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Base del violín y consciencia corporal

Hola a tod@s!
Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!




Reshma Saujani; enseñar a ser valiente, no a ser perfecto

Hoy os dejo esta TED talk de Reshma Saujani, que nos habla de un déficit más preocupante que el económico; el déficit de la valentía. Este déficit a demás es aún mayor en las niñas, ya que la sociedad suele mostrar niñas perfectas y niños valientes.
Se trata de enfrentarse a los retos sin miedo, con perseverancia y sin miedo a la imperfección.
Una reflexión que sin duda merece la pena.


Consideraciones críticas de María Montessori

Este verano me he embarcado en la lectura de "El método Montessori" escrito por la propia María Montessori.
Ya conocía por ejemplo algunos materiales que se utilizan en el aprendizaje, o algunas bases en las que se sustenta como la libertad en el aprendizaje o el "aprender haciendo", pero realmente me ha sorprendido la visión tan lúcida de la enseñanza, ya en 1912, y totalmente aplicable el sistema educativo actual (desafortunadamente).


Me gustaría compartir con vosotros un fragmento.

Resultado de imagen de maria montessori joven"El castigo real del hombre corriente es la pérdida de la consciencia de su poder individual y de su grandeza, las cuales son las fuentes de su vida interior (...) y en la educación de hoy en día los niños son retenidos en los colegios, sus instrumentos de aprendizaje restringidos, su cuerpo degradado a la inmovilidad de un pupitre al igual que su espíritu, mediante premios y castigos. ¿Debe ser el objetivo reducirlos a la disciplina de la inmovilidad y el silencio?... y conducirles... ¿dónde? Demasiado frecuentemente hacia ningún sitio. Frecuentemente la educación de los niños consiste en verter sobre su inteligencia contenidos intelectuales de los programas escolares. Y generalmente estos programas han sido elaborados por un departamento oficial y su uso impuesto por ley sobre el profesor y sobre el alumno. Ah, ante esta falta de respeto hacia la vida que está creciendo en los niños se supone que debemos agachar la cabeza y ocultar nuestra vergüenza.
(Giuseppe) Sergi dijo que hoy se impone una urgente necesidad hacia nuestra sociedad: la reconstrucción de los métodos educativos y en la instrucción de profesores, y el que luche por esta causa lucha por la regeneración humana"

Como profesora Suzuki, que sigue un modelo de enseñanza individualizado, respetuoso, positivo con el alumno e inclusivo con las familias, me emociona leer estas líneas. Es la pasión con la que otras personas han trabajado y hecho evolucionar sus disciplinas las que realmente han hecho crecer al ser humano y a la humanidad, y, sobretodo, han hecho personas felices. Por otra parte me entristece que 100 años después de las reflexiones de María Montessori todavía el sistema educativo público tenga tantas similitudes al que describe.

Pienso que se hace camino al andar, y que como dijo Shinichi Suzuki "el hombre es hijo de su entorno"; seamos pues el entorno de muchas familias y sigamos evolucionando como personas y como profesionales hasta lograr un gran objetivo: un gran entorno en libertad y verdadera calidad de enseñanza.

La comunicación con l@s niñ@s (I)

L@s niñ@s deben sentirse entendidos y respetados siempre. 

En mi experiencia como profesora Suzuki pongo en práctica diariamente diferentes herramientas comunicativas que me han resultado muy prácticas a la hora de transmitir conocimiento de una manera eficiente, humana y respetuosa con el alumn@.
Me gustaría compartirlas con vosotros, así que os dejo la primera entrada!

En mi opinión el respeto y el entendimiento mutuo deben ser la base en la que se debe fundamentar cualquier relación, ya sea pedagógica o personal. Y ciertamente creo que el momento más importante para fundamentarlos es el comienzo de la clase.
Son esos pocos minutos de conexión personal que se pueden crear fácilmente con observaciones sobre

- el estado de ánimo: que content@ se te ve hoy!
- alguna ropa especial o juguete que lleve en el día:
esa camiseta de super héroes es chulísima... cual es tu favorito?
ese muñeco parece uno de tus favoritos ... quizás podría sentarse aquí a escucharte hoy
- cómo ha ido la semana:
seguro que esta semana has practicado unos cuantos días!

