Mostrando entradas con la etiqueta comentarios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta comentarios. Mostrar todas las entradas

"Todos los músicos están tristes"

En la sala de estar de beeslab tenemos un mueble dedicado a libros para niños con cuentos sobre música. Aquí los niños pueden encontrar un momento de tranquilidad y diversión antes de entrar a clase.... a rendir al máxino! 

Pues bien, la entrada de este blog "todos los músicos están tristes", se refiere al comentario que hizo la semana pasada una alumna de violín de 7 años al hojear un libro con ilustraciones que habla sobre la orquesta. Y... tiene toda la razón.... vaya caras! Vosotros mismos lo podéis observar.  Todo ello me hizo pensar que

1. La alumna no está acostumbrada a ver caras tristes al tocar el violín (alivio total... jeje)
2. Sí que tocar el violín requiere estar concentrado en muchas ocasiones, pero, estar concentrado requiere poner cara triste?... o muy seria...
3. Por lo tanto... se puede estar con cara alegre (sintiendo alegría, sin forzar la emoción) y concentrado? En mi experiencia creo que sí que es posible, pero creo que no es un estado al 100% afín a la concentración.


Cuantas buenas reflexiones nos brindan los niñ@s con sus observaciones. Una mirada siempre nueva hacia las cosas.... es un regalo vital.


Un mensaje de amor

Qué mejor época que las navidades para hablar del amor en la familia y de los vínculos entre padres e hijos.
Acabo de leer un fragmento inspirador sobre este tema en el libro "Dare to discipline" de James Dobson.

Lo comparto con vosotr@s y os deseo unas felices fiestas, esperando que estéis disfrutando de la compañía de todos los que amáis.

"Recomiendo un principio bien sencillo para criar a niños sanos y responsables: cuando muestren una actitud desafiante, gana de manera decisiva. Cuando pregunten "quién manda aquí" (porque será lo que estén preguntando...), espera a que estén tranquilos, y verás cómo su verdadera pregunta será "quién me ama".
Entonces toma a tu hij@ en brazos y muestra todo el amor y afecto que sientes. Trátale con respeto y dignidad, y espera lo mismo por su parte. En este momento sentirás los verdaderos beneficios de una maternidad, de una paternidad competente"

Reshma Saujani; enseñar a ser valiente, no a ser perfecto

Hoy os dejo esta TED talk de Reshma Saujani, que nos habla de un déficit más preocupante que el económico; el déficit de la valentía. Este déficit a demás es aún mayor en las niñas, ya que la sociedad suele mostrar niñas perfectas y niños valientes.
Se trata de enfrentarse a los retos sin miedo, con perseverancia y sin miedo a la imperfección.
Una reflexión que sin duda merece la pena.


Rita Pierson: los niños no aprenden de los adultos que no les gustan



En las Ted talks Rita Pierson, profesora durante durante 40 años, nos inspira como adultos que podemos marcar la diferencia en la vida de los niños. Nos insta a que mantengamos relaciones significativas, a que les enseñemos sin importar las circustancias y a que nunca nos rindamos; en definitiva a que aspiremos a que los niños lleguen a ser lo mejor a lo que puedan llegar a ser.

En este enlace podéis escuchar esta charla. Merece la pena!

Consideraciones críticas de María Montessori

Este verano me he embarcado en la lectura de "El método Montessori" escrito por la propia María Montessori.
Ya conocía por ejemplo algunos materiales que se utilizan en el aprendizaje, o algunas bases en las que se sustenta como la libertad en el aprendizaje o el "aprender haciendo", pero realmente me ha sorprendido la visión tan lúcida de la enseñanza, ya en 1912, y totalmente aplicable el sistema educativo actual (desafortunadamente).


Me gustaría compartir con vosotros un fragmento.

Resultado de imagen de maria montessori joven"El castigo real del hombre corriente es la pérdida de la consciencia de su poder individual y de su grandeza, las cuales son las fuentes de su vida interior (...) y en la educación de hoy en día los niños son retenidos en los colegios, sus instrumentos de aprendizaje restringidos, su cuerpo degradado a la inmovilidad de un pupitre al igual que su espíritu, mediante premios y castigos. ¿Debe ser el objetivo reducirlos a la disciplina de la inmovilidad y el silencio?... y conducirles... ¿dónde? Demasiado frecuentemente hacia ningún sitio. Frecuentemente la educación de los niños consiste en verter sobre su inteligencia contenidos intelectuales de los programas escolares. Y generalmente estos programas han sido elaborados por un departamento oficial y su uso impuesto por ley sobre el profesor y sobre el alumno. Ah, ante esta falta de respeto hacia la vida que está creciendo en los niños se supone que debemos agachar la cabeza y ocultar nuestra vergüenza.
(Giuseppe) Sergi dijo que hoy se impone una urgente necesidad hacia nuestra sociedad: la reconstrucción de los métodos educativos y en la instrucción de profesores, y el que luche por esta causa lucha por la regeneración humana"

Como profesora Suzuki, que sigue un modelo de enseñanza individualizado, respetuoso, positivo con el alumno e inclusivo con las familias, me emociona leer estas líneas. Es la pasión con la que otras personas han trabajado y hecho evolucionar sus disciplinas las que realmente han hecho crecer al ser humano y a la humanidad, y, sobretodo, han hecho personas felices. Por otra parte me entristece que 100 años después de las reflexiones de María Montessori todavía el sistema educativo público tenga tantas similitudes al que describe.

Pienso que se hace camino al andar, y que como dijo Shinichi Suzuki "el hombre es hijo de su entorno"; seamos pues el entorno de muchas familias y sigamos evolucionando como personas y como profesionales hasta lograr un gran objetivo: un gran entorno en libertad y verdadera calidad de enseñanza.

