos sobre ella. Lo más importante es (siempre que sea posible) no escuchar una sola versión, ya que nos acostumbraremos a ella y nuestra interpretación no será personal ni se basará en un amplio rango de posibilidades. 

6. Grabar nuestra versión y someterla a crítica. Escucharnos desde fuera es muy diferente a escucharnos mientras tocamos. Es importante no desesperarse, sobretodo si se es perfeccionista, ya que generalmente hay más cosas a mejorar de las que uno cree. Es conveniente ir repitiendo este paso y, generalmente, mejorará muchísimo la interpretación. 

7. Grabar las audiciones o conciertos en público. Lo más recomendable es el vídeo, ya que a parte de analizar nuestra interpretación musical podemos aprender mucho de nuestra disposición y reacciones corporales.


En general es recomendable que tengamos en todo este proceso:
  • grandes dosis de paciencia
  • ideas claras que nos impulsen a conseguir nuestros objetivos
  • tranquilidad en el tiempo de estudio. Todos vamos algo estresados a veces, y en este estado no se puede pensar con claridad y buscar ideas artísticas. La inspiración necesita tranquilidad.  

Yehudi Menuhin y sus tutoriales (II)

Éste es el segundo vídeo de los tutoriales de Menuhin.



En él expone algunos ejercicios para preparar la mano derecha, es decir, la técnica del arco.

Los ejercicios se comienzan con un vara, ya que es el objeto más simple en el que podemos experimentar cómo coger el arco: su posición, equilibrio y fuerza que debemos ejercer. Este mismo comienzo lo refleja el método Suzuki, que toma como comienzo la caja de cartón y la vara de madera.

Al coger la vara por el medio (0:30) podemos experimentar su equilibrio. Tomándola con los dedos pulgar e índice comprobamos que no necesitamos hacer fuerza; simplemente evitamos que caiga.
Entonces situamos el resto de dedos (dejando entre ellos distancias lo más iguales posibles; minuto 7:25). y subimos el meñique a la vara, atrasándolo ligeramente. Poco a poco movemos la mano hacia lo que sería el talón; el dedo meñique comenzará a ejercer una función equilibradora ya que aguanta el peso de la vara.

A continuación podemos hacer la primera aproximación a la posición real de los dedos sobre el arco; la forma de anillo (oposición pulgar - índice / medio) de la mano al tomar la vara (2:50). El dedo pulgar toma contacto con la vara en la parte derecha superior de la yema, justo pegado a la uña. De esta manera la articulación puede seguir el movimiento natural del arco. El dedo debe poder de resbalar por la vara (3:25) de manera flexible y relajada.

El dedo medio e índice (3:30) debe entrar en contacto con la vara en la segunda falange, pero cerca de la articulación que la une a la primera. El meñique se encuentra prácticamente vertical aunque como hemos dicho ligéramente retrasado. El dedo anular comparte la función equilibradora del meñique pero, a demás, en el arco arriba ayuda a ir redondeando la mano y tiene una importante función en la expresión del sonido. Esta posición se mantendrá aunque puede cambiar:

  • el ángulo de dedos y mano según la zona del arco que nos encontremos
  • el peso que dejamos desde el brazo sobre los dedos, en parte girando hacia el índice (sobretodo en la punta) pero nunca permitiendo que esté debajo de la vara.

El ángulo que debe dibujar el anverso de la mano es de unos 45 grados (7:45) por varias razones:

  • para poder seguir con naturalidad el movimiento de las articulaciones de muñeca y nudillos. Si dejamos mover de manera pasiva la muñeca nos damos cuenta que su principal movimiento es vertical, y sin embargo necesitamos trazar una línea horizontal y continua para desarrollar correctamente el movimiento del arco. Por ello giramos 45 grados.
  • para adaptar la anatomía de nuestra mano a la posición de coger el arco, sobretodo al dedo meñique, más corto que el resto, y a la posición vertical que debe adoptar
  • la posición de la mano en la punta del arco. Es la posición en que necesitamos estirar más (es cuando alejamos más el brazo del cuerpo), en contraste con la posición contraída en el talón (es cuando más cerca está), en la que la muñeca está plegada. 

Los cuatro dedos reparten el peso del brazo y lo transfieren al arco. A demás su flexibilidad (6:45) les permite moverse lateralmente. Un buen ejercicio para desarrollar esta flexibilidad es con el puño cerrado (7:00) intentar expandir los nudillos lateralmente. La flexibilidad se manifiesta de muchas maneras:

  • en el movimiento horizontal de arco arriba y arco abajo. Pasar de la posición en el talón a la posición en la punta requiere una gran flexibilidad (10:00), que se refleja en el dejar peso arco abajo y levantar este peso arco arriba. 
  • al levantar el arco
  • en los cambios de cuerda 
  • en lo cambios de dirección del arco (en el movimiento circular que implica) 
  • en las elipses y círculos que conectan las dos mitades del arco. 