Sea la respuesta negativa o positiva me da la oportunidad de mostrar a los alumn@s interés por ellos, e incluso que nosotros también somos humanos y podemos pasar un mal día sin que por ello suponga hacer una mala clase. Tengo una anécdota bastante ilustrativa al respecto:

- Profe: hoy se te ve cansado ... día duro?
- Alumno: sí, papá me ha traído corriendo del cole a la clase de violín.... como siempre!
- Profe (intentando no reir demasiado): vaya! llevamos vidas muy ocupadas... pero ya estáis aquí y lo pasaremos muy bien! Cómo ha ido la práctica esta semana?
- Padre /alumno: no hemos podido practicar. Hemos estado con fiebre tres días y los otros ha sido imposible esta semana
- Profe: bueno! eso significa que esta clase hemos de recordar muy bien lo que aprendimos la semana pasada. Seguro que lo haremos genial. No me extraña que estés cansad@! Ha sido una semana dura. La semana que viene será mejor.

Es fácil comenzar bien una clase cuando todo ha ido bien, pero no olvidemos que mostrar comprensión y apoyo en los momentos difíciles es lo que marcará realmente la diferencia en el desarrollo del niñ@, tanto académico como personal. Estas son las verdaderas oportunidades para que padres y profesores trabajen en equipo, para convertir los contratiempos en pasos hacia una buena experiencia pedagógica y vital.

Al fin y al cabo nosotros, los adultos, somos los que decidimos y enseñamos a los más pequeños que tipo de actitudes queremos tener ante la vida.

Tocar el violín; expresarse musicalmente

Muchas veces cuando los alumn@s comienzan a tocar el violín pueden imaginarse fácilmente manteniendo la posición de arco y violín o leyendo una partitura. Sin embargo es una gran sorpresa para la mayoría descubrir la capacidad que hay en ellos de hacer música. 

Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.

Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.


Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.

Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.

Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!  

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (V)

Crear un buen ambiente musical en tu casa

Cuando llega el momento de apuntar a clases de música a nuestros hijos es importante que hayan estado expuestos a la música de una manera significativa. Si además esta exposición ha sido mediante experiencias musicales positivas que se hayan correspondido a su propio nivel evolutivo habremos establecido una base esencial para posibilitar el compromiso en la práctica diaria del instrumento.
Seamos conscientes de que es imposible que amen y quieran experimentar algo con lo que no han estado familiarizados.

Para crear estas buenas condiciones musicales en nuestra casa podemos:

  • Dejar espacio para que escuchen.
    Fijemos unas reglas para que la televisión no esté constantemente encendida; de esta manera crearemos el tiempo y el ambiente adecuado para que se desarrollen actividades que requieren más creatividad y trabajo mental.
    La televisión puede trabajar con nosotros y no contra nosotros si escogemos sólo aquellos programas de calidad.
  • Recordar que somos los responsables de crear las condiciones adecuadas para que a nuestros hijos les guste aprender y progresar, para que estén motivados y aprecien pasar un tiempo de calidad como un aspecto importante de la vida. 
  • Crear una dinámica activa, en la que el estudio sea un camino estimulante para conocer y dominar nuevas capacidades y habilidades. 
  • Dar ejemplo en las dinámicas de trabajo, compromiso y disciplina. Les demostraremos que el inicio de cualquier tarea es difícil y puede costar, pero progresivamente se mejora y se puede dominar. 
  • Hacer que la música sea parte de la vida cotidiana; esto empieza con las nanas y seguirá con la escucha en casa y de conciertos o en actividades relacionadas con la música.
  • Animar a que los niños canten desde temprana edad. No sólo descubrirán su propia voz sino que también será una manera de expresarse emocionalmente. 
  • Proporcionar diferentes instrumentos musicales para que puedan experimentar con ellos. Todos ellos estimularán su interés en la música y su sensibilidad a los sonidos. Al principio son ideales los juguetes musicales" como tambores, flautas, todo tipo de sonajeros, xilófonos,... 
Seamos conscientes de que jugamos con una clara ventaja; la música en nuestra sociedad nos rodea y estamos constantemente expuestos a ella. Vayamos a una tienda, veamos una película o escuchemos la radio, la música siempre está presente. A demás somos herederos de una larga historia musical al alcance de nuestras manos gracias a las nuevas tecnologías.