Tocar el violín; expresarse musicalmente

Muchas veces cuando los alumn@s comienzan a tocar el violín pueden imaginarse fácilmente manteniendo la posición de arco y violín o leyendo una partitura. Sin embargo es una gran sorpresa para la mayoría descubrir la capacidad que hay en ellos de hacer música. 

Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.

Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.


Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.

Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.

Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!  

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (V)

Crear un buen ambiente musical en tu casa

Cuando llega el momento de apuntar a clases de música a nuestros hijos es importante que hayan estado expuestos a la música de una manera significativa. Si además esta exposición ha sido mediante experiencias musicales positivas que se hayan correspondido a su propio nivel evolutivo habremos establecido una base esencial para posibilitar el compromiso en la práctica diaria del instrumento.
Seamos conscientes de que es imposible que amen y quieran experimentar algo con lo que no han estado familiarizados.

Para crear estas buenas condiciones musicales en nuestra casa podemos:

  • Dejar espacio para que escuchen.
    Fijemos unas reglas para que la televisión no esté constantemente encendida; de esta manera crearemos el tiempo y el ambiente adecuado para que se desarrollen actividades que requieren más creatividad y trabajo mental.
    La televisión puede trabajar con nosotros y no contra nosotros si escogemos sólo aquellos programas de calidad.
  • Recordar que somos los responsables de crear las condiciones adecuadas para que a nuestros hijos les guste aprender y progresar, para que estén motivados y aprecien pasar un tiempo de calidad como un aspecto importante de la vida. 
  • Crear una dinámica activa, en la que el estudio sea un camino estimulante para conocer y dominar nuevas capacidades y habilidades. 
  • Dar ejemplo en las dinámicas de trabajo, compromiso y disciplina. Les demostraremos que el inicio de cualquier tarea es difícil y puede costar, pero progresivamente se mejora y se puede dominar. 
  • Hacer que la música sea parte de la vida cotidiana; esto empieza con las nanas y seguirá con la escucha en casa y de conciertos o en actividades relacionadas con la música.
  • Animar a que los niños canten desde temprana edad. No sólo descubrirán su propia voz sino que también será una manera de expresarse emocionalmente. 
  • Proporcionar diferentes instrumentos musicales para que puedan experimentar con ellos. Todos ellos estimularán su interés en la música y su sensibilidad a los sonidos. Al principio son ideales los juguetes musicales" como tambores, flautas, todo tipo de sonajeros, xilófonos,... 
Seamos conscientes de que jugamos con una clara ventaja; la música en nuestra sociedad nos rodea y estamos constantemente expuestos a ella. Vayamos a una tienda, veamos una película o escuchemos la radio, la música siempre está presente. A demás somos herederos de una larga historia musical al alcance de nuestras manos gracias a las nuevas tecnologías.

Los Doctores J.Craig Peery e Irene W.Peery hicieron un estudio que demostraba que los niños de entre 3 y 4 años tienen gustos musicales totalmente eclécticos; les gusta todo tipo de músicas. Sin embargo durante el quinto año si no están expuestos a la música clásica se produce una clara preferencia hacia la música popular. Se evidencia pues con este estudio que:
  • con lo que no estemos familiarizados a la larga gustará menos
  • los primeros cuatro años son un periodo crítico para desarrollar el gusto musical. 
Los niños prefieren la música sencilla al principio, pero según van experimentando e incrementando su exposición musical incrementa su capacidad de disfrutar de música más compleja.

Algunas composiciones musicales ideales para este periodo pueden ser:
- "El carnaval de los animales" de Saint-Saens
- "La Suite del gran cañón" de Ferde Groffe
- "Las cuatro estaciones" de Vivaldi
- "Música acuática" de Haendel
- "Los conciertos de Brandenburgo" de J.S.Bach

Cuando los niños vayan tocando piezas más difíciles es ideal tener diferentes versiones de las piezas que toquen para que aprecien la calidad artística de otros intérpretes, desarrollen su imaginación musical y les de fuerzas renovadas para superar las dificultades técnicas.
No olvidemos que escuchar es una parte esencial de la formación musical, y que desarrollarán conceptos propios como el sonido o el fraseo musical.

Between parent and child

Ningún padre se levanta por la mañana pensando en hacer a su hijo infeliz, pero a pesar de las buenas intenciones muchas veces la cosa acaba torciéndose. Ser padres es una interminable serie de situaciones, conflictos y crisis repentinas que nos obligan a dar respuestas que tienen unas consecuencias.
Queremos creer que nunca haremos daño a nuestros hijos, pero debemos aceptar que en ocasiones les culparemos, les haremos avergonzarse, les ridiculizaremos, amenazaremos, sobornaremos, etiquetaremos, castigaremos o les daremos lecciones moralizadoras.

¿Porqué? Porque en ocasiones no seremos conscientes del poder destructivo de nuestras palabras.
De repente podremos encontrar palabras de nuestros padres en nuestras bocas, palabras que no pretendíamos decir en un tono que no pretendíamos tener. Y la tragedia de este tipo de comunicación no residirá en que no queremos a nuestros hijos, sino en una falta de consciencia y entendimiento.
Los padres y madres necesitamos una forma especial de comunicarnos con nuestros hijos.
Imaginemos que un cirujano nos tiene que operar y nos dice “realmente no tengo formación como cirujano pero amo a todos mis pacientes y tengo mucho sentido común”. El amor y el sentido común no es suficiente; los padres, como los cirujanos, necesitamos aprender, especializarnos para ser competentes en  nuestra profesión; criar a nuestros hijos. Y como el cirujano es preciso donde corta, los padres deben ser precisos y hábiles con el uso de las palabras y la comunicación. Un cirujano puede infligir heridas físicas, un padre emocionales.