Para comprobar la relajación y flexibilidad de los dedos Menuhin propone los siguiente ejercicios. Todos ellos se pueden realizar tomando la vara en el punto medio (el más equilibrado) o más hacia los extremos.

  • sostener el arco vertical y llevar la muñeca lo máximo hacia arriba y después dejarla caer sintiendo el peso (10:50).
  • sostener el arco verticalmente pero al revés (11:05). Se levanta el arco y dejamos que los dedos lo sigan hacia abajo. Cuando se controla la flexibilidad de los dedos en estas posiciones se realiza
  • mismo ejercicio con la vara en horizontal (11:18). Se imita el movimiento horizontal del arco. Dedos y muñeca se deben poder plegar y estirar perfectamente recuperando en todo momento la posición adecuada. 
  • mover la vara arriba y abajo desde la posición horizontal podemos. Estiramos y encogemos los dedos y muñeca fijándonos en los puntos en los que la vara entra en contacto con nuestros dedos. 
  • combinando estos dos últimos ejercicios podemos trazar círculos en ambos sentidos (11:40). 
  • Este ejercicio nos muestra cómo de manera participativa los alumnos pueden desarrollar la suficiente flexibilidad en sus dedos para que no se muevan de la vara pero a la vez evitar que los dedos pierdan su posición (13:00). En mi caso intento evocar la sensación de coger un vaso; no se cae pero tampoco ejercemos demasiada fuerza. 

Una vez desarrollados todos estos ejercicios de flexibilidad podemos dejar la vara y coger el arco. Ahora podemos hablar de fuerza. Existen dos tipos de fuerza cuando tocamos el violín:

  • aquella ligada a un movimiento pasivo y temporal (14:00 - 17:50) es decir, a golpes de arco cortos o marcados y en los cambios de dirección de arco. Existe un impulso inicial que después recibimos como quien recoge una pelota que vuelve a nosotros después de haberla lanzado. Este movimiento de vuelta es reflejo; no lo controlamos; es el resultado del impulso. Se debe experimentar primero sin arco. 
  • aquella ligada a un movimiento continuo y prolongado (17:50 - 19:50); como cuando pasamos el arco arco abajo (en inglés "pull", tirar) o arriba (en inglés "push": empujar). Para imitar la resistencia de la cuerda Menuhin sitúa la mano izquierda sobre el arco. Cuando vamos de talón a punta podemos observar como la mano gira hacia el índice y se desplegan dedos, muñeca, codo e incluso hombro, mientras que de punta a talón todas estas articulaciones se plegan.  

Es muy importante poder volver al estado de no esfuerzo en todo momento, el que se correspondería a un sonido flotato. Para ello equilibramos el arco y conducimos el peso de brazo y arco desde el hombro. De esta manera nos damos cuenta del papel tan importante que tiene el hombro sobre el sonido.
Trazando ochos con el arco Menuhin nos hace reflexionar sobre el movimiento continuo que podemos hacer con el brazo, semejante a respirar; un movimiento relajado y constante.

El final del vídeo Menuhin enfatiza la importancia de realizar los ejercicios antes de coger el violín, ya que de esta manera nuestro primer sonido será bueno y bonito, algo de suma importancia para todos los violinistas y especialmente para aquellos que comienzan.  



Yehudi Menuhin y sus tutoriales (I)

En este tutorial Menuhin trata de la preparación previa que necesitamos antes de abordar el estudio del violín. A continuación describo algunos fragmentos.




"Vale la pena el esfuerzo de estudiar el violín, el poder obtener sonido de él." "Debemos tener en mente la idea de querer disfrutar tocando y que otros disfruten escuchando; sentíos libres cuando comuniquéis vuestros sentimientos y los del compositor que estáis interpretando"

"Estas lecciones requieren una rigurosa disciplina y una precisa aproximación por vuestra parte. No penséis en el violín como una disciplina que dominaréis; pensad en los ejercicios como ejemplos claros y concisos a los que podréis volver y cada vez os resultarán más sencillos"

"Mi aproximación al violín está basada en una serie de principios básicos:
  • el uso económico de la energía
  • el cambio suave de direcciones que contribuyen a la redondez del sonido  a la coordinación
  • la anticipación
  • la fuerza y velocidad
  • la precisión rítmica

    Es importante para desarrollar estos principios observar los tipos de movimiento que utilizamos para tocar:
    • vertical (arriba y abajo, con o en contra de la gravedad)
    • horizontal (el movimiento que hacemos al andar)
    • lateral

    Cuando trabajamos los movimientos desarrollamos nuestra fuerza, resistencia y elasticidad.
    No se suele dar uno aislado, sino los unimos para realizar círculos, elípse, etc. Todos ellos deben estar perfectamente coordinados. En el minuto 5:20 ejecuta un ejemplo de esta interrelación en la mano izquierda: el arpegio de ReM sobre la cuerda la. La mano se mueve verticalmente (la mantenemos a una cierta altura según la posición a la que la llevamos), horizontalmente (a lo largo de la cuerda) y lateralmente (es el movimiento de cambio de cuerda). Menuhin recuerda la importancia de sentir que los movimientos provienen de la espalda y el hombro. En el minuto 6:30 realiza el ejemplo exagerando los movimiento.