Los Doctores J.Craig Peery e Irene W.Peery hicieron un estudio que demostraba que los niños de entre 3 y 4 años tienen gustos musicales totalmente eclécticos; les gusta todo tipo de músicas. Sin embargo durante el quinto año si no están expuestos a la música clásica se produce una clara preferencia hacia la música popular. Se evidencia pues con este estudio que:
  • con lo que no estemos familiarizados a la larga gustará menos
  • los primeros cuatro años son un periodo crítico para desarrollar el gusto musical. 
Los niños prefieren la música sencilla al principio, pero según van experimentando e incrementando su exposición musical incrementa su capacidad de disfrutar de música más compleja.

Algunas composiciones musicales ideales para este periodo pueden ser:
- "El carnaval de los animales" de Saint-Saens
- "La Suite del gran cañón" de Ferde Groffe
- "Las cuatro estaciones" de Vivaldi
- "Música acuática" de Haendel
- "Los conciertos de Brandenburgo" de J.S.Bach

Cuando los niños vayan tocando piezas más difíciles es ideal tener diferentes versiones de las piezas que toquen para que aprecien la calidad artística de otros intérpretes, desarrollen su imaginación musical y les de fuerzas renovadas para superar las dificultades técnicas.
No olvidemos que escuchar es una parte esencial de la formación musical, y que desarrollarán conceptos propios como el sonido o el fraseo musical.

Between parent and child

Ningún padre se levanta por la mañana pensando en hacer a su hijo infeliz, pero a pesar de las buenas intenciones muchas veces la cosa acaba torciéndose. Ser padres es una interminable serie de situaciones, conflictos y crisis repentinas que nos obligan a dar respuestas que tienen unas consecuencias.
Queremos creer que nunca haremos daño a nuestros hijos, pero debemos aceptar que en ocasiones les culparemos, les haremos avergonzarse, les ridiculizaremos, amenazaremos, sobornaremos, etiquetaremos, castigaremos o les daremos lecciones moralizadoras.

¿Porqué? Porque en ocasiones no seremos conscientes del poder destructivo de nuestras palabras.
De repente podremos encontrar palabras de nuestros padres en nuestras bocas, palabras que no pretendíamos decir en un tono que no pretendíamos tener. Y la tragedia de este tipo de comunicación no residirá en que no queremos a nuestros hijos, sino en una falta de consciencia y entendimiento.
Los padres y madres necesitamos una forma especial de comunicarnos con nuestros hijos.
Imaginemos que un cirujano nos tiene que operar y nos dice “realmente no tengo formación como cirujano pero amo a todos mis pacientes y tengo mucho sentido común”. El amor y el sentido común no es suficiente; los padres, como los cirujanos, necesitamos aprender, especializarnos para ser competentes en  nuestra profesión; criar a nuestros hijos. Y como el cirujano es preciso donde corta, los padres deben ser precisos y hábiles con el uso de las palabras y la comunicación. Un cirujano puede infligir heridas físicas, un padre emocionales.

¿Y por donde empezamos? Con un lenguaje que respete los sentimientos de los otros, que no sea crítico con la manera en la que nos comportamos. Y curiosamente este es el tipo de comunicación que tenemos con los invitados y extraños. Si queremos que nuestros hijos sean humanos, seremos humanos con ellos, si queremos que sean educados no les trataremos de manera ruda, si queremos que sean ordenados no seremos desordenados.
Para ello necesitamos aprender métodos para llegar a estos objetivos; los problemas concretos requieren soluciones específicas; no sirve dar “más amor” o “más atención” o “más tiempo”.

Este es un pequeño resumen de la introducción del libro “Between parent and child”, un bestseller del Dr. Haim G. Ginott que nos enseña a desarrollar nuestra inteligencia emocional, a ayudar a nuestros hijos y no juzgarlos, a comunicarnos de manera respetuosa aplicando
- una disciplina sin amenazas, sobornos, sarcasmos o castigos
- una crítica sin desprecio, adulaciones ni juicios; una expresión de la ira sin herir
- una comprensión sin discutir sobre los sentimientos, percepciones y opiniones de los niños
- unas respuestas adecuadas que permitan que los hijos confíen en nosotros y desarrollen su propia autoconfianza.