¿Y por donde empezamos? Con un lenguaje que respete los sentimientos de los otros, que no sea crítico con la manera en la que nos comportamos. Y curiosamente este es el tipo de comunicación que tenemos con los invitados y extraños. Si queremos que nuestros hijos sean humanos, seremos humanos con ellos, si queremos que sean educados no les trataremos de manera ruda, si queremos que sean ordenados no seremos desordenados.
Para ello necesitamos aprender métodos para llegar a estos objetivos; los problemas concretos requieren soluciones específicas; no sirve dar “más amor” o “más atención” o “más tiempo”.

Este es un pequeño resumen de la introducción del libro “Between parent and child”, un bestseller del Dr. Haim G. Ginott que nos enseña a desarrollar nuestra inteligencia emocional, a ayudar a nuestros hijos y no juzgarlos, a comunicarnos de manera respetuosa aplicando
- una disciplina sin amenazas, sobornos, sarcasmos o castigos
- una crítica sin desprecio, adulaciones ni juicios; una expresión de la ira sin herir
- una comprensión sin discutir sobre los sentimientos, percepciones y opiniones de los niños
- unas respuestas adecuadas que permitan que los hijos confíen en nosotros y desarrollen su propia autoconfianza.

La orientación a los padres

Una de las funciones principales de un profesor Suzuki es orientar a los padres. Se trata de que aprendan a desarrollar diferentes estrategias para lograr que sus hijos ganen capacidades de manera óptima y en un ambiente positivo y motivador.
Por esta razón me ha interesado siempre la bibliografía relacionada con le educación y la experiencia docente, e investigando en este sentido he encontrado "The handbook of parent training", que ofrece una perspectiva más científica y pormenorizada de este proceso de orientación.
En él se especifican tres modelos de orientación:

  1. El modelo experto: el profesor toma el control, es decir, toma todas las decisiones y fija el rol dependiente de los padres. El tiempo de orientación es muy corto y las soluciones prescriptivas.
  2. El modelo transplante: el profesor trata de "transplantar" habilidades a los padres pero manteniendo el control sobre el proceso de toma de decisión. Los padres pueden mejorar su competencia y experiencia y reconocer de manera activa los cambios que se producen en sus hijos. Una de los inconvenientes de este modelo es que se suele ignorar las características individuales de cada familia, aplicando modelos ya prefijados para solucionar problemas.
  3. El modelo del consumidor: el papel de profesor reside en escuchar y entender a los padres; su visión, objetivos y expectativas. Tomando esta información como punto de partida les proporcionará una serie de opciones de actuación posibles adaptadas a su realidad y toda la información necesaria para que puedan escoger de manera informada. La negociación es la parte más importante de este proceso, en la que el intercambio de información es claro y honesto.
    Este enfoque colaborativo se denomina "asociación parental". 


Este último modelo es el que utilizamos en el método Suzuki, y tiene como objetivo modular el comportamiento de los padres hacia los hijos, ayudándoles a que tomen control sobre las diferentes situaciones familiares relacionadas con el violín.

Hay que tener muy en cuenta que nunca buscamos una sobre-dependencia hacia la persona que orienta, ya que los problemas tenderán a repetirse. Buscamos desarrollar en los padres una comprensión profunda de sus hijos para que el éxito de sus actuaciones resida en última instancia en ellos y en sus decisiones.

Haber entendido y superado una dificultad os proporcionará seguridad y confianza en vuestros propios recursos, con los que podréis hacer frente a nuevas dificultades de manera autónoma. 

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (IV)

La naturaleza del estudio vs la naturaleza de los niños

El estudio no es una actividad naturalmente inherente a la infancia; a los niños les puede encantar tocar el violín, pero no estudiarlo. El proceso de mejorar mediante el estudio es biológica y psicológicamente aprendido, no inherente a la naturaleza del niño.

Por eso es importante desarrollar algunas actuaciones para superar las dificultades que se pueden dar en el estudio:

- crear estados físicos de calma y psicológicos de concentración
- mantener los días de práctica; reconocer y respetar los compromisos que hemos pactado
- llevar a cabo los tiempos pactados para estudiar;

  • si elegimos por la mañana antes de ir al colegio requerirá ir a la cama antes y despertarse antes
  • si elegimos por la tarde después del colegio tendremos que lidiar con el cansancio de todo el día.

- reconocer la naturaleza individual y no social del estudio; requiere estrategias muy concretas.
- conocer las dificultades relacionadas al proceso de perfeccionamiento de una pieza;

  • los niños no tienen la madurez de apreciar los resultados del trabajo a largo plazo
  • el progreso durante el / los primeros años es lento
  • el sentimiento de recompensa y progreso puede ser difícil de apreciar.

- admitir que la práctica es un trabajo duro, aunque lo hagamos lo más divertido posible.
Tocar un instrumento es un ejercicio que requiere coordinar facultades físicas, mentales y emocionales. Se pueden estar coordinando unas 30 acciones a la vez durante la ejecución de una pieza musical. Es normal tener momentos de frustración, decepción, desánimo, y más si en ocasiones hemos tenido que renunciar a otras actividades (o a parte de su tiempo).
Los padres deben de ser conscientes de este nivel de complejidad y ayudar a sus hijos a abordar el estudio paso a paso y dificultad por dificultad (mediante los puntos de enseñanza). Al fin y al cabo son la fuente primaria de motivación en los primeros años de aprendizaje, y no olvidemos que en ocasiones no podremos controlar la actitud de nuestros hijos, pero siempre podremos controlar nuestra propia actitud.

Estos puntos nos pueden ayudar a crear una buena base de estudio. No nos olvidemos de fomentar la escucha consciente, la disciplina, el compromiso y la humildad a la hora de afrontar la práctica.
Es entonces cuando los niños irán más allá de la diversión hacia la inspiración, la satisfacción y el sentimiento de plenitud que la experiencia musical proporciona. De esta manera música será para ellos sinónimo no de estudio, sino de plenitud personal.