    En el minuto 6:41 pone ejemplos de los movimientos del brazo derecho con golpes de arco sencillos.
    El primero que observa es el movimiento vertical, es decir, mantener el arco en la misma cuerda sin que suene la de al lado. Pasando todo el arco se observa el movimiento horizontal siguiendo un mismo plano.
    El movimiento lateral se observa en el desdoblamiento del brazo en las diferentes partes del arco (7:09)

    Una buena postura requiere un buen equilibrio y flexibilidad (7:40).
    Cuanto más alargada y recta sea nuestra postura, cuanto más equilibrada sea, menor energía nos hará falta para mantenernos erguidos. También más sutiles serán todos los movimientos y posibles ajustes que tengamos que hacer. La postura parte de los pies;
    • si están demasiado juntos no tenemos equilibrio
    • si están demasiado separados estaremos incómodos (no podremos intercambiar fácilmente el peso) 
    • con los pies a la anchura de las caderas tenemos una buena estabilidad y a la vez flexibilidad para cambiar el peso de un pie a otro. A demás nos permite balancearnos y movernos libremente.

    El cuello es otra parte muy importante de nuestro cuerpo a la hora de tocar el violín. (9:14)
    Por una parte posee el peso suficiente para coger el violín (el de la cabeza) y a demás es móvil y flexible. Si no mantenemos su flexibilidad, si comenzamos a tensarlo, podrenos tener muchos problemas de dolor y tensión en espalda y hombros.

    En el minuto 9:55 expone un ejercicio que ejemplifica muy bien cómo sentir la elasticidad del cuerpo, cómo el cuerpo se debe sentir "relajado y ligero". Podemos comenzar el movimiento de los brazos desde el cuerpo en posición erguida (10:20), y los brazos simplemente seguirán por inercia este movimiento.
    Estos movimientos de "swing" los aprovecharemos para muchos golpes de arco.

    A continuación Menuhin deja ya que es muy importante "afinarnos a nosotros mismos" antes de afinar el instrumento. Es nuestra propia consciencia corporal la que debemos desarrollar antes de abordar el estudio del violín. Para ello expone algunos ejercicios.

    El primer ejercicio trabaja la consciencia corporal y espacial. Se debe desarrollar al menos 10 minutos cada día (11:30). Vamos con todo nuestro cuerpo hacia los pies, doblando las  rodillas, y volvemos poco a poco a la posición erguida. Comprobamos:
    • los pies están a una anchura adecuada
    • las rodillas y hombros relajados
    • el pecho está abierto
    • la cabeza está recta y relajada
    Llevamos los brazos estirados hacia adelante (12:15), estirándolos, y después hacia arriba paralelos, juntando las palmas y luego estirándolos a unos 45 grados. Después con los brazos extendidos formando una línea recta se rota la articulación del hombro y se estira, acompañando los movimientos con la cabeza.

    El segundo ejercicio (13:00) trabaja la elasticidad y los estiramientos. Intentamos tocar con los dedo las puntas de los pies pero esta vez sin flexionar las rodillas. En esta posición si balanceamos el peso de un pie a otro se crea una rotación pasiva de la parte superior del cuerpo, sobretodo de los brazos. Vamos incorporándonos y manteniendo de manera activa este balanceo, que se convierte en el movimiento que necesitaremos para tocar el violín. A continuación con los brazos extendidos en una recta horizontal se giran las muñecas (14:30) en ambos sentidos, recordando el movimiento de cambio de arco. Dejando colgar los antebrazos o elevándolos (15:00) trabajamos la espalda. A continuación se hacen círculos con los brazos, con lo que se trabaja la rotación de los omóplatos y la apertura del pecho.

    El tercer ejercicio (16:00) trabaja el equilibrio, que no debe ser nunca estático, es decir, no debemos sentir que los pies están pegados al suelo. Para ello nos muestra una serie de ejercicios ligados al yoga (16:50). Al final enfatizada la importancia de sentir el el cuerpo mediante el contacto con el suelo.

    Al final del vídeo y a manera de resumen nos recuerda la importancia de no sólo preparar el cuerpo, sino también la mente y el corazón para abordar tanto la practica del violín como cualquier aspecto de la vida.

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