La orientación a los padres

Una de las funciones principales de un profesor Suzuki es orientar a los padres. Se trata de que aprendan a desarrollar diferentes estrategias para lograr que sus hijos ganen capacidades de manera óptima y en un ambiente positivo y motivador.
Por esta razón me ha interesado siempre la bibliografía relacionada con le educación y la experiencia docente, e investigando en este sentido he encontrado "The handbook of parent training", que ofrece una perspectiva más científica y pormenorizada de este proceso de orientación.
En él se especifican tres modelos de orientación:

  1. El modelo experto: el profesor toma el control, es decir, toma todas las decisiones y fija el rol dependiente de los padres. El tiempo de orientación es muy corto y las soluciones prescriptivas.
  2. El modelo transplante: el profesor trata de "transplantar" habilidades a los padres pero manteniendo el control sobre el proceso de toma de decisión. Los padres pueden mejorar su competencia y experiencia y reconocer de manera activa los cambios que se producen en sus hijos. Una de los inconvenientes de este modelo es que se suele ignorar las características individuales de cada familia, aplicando modelos ya prefijados para solucionar problemas.
  3. El modelo del consumidor: el papel de profesor reside en escuchar y entender a los padres; su visión, objetivos y expectativas. Tomando esta información como punto de partida les proporcionará una serie de opciones de actuación posibles adaptadas a su realidad y toda la información necesaria para que puedan escoger de manera informada. La negociación es la parte más importante de este proceso, en la que el intercambio de información es claro y honesto.
    Este enfoque colaborativo se denomina "asociación parental". 


Este último modelo es el que utilizamos en el método Suzuki, y tiene como objetivo modular el comportamiento de los padres hacia los hijos, ayudándoles a que tomen control sobre las diferentes situaciones familiares relacionadas con el violín.

Hay que tener muy en cuenta que nunca buscamos una sobre-dependencia hacia la persona que orienta, ya que los problemas tenderán a repetirse. Buscamos desarrollar en los padres una comprensión profunda de sus hijos para que el éxito de sus actuaciones resida en última instancia en ellos y en sus decisiones.

Haber entendido y superado una dificultad os proporcionará seguridad y confianza en vuestros propios recursos, con los que podréis hacer frente a nuevas dificultades de manera autónoma. 

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (IV)

La naturaleza del estudio vs la naturaleza de los niños

El estudio no es una actividad naturalmente inherente a la infancia; a los niños les puede encantar tocar el violín, pero no estudiarlo. El proceso de mejorar mediante el estudio es biológica y psicológicamente aprendido, no inherente a la naturaleza del niño.

Por eso es importante desarrollar algunas actuaciones para superar las dificultades que se pueden dar en el estudio:

- crear estados físicos de calma y psicológicos de concentración
- mantener los días de práctica; reconocer y respetar los compromisos que hemos pactado
- llevar a cabo los tiempos pactados para estudiar;

  • si elegimos por la mañana antes de ir al colegio requerirá ir a la cama antes y despertarse antes
  • si elegimos por la tarde después del colegio tendremos que lidiar con el cansancio de todo el día.

- reconocer la naturaleza individual y no social del estudio; requiere estrategias muy concretas.
- conocer las dificultades relacionadas al proceso de perfeccionamiento de una pieza;

  • los niños no tienen la madurez de apreciar los resultados del trabajo a largo plazo
  • el progreso durante el / los primeros años es lento
  • el sentimiento de recompensa y progreso puede ser difícil de apreciar.

- admitir que la práctica es un trabajo duro, aunque lo hagamos lo más divertido posible.
Tocar un instrumento es un ejercicio que requiere coordinar facultades físicas, mentales y emocionales. Se pueden estar coordinando unas 30 acciones a la vez durante la ejecución de una pieza musical. Es normal tener momentos de frustración, decepción, desánimo, y más si en ocasiones hemos tenido que renunciar a otras actividades (o a parte de su tiempo).
Los padres deben de ser conscientes de este nivel de complejidad y ayudar a sus hijos a abordar el estudio paso a paso y dificultad por dificultad (mediante los puntos de enseñanza). Al fin y al cabo son la fuente primaria de motivación en los primeros años de aprendizaje, y no olvidemos que en ocasiones no podremos controlar la actitud de nuestros hijos, pero siempre podremos controlar nuestra propia actitud.