Learn by doing

Aunque no directamente relacionado con el violín, esta entrevista en el programa "Terricoles" de Btv a Ricard Huguet nos muestra muchos de los puntos en los que se basa las enseñanzas del método Suzuki.




Conozcamos más de cerca cómo se utilizan diferentes recursos basados en el "aprender haciendo" para mejorar la productividad y el trabajo en equipo, y cómo se relacionan con la filosofía del método Suzuki en beeslab:

- basar la evolución en la innovación. Se trata de estar en una continua adaptación a entornos cambiantes, en contacto con la realidad.

En el método Suzuki este punto se refleja en la continua adaptación de contenidos y recursos a cada alumno, a cada estado evolutivo, y a cada realidad de grupo. No se trata sólo de evolucionar individualmente de manera creativa, sino también de trabajar en equipo y conocer la realidad de otros alumnos. Se trata de dar importancia no sólo a la cantidad de piezas que somos capaces de tocar, sino también a escuchar a los otros y aprender de ellos.

- tratar de resolver de forma creativa e innovadora diferentes retos.

Desde el método Suzuki no hay dos alumnos que aprendan ni a los que se les enseñe igual. Con la guía adecuada, cada persona, cada alumno, puede aprender a desarrollar recursos personales y originales para resolver problemas.

- no tener miedo a equivocarse.

El error es un paso más del aprendizaje, y una parte más de él que nos lleva a evolucionar. De hecho la palabra "error" o "estar mal" no existen en el vocabulario de enseñanza Suzuki. Existe la mentalidad positiva de reconocer que algo no funciona y a partir de esta aceptación y reconocimiento decimos "vamos a hacer esto", o "prueba esto otro", o nos fijamos en otra cosa que sí que es positiva para después abordar el punto que se puede mejorar o no funciona. El reconocimiento simple de las cosas implica no tener miedo al error, no tener miedo a adaptarse a la realidad y a evolucionar viviendo en ella.

- desarrollar una metodología en la que todo el mundo tenga derecho a expresar sus ideas en igualdad. 

Esta idea es uno de los principales pilares de las enseñanzas que desarrollamos en beeslab.
Una vez establecido un respeto por el trabajo del profesor como guía en el aprendizaje de familias y alumnos, la relación entre nosotros es de igualdad. Cada alumno y familia nos enseña una nueva visión y adaptación del conocimiento, de los contenidos. Su participación y observaciones del proceso hace posible que cada año sea diferente y mejor que el anterior. Esto revierte directamente en la calidad en la enseñanza y atención que les podemos proporcionar.

- "se aprende más con una hora de juego que con un año de conversación" Platón. 

Con el juego las jerarquías y los resultados a corto plazo desaparecen; simplemente creamos. El papel del profesor es facilitar y guiar el proceso, ser descubridores de lo que realmente cada uno puede aportar.

- establecer unos principios guía que nos ayuden en la toma de decisiones. 

Siempre nos encontraremos situaciones y problemas que no hemos podido prever, pero si tenemos unos principios y unos recursos bien fundamentados podremos hacerlos frente. Yo añadiría que si además estos principio y recursos los hemos incorporado y adaptado como nuestros los resolveremos de manera original y creativa, fluyendo con la realidad y enriqueciendo nuestro entorno.

- "somos capaces de retener el 10% de lo que leemos, el 20% de lo que escuchamos, el 30% de lo que vemos y el 90% de lo que hacemos". A demás experimentar es mucho más divertido que teorizar.

Desde mi perspectiva como profesora Suzuki, lo que más me ha enriquecido es poder conocer el origen de cómo aprendemos desde la primera infancia. Y este origen y manera de enseñar lo perdemos cuando se trata de enseñar y compartir conocimientos con los adultos. A un niño de tres años no se nos ocurriría explicarle con palabras cómo coger un violín; especificamos acciones y ejercicios concretos con los que pueden experimentar. ¿y porqué no hacerlo así con los adultos?. Obviamente después se puede completar el proceso con información adicional, pero esa experiencia concreta es la que ha hecho participar más sentidos y por tanto más partes del cerebro; por eso hemos fijado más información; porque nos ha llegado por muchos más canales.

- ¿cómo puedes producir en un lugar en que no estás satisfecho?

Es una realidad escolar y laboral alarmante. Pero tener recursos individuales que nos permitan crear incluso en los entornos más yernos es lo que nos dará una verdadera felicidad haciendo nuestro trabajo, lo que hará que mostremos nuestro verdadero talento y nos permita evolucionar hacia mejores trabajos.
Y esto se aprende desde la edad temprana, en nuestro caso a partir del método Suzuki, el valorar la calidad de lo que aportamos.

- las empresas en la actualidad no buscan "al mejor", buscan personas que sepan trabajar en equipo, que sepan resolver problemas, que sepan comunicar y analizar datos. 

Estas habilidades no se enseñan en la universidad, sino que se han de promover en todas las actividades desde la edad temprana. Desde nuestro pequeño rincón de enseñanza trabajamos todos estos valores transversales en cada clase, y les damos la misma importancia que a tocar el violín. De hecho pensamos que el hacer música es uno de los mejores medios para desarrollarlos, ya que además les estamos enseñando un medio de expresión creativo, y cultivando el amor por la expresión artística, por el arte.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (III)


Los cimientos del respeto mutuo

Los cimientos del respeto se fundamentan en mantener una relación saludable con nuestros hijos.
Y esta relación no será satisfactoria si
- Somos demasiado permisivos; pensamos que el amor superará todos los obstáculos.
- Somos demasiado rígidos; aplicamos demasiada disciplina.
En el primer caso los niños tenderán al egoismo, la manipulación y la falta de sentido de la responsabilidad, mientras que en el segundo la actitud insensible de los padres hacia los sentimientos de sus hijos creará actitudes de hostilidad y rebelión.

Amor y disciplina deben estar presentes en una buena proporción para que se de el respeto y lacooperación entre padres e hijos. De hecho practicar un instrumento requiere un alto grado de cooperación, y por tanto si hay un serio problema de falta de respeto entre los dos es mejor posponer el comienzo del aprendizaje de un instrumento, ya que sólo generará más hostilidad.

Uno de los pilares principales en los que se fundamenta el respeto mutuo es en la autoestima y el ego:
La imagen que tiene un niño de sí mismo está directamente relacionada con su motivación por las cosas que hace; si se siente bien contigo mismo, se reflejará en todo lo que haga y lo disfrutará.
Hay cuatro valores principales que contribuyen a crear esta imágen del yo:

1. La aceptación: los motivos por los que un padre apunta a clases de música a un niño han de ser buenos y desinteresados; por ejemplo dar unos buenos medios para la propia expresión, sensibilizarlo hacia la belleza y la comunicación... . Un padre cuyo único interés sea la ambición (que sea el mejor), niega a su hijo un verdadero éxito individual, asegurando el fracaso donde la mayoría de ocasiones se da el éxito.
Los niños necesitan ver sus progresos recompensados para incrementar su sentimiento de competencia y sentirse apreciados y realizados. El objetivo no es lo que la música puede hacer por nuestros hijos, sino lo que nuestro hijo puede lograr y descubrir en el mundo de la música.

2. La competencia: la motivación aumenta proporcionalmente a la competencia; no disfrutas por completo haciendo algo hasta que lo haces bien. Y la competencia se gana con la práctica diaria. Si nuestro hijo se siente bien consigo mismo y con las habilidades que está desarrollando se sentirá recompensado y motivado. Para que esta práctica sea fácil y la experiencia musical positiva es esencial:
- Crear un buen entorno musical
- Preparar un buen entorno para el estudio
- Fijar hábitos de estudio efectivos desde el comienzo

- Empezar tan pronto como sea posible
- Escoger el instrumento adecuado
- Escoger al profesor adecuado
- Asistir a las clases de tu hijo
- Ayudar al profesor en sus objetivos
- Participar en experiencias musicales en grupo
- Estar interesado en el progreso y reconocer el esfuerzo y los resultados.
- Aprender a reconocer las encrucijadas en el camino al éxito y superarlas

3. La virtud: la música como producto artístico es una poderosa herramienta para la construcción del ego.
El verdadero propósito de la música es ser una fuente de enriquecimiento, es fortalecer nuestra autoestima sin pensar en ser los mejores, sino en alcanzar nuestro máximo nivel de competencia.
Es importante que los niños reconozcan su talento y capacidades, pero es igual de importante que reconozcan las de los otros. Esto enseñará algo muy importante en la vida profesional del niño; a no sentirse ni destruido ni salvado por las críticas o los resultados que los demás hagan sobre ellos. Se trata de siempre continuar el camino y dar lo mejor de uno mismo; premiar la dedicación y no "convertirse en", servir a la música y no al ego. Cuando antes se aprenda a amar las cosas que uno hace por sí mismas antes se dará el deseo de dedicarse a ellas.
Se trata de cultivar buenos motivos para que nuestro hijo estudie música, como la alegría de hacer música o la confianza en su propia habilidad para producirla.

4. El poder: tu hijo tendrá más interés en practicar si siente que tiene poder de decisión al respecto. Por otro lado no es necesario darle el poder de elección sobre si estudian o no música, porque no estará cualificado para saber qué es lo mejor para él. En este sentido tampoco les damos la elección de ir o no ir al colegio o de cepillarse o no cepillarse los dientes.
Lo que sí podemos hacer es crear un buen ambiente musical desde el nacimiento y que participen en muchas experiencias musicales que les permitan amar la música y querer hacer música. Dar oportunidades de aprendizaje hace que los niños quieran aprender más, y una vez que ellos han decidido cuestiones importantes como qué instrumento quieren tocar también podrán decidir dónde y cuándo practicar. Esto nos predispondrá a un ambiente más cooperativo y una toma de decisiones conjuntas con los padres.
Los niños son más felices y rinden mejor si sus vidas están organizadas, y siguen mejor los planes si han formado parte en su elaboración. Obviamente cuando son muy pequeños los padres tendrán que tomar la mayoría de decisiones, pero según vayan creciendo ellos deben de ir participando progresivamente más hasta llegar a la adolescencia y la edad adulta, donde las decisiones serán por completo suyas.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (II)

Porqué meternos (seguir metidos ...) en el berenjenal de que nuestro hij@ aprenda música

Podemos afirmar sin lugar a dudas que absolutamente todos los niños se pueden beneficiar de la música. Saber todos los beneficios que aporta aprender a tocar un instrumento nos puede proporcionar renovadas fuerzas y una nueva perspectiva a la hora de abordar la práctica regular:

- Beneficios intelectuales en general (Wendell Harrison, 1983): los niños que tocan algún instrumento muestran mejores resultados en los test de inteligencia que los que no. Y no sólo eso; cuanto más tiempo llevan estudiando un instrumento, más altas son sus puntuaciones. Esto es debido a que entre un 80 y un 90% de las capacidades motoras del cerebro se centran en manos, boca y cuello. Por tanto si se desarrolla un alto control de estas áreas el niño estimula prácticamente todo su cerebro, incrementando por tanto sus capacidades.

- Beneficios matemáticos: la música son las matemáticas del tiempo. Gracias al ritmo el tiempo es dividido y subdividido de manera muy precisa en fracciones. El ritmo se expresa mediante la notación musical y se trabaja a tiempo real con él.