Estos puntos nos pueden ayudar a crear una buena base de estudio. No nos olvidemos de fomentar la escucha consciente, la disciplina, el compromiso y la humildad a la hora de afrontar la práctica.
Es entonces cuando los niños irán más allá de la diversión hacia la inspiración, la satisfacción y el sentimiento de plenitud que la experiencia musical proporciona. De esta manera música será para ellos sinónimo no de estudio, sino de plenitud personal.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (III)


Los cimientos del respeto mutuo

Los cimientos del respeto se fundamentan en mantener una relación saludable con nuestros hijos.
Y esta relación no será satisfactoria si
- Somos demasiado permisivos; pensamos que el amor superará todos los obstáculos.
- Somos demasiado rígidos; aplicamos demasiada disciplina.
En el primer caso los niños tenderán al egoismo, la manipulación y la falta de sentido de la responsabilidad, mientras que en el segundo la actitud insensible de los padres hacia los sentimientos de sus hijos creará actitudes de hostilidad y rebelión.

Amor y disciplina deben estar presentes en una buena proporción para que se de el respeto y lacooperación entre padres e hijos. De hecho practicar un instrumento requiere un alto grado de cooperación, y por tanto si hay un serio problema de falta de respeto entre los dos es mejor posponer el comienzo del aprendizaje de un instrumento, ya que sólo generará más hostilidad.

Uno de los pilares principales en los que se fundamenta el respeto mutuo es en la autoestima y el ego:
La imagen que tiene un niño de sí mismo está directamente relacionada con su motivación por las cosas que hace; si se siente bien contigo mismo, se reflejará en todo lo que haga y lo disfrutará.
Hay cuatro valores principales que contribuyen a crear esta imágen del yo:

1. La aceptación: los motivos por los que un padre apunta a clases de música a un niño han de ser buenos y desinteresados; por ejemplo dar unos buenos medios para la propia expresión, sensibilizarlo hacia la belleza y la comunicación... . Un padre cuyo único interés sea la ambición (que sea el mejor), niega a su hijo un verdadero éxito individual, asegurando el fracaso donde la mayoría de ocasiones se da el éxito.
Los niños necesitan ver sus progresos recompensados para incrementar su sentimiento de competencia y sentirse apreciados y realizados. El objetivo no es lo que la música puede hacer por nuestros hijos, sino lo que nuestro hijo puede lograr y descubrir en el mundo de la música.

2. La competencia: la motivación aumenta proporcionalmente a la competencia; no disfrutas por completo haciendo algo hasta que lo haces bien. Y la competencia se gana con la práctica diaria. Si nuestro hijo se siente bien consigo mismo y con las habilidades que está desarrollando se sentirá recompensado y motivado. Para que esta práctica sea fácil y la experiencia musical positiva es esencial:
- Crear un buen entorno musical
- Preparar un buen entorno para el estudio
- Fijar hábitos de estudio efectivos desde el comienzo

- Empezar tan pronto como sea posible
- Escoger el instrumento adecuado
- Escoger al profesor adecuado
- Asistir a las clases de tu hijo
- Ayudar al profesor en sus objetivos
- Participar en experiencias musicales en grupo
- Estar interesado en el progreso y reconocer el esfuerzo y los resultados.
- Aprender a reconocer las encrucijadas en el camino al éxito y superarlas

3. La virtud: la música como producto artístico es una poderosa herramienta para la construcción del ego.
El verdadero propósito de la música es ser una fuente de enriquecimiento, es fortalecer nuestra autoestima sin pensar en ser los mejores, sino en alcanzar nuestro máximo nivel de competencia.
Es importante que los niños reconozcan su talento y capacidades, pero es igual de importante que reconozcan las de los otros. Esto enseñará algo muy importante en la vida profesional del niño; a no sentirse ni destruido ni salvado por las críticas o los resultados que los demás hagan sobre ellos. Se trata de siempre continuar el camino y dar lo mejor de uno mismo; premiar la dedicación y no "convertirse en", servir a la música y no al ego. Cuando antes se aprenda a amar las cosas que