- Beneficios científicos: la música nos hace interactuar desde el primer momento con los principios físicos del sonido; la acústica. Hablamos de intensidad, timbre, volumen o dinámicas, melodía y armonía. Aprender por ejemplo a tocar un instrumento de cuerda frotada como el violín implica:

  • afinar un instrumento implica conocer los modos de vibración y qué son los armónicos. 
  • relacionar altura de la nota con el grosor y longitud de las cuerdas

- Beneficios comunicativos: aprender música implica aprender mucha terminología específica, en su mayoría procedente de otras lenguas como el italiano, el francés o el alemán. Se ha demostrado por ejemplo que se memoriza mucho más fácilmente un texto ligado a la música que sin ningún tipo de melodía. Y, aún sin texto, la música demuestra ser un verdadero lenguaje universal que comunica el mundo de lado a lado.

- Beneficios históricos y geográficos: cada periodo de la historia humana ha tenido música que ha expresado el lugar y las características de la cultura y las personas que allí vivieron. Es un producto cultural que nos ayuda a entender tiempos y realidades diferentes a las nuestras.

- Beneficios físicos: el estudio de un instrumento requiere control motor, coordinación y agilidad. Cerebro y cuerpo deben trabajar en perfecta sintonía, y se produce una interesante relación entre la memoria cinética, el sonido y la mente.

- Beneficios artísticos: la música es una expresión humana, un medio de expresar belleza y creatividad. Es un elemento civilizador, ya que posibilita que las personas puedan expresar sus sentimientos y aumentar su sensibilidad. Es una de las artes más directas y con más poder emocional.

- Disciplina: pocas actividades desarrollan la auto-disciplina tan bien como el aprender a tocar un instrumento. El trabajo a hacer no siempre es fácil, y por eso desde el principio el alumno descubre en sí mismo qué es la autodeterminación y sobretodo una gran recompensa de un trabajo bien hecho; el hacer música. David P.Gardner, presidente de la Universidad de California afirma: "Creo que mi capacidad de concentración y auto-disciplina fue desarrollada significativamente gracias al estudio del piano y el órgano".

- Apreciación: el estudio de un instrumento cultiva el gusto musical. La música que los niños tocan es la que crea mayor impacto sobre ellos. Por eso conocer la música clásica no les aleja de su entorno, sino que les hace disfrutar y entender mejor otros tipos de música.

- Beneficios sociales: la música fortalece las relaciones humanas y el trabajo en equipo.

  • El método Suzuki refuerza la comunicación y los vínculos familiares y con el profesor. 
  • Tocar y trabajar dentro de un grupo implica cooperar, escuchar a los otros e interactuar de manera activa. 
  • Interpretar música nos ayuda a entender y expresar mejor nuestros sentimientos y a identificar y entender los de las otras personas. 

Tocar el violín, mejor que medicar a los niños

En la revista de Muy interesante he encontrado este artículo de Pablo Colado que hace referencia al tratamiento de los transtarnos psicológicos de los niños y algunos estudios relacionados. 


“Es la investigación más importante que se ha realizado sobre los efectos de tocar un instrumento en el desarrollo cerebral”, así definen los psiquiatras del Colegio Médico de la Universidad de Vermont el trabajo que acaban de hacer público en el Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry.

Dirigidos por James Hudziak, los expertos han analizado las resonancias magnéticas de 232 sujetos de entre 6 y 18 años para buscar, sobre todo, alteraciones significativas en la corteza cerebral: los engrosamientos y adelgazamientos de esa zona están relacionados con problemas como la ansiedad, la depresión, las dificultades para concentrarse, la agresividad y la pérdida de control de los impulsos.

En primer lugar, encontraron algo previsible: que la práctica musical afectaba a las neuronas de la región motora, ya que exige control y coordinación de los movimientos. Pero más importante fueron los cambios detectados en la parte de la corteza cerebral vinculada a “la memoria de trabajo, el control de la atención, la organización y planificación, la inhibición de los impulsos y el procesamiento de las emociones”, como detallan los autores del estudio.

Hudziak lo resume en una idea: un violín puede ayudar más que un frasco de pastillas a un niño con trastornos psicológicos.

Arabella Steinbacher y el método Suzuki

Arabella Steinbacher es una violinista dedicada profesionalmente a la interpretación como solista.
En un artículo de la revista Strings nos habla de sus inicios en el violín con el método Suzuki:


"En mi casa era totalmente natural escuchar música, y nunca me sentí forzada a tocar un instrumento ya que era una actividad normal en casa. Cuando cumplí los tres años me dieron un violín porque mis padres pensaron que tocar un instrumento sería una actividad positiva para mí, ya que era una niña muy activa y vieron la necesidad de conducir mis energías hacia algo constructivo. Mi madre se informó sobre el método Suzuki y pensó "porqué no! parece algo divertido y podrá conocer a otros niños que también tocarán el violín y tocar juntos". Con el método Suzuki aprendí lo que realmente significa escuchar.








Aprendía todas las piezas oyéndolas e imitándolas; todas las melodías se fijaban fácil y rápidamente en mi memoria. A demás no tenía la sensación de aburrirme ni de que fuese un trabajo duro. Es poco saludable pensar en el violín como algo difícil, y el método Suzuki me proporcionó esa alegría de tocar música con otras personas y disfrutar de la música"



Tocar de manera más musical; la música y el movimiento

Paul Stein aborda este mes en la revista Strings un punto en la enseñanza del violín de vital importancia; la musicalidad. En este caso se centra en uno de los problemas más comunes de la falta de continuidad en el fraseo musical; la ausencia de movimientos continuos y fluidos en el brazo derecho, es decir, en el arco. Estos puntos os ayudarán a conseguir unos movimientos más conectados al fraseo musical:

  • Centrarse en nuestro cuerpo como origen del sonido, y no sólo en el sonido en sí.
    Aprendemos a tocar de un manera similar a la que aprendemos a andar; mediante la imitación la motivación y la prueba - error. En este sentido es importante conocer cómo funcionan nuestros músculos, pero no suficiente. Podríamos decir que el punto clave en este particualr reside en la coordinación mano - ojo, que en la interpretación la denominaríamos coordinación "mente - ojo".

  • Igualar el sonido en arco arriba y arco abajo. La gravedad juega un papel importante en este punto, y un ejercicio muy efectivo es utilizar nuestra imaginación para tocar como si la gravedad no existiese, para tocar tan ligero como una pluma o tan rápido como el viento.



  • Sentir los cambios de arco. Nos se trata sólo de que los cambios sean lo más suaves y continuos posible, sino también de que el sonido justo antes y justo después del cambio no varíe. Para ello vigila que el punto de contacto no varíe y que no haya movimientos bruscos en los dedos, es decir, que simplemente todas las articulaciones sigan el movimiento continuo del arco sin iniciar ninguno propio. Se trata de hacer conscientes todas estas sensaciones y fijarlas en tu rutina.

  • Ser consciente de la cinemática, es decir de la geometría o formas que puede dibujar el arco sobre la cuerda: ochos, círculos, gotas verticales, ondas horizontales...

  • En menos de un segundo mente, alma y cuerpo crean sonidos musicales en una interpretación. Pero no olvidemos que el movimiento es el que origina el sonido.

  • Sincronizar pensamiento y continuidad. Todo debe ser natural y fluido. Por ello es importante:
    • no perder nunca la consciencia de los movimientos del arco, sobretodo en pasajes de mano izquierda muy exigentes.
    • repetir no de manera automática y aburrida, sino pensando en cada repetición como una posibilidad única.


A veces una imágen vale más que mil palabras. Imaginad un cisce deslizándose por la superficie de un estanque; parece que una fuerza misteriosa le propulsase sin esfuerzo. Estan erguidos, tranquilos, unidos a la superficie en calma del agua. Sin embargo debajo de la superficie sus patas le impulsan sin descanso.

Esta imágen ha ayudado a muchos de mis alumnos en esta visión de continuidad del fraseo musical; espero que a vosotros también os sea útil!






El libro "sacred hoops"

Una de las cosas que más me gusta de leer buenos libros es la bibliografía recomendada en cada uno de ellos, porque una primera lectura produce una sucesión de lecturas casi interminable que nos hace tener una visión más amplia del mundo que nos rodea.



Y la lectura del libro "sacred hoops" ha sido parte de este proceso que me ha llevado a extraordinarias lecturas relacionadas con el trabajo en equipo (muy necesario en el método Suzuki), el Zen y diferentes maneras de enfocar la vida.

El punto fundamental que trata este libro es cómo crear un gran equipo, y Phil Jackson fundamenta esta cuestión en varios puntos:

- hacer a un lado el ego y trabajar hacia un objetivo común.
"para una gota de lluvia, el deleite es unirse al río" (Ghalib)

- reprogramar la mente mediante 
            -técnicas de auto-sugestión; visualización
            - meditación; apagar las voces de la mente y confiar en la                     sabiduría innata de tu cuerpo
            - filosofía Zen; aclarar la mente experimentando el presente

A continuación desarrollo algunas ideas interesantes

El camino es la recompensa: para experimentar el presente debemos aplicar tres normas básicas:

1. No dejar que la rabia (enfado, ira) nuble nuestra mente
2. La consciencia lo es todo
3. El poder del nosotros es más fuerte que el poder del yo

El Zen nos hace conscientes de nuestros pensamientos y disminuye el poder que tienen sobre nosotros. Después de cierto tiempo en silencio y centrado en la respiración, los pensamientos se calman y se experimentan momentos de simplemente estar, sin la mente inmiscuyéndose.

La concentración proviene de no de tratar de mantenerse centrado en algo, sino de mantener la mente abierta hacia la nada; concentración es sinónimo de libertad. Se trata de confiar en el momento, estar inmerso en la acción para poder reaccionar de manera espontánea.

La paz mental es la que une el yo mismo a lo que me rodea, es la que produce valores adecuados, que producen a su vez pensamientos adecuados, que producirán acciones adecuadas y que finalmente darán lugar a un trabajo que será el resultado material que se verá. La serenidad es el centro de todo.
El objetivo de esta paz mental es desempeñar toda actividad con atención, momento a momento. Sólo necesitamos calmar la mente que juzga y centrarnos en lo que se necesita hacer en el ahora.
De esta manera convertimos cada experiencia en una investigación del momento


Y esta es la filosofía que aplicamos en el método Suzuki; concentración y refuerzo positivo cada paso del camino del aprendizaje.


La impermanencia: no puedes entrar en el mismo río dos veces

Ves este vaso? Para mí ya está roto. Disfruta de él; bebe de él; retiene el agua admirablemente, a veces reflejando la luz del sol con bellos colores. Cuando lo golpeo suavemente obtengo bonitos sonidos. Pero sin embargo cuando caiga al suelo diré, "por supuesto, ya estaba roto, y cada momento con él ha sido precioso".

Esta historia ilustra uno de los principios básicos del budismo; la impermanencia es un hecho fundamental de la vida. Y cuando no podemos aceptar la verdad de la transitoriedad sufrimos.
El reto entonces está en no repetirnos, sino utilizar lo que hemos aprendido para re-crearnos, para crear una nueva visión de nosotros mismos y de nuestro equipo.

Aunque no directamente relacionado con la filosofía del método Suzuki, esta historia es una bonita imágen en la que de la música, un arte cuya esencia es la transitoriedad.


La figura del líder

Play hard, play fair, play now.

Una de las cualidades más importantes de un líder es saber escuchar sin hacer juicios, lo que los budistas denominan la simple atención. Cuando estamos verdaderamente presentes, con una consciencia abierta e imparcial, obtenemos mejor información de la realidad y por tanto mejores resultados. Este es el origen de una verdadera buena acción: la capacidad de observar qué está ocurriendo y actuar en consecuencia, sin ser distraídos por pensamientos de nuestro ego. 

Para conseguir este alto nivel de concentración y comunicación no-verbal el silencio es la gran herramienta.

Cuando las personas no son intimidadas o abrumadas por la autoridad, se consigue la verdadera autoridad sobre ellos. Los corazones se ganan a través de la inclusión y la participación . Debemos escuchar con atención y profundo respeto, de manera individual, y desarrollar una visión que abarque sus más altas aspiraciones. La conexión es mucho más profunda si se fundamenta en un intercambio genuino. El poner a cada jugador en las posiciones que desarrollan todo su potencial asegura la armonía entre ellos, ya que se les da a sus logros el crédito que merecen.

Suelo crear una gran visión del equipo cada verano a partir de la realidad del año. Esta visión se convierte en un boceto sobre el que trabajar en la nueva temporada que se ajusta y define según se desarrolla el nuevo año. La aceptación de las barreras es el punto de partida a la libertad.

Un profesor continuamente asume el rol de líder para guiar e inspirar a sus alumnos; y toda la visión de liderago por parte de Phil Jackson nos ayuda a asumir este papel desde la serenidad, la generosidad y el pensar en lo mejor para los alumnos, que no tiene porque tener que ver con lo mejor para nosotros mismos.


Algunas fantásticas frases del libro:


Nuestra vida es el instrumento con el que experimentamos la verdad.

Si tienes la mente clara y el corazón abierto no tendrás que buscar una dirección; ella vendrá a tí.

Ganar es importante, pero lo que verdaderamente me da alegría es la experiencia de estar totalmente comprometido en lo que estoy haciendo.

No buscamos buena fortuna; nosotros mismos somos buena fortuna.

“Make your play work and your work play”

La más dulce de nuestras victorias fue aquella en la que cada miembro del equipo hizo una contribución significativa.

En la enseñanza budista el término hábil significa tomar decisiones y resolver problemas de la manera más adecuada a cada situación sin causar daños.

Ven a trabajar cada día porque es importante trabajar correctamente, hacer cada acción con un esfuerzo consciente.

Tratamos  de jugar cada juego y no que el juego nos juegue a nosotros.

El entusiasmo por aprender es valentía!

Hoy (por fin!) he podido empezar a ponerme al día en la lectura de la revista "Strings", de la que somos suscriptores en beeslab.




Me ha gustado mucho la carta de Greg Cahill, editor de la revista, que presenta el número de Mayo. Comienza así:

"El entusiasmo es excitación, motivación,creatividad.... y podríamos añadir coraje."

Y realmente el aprendizaje e interpretación de la música proporciona grandes dosis de entusiasmo ... y nos exige valentía! entre otras cosas porque
  • no podemos permanecer neutrales ante un texto musical; cada vez que tocamos nos posicionamos 
  • los instrumentos requieren dedicación y esfuerzo; nos exigen sacar lo mejor de nosotros mismos
  • exploramos nuestra imaginación, sentimientos, sensaciones y plasmamos todo ello de una manera totalmente directa.


Pienso en la cantidad de entusiasmo que vemos diariamente en la escuela ... en los alumnos que soríen cada clase, en cada comentario creativo, en el espíritu de superación semana tras semana...
y es que simplemente todos estamos entusiasmados con la música!  

La fuerza vital de la música desde temprana edad

Hoy he tenido la suerte de comenzar el día escuchando esta versión del Preludio y Allegro de Kreisler, interpretada por Samuel Tan, un niño de 8 años.



Escuchándole recordé las palabras de S.Suzuki que compara el proceso de aprendizaje de los niños con las semillas, con su potencialidad para crecer si tienen un entorno adecuado.

Y realmente en esta versión que interpreta Samuel no sólo podemos ver que este niño ha crecido y se está convertiendo en un buen violinista, sino que podemos intuir algo todavía más importante; su personalidad, su fuerza vital, su posición ante la música, su carácter.

Y siento en estos momentos que la música no sólo ejerce la función de formar músicos (ya sean amateurs o profesionales), sino también ayuda a formar buenas personas; personas que escuchan, que reflexionan, que sienten y que hacen sentir.

Quizás a la larga y con mucha suerte, como dijo Pau Casals, la música cambie el mundo!

"Que pena que no sea artista!"

Este mes pasado llamó una mamá a nuestra escuela contándonos que su hija desde hacía dos años pedía tocar el violín. La mamá pensó al principio que ya se le pasaría, pero a día de hoy y ante su asombro, admitía que no se la pasaba!!

Le pregunté que si alguna vez había tocado un violín, y me dijo que brevemente hace ya tiempo, y que sobretodo le encantaba escucharlo. Les propuse que viniesen un día a le escuela para que probase uno más a fondo a ver que tal. Vinieron y efectivamente la niña estaba emocionadísima! Lo probó y le encantó.

Entonces después de la pequeña demostración hablé un rato con la madre para explicarle todo el funcionamiento general de las clases. Dejamos a la niña leyendo unos cuentos en compañía de mi otro socio y profesor de la escuela (Santi), que da clases de geometría y educación visual... y por tanto no es músico, vaya.

Mamá y niña marcharon y quedamos para nuestra primera clase ya de verdad la semana siguiente, momento en el que se sitúa la anécdota.
Al entrar la mamá me dijo;

"no sabes lo que nos dijo María la semana pasada al salir!. Cuando estuvo con Santi le preguntó si tocaba otro instrumento, y él le contestó que no. Pues María estuvo toda la semana diciendo "que pena Santi, que no toca ningún instrumento. Mamá, no es artista,.... que pena!."



Pensando sobre ello, y después de la primeras risas, es tan bonito pensar que una niña de 6 años puede intuir la belleza del arte! Es emocionante encontrar niñ@s con esta ilusión.... lo único que esperas como profesor al encontrarte algo tan genuino es estar a la altura!. 



Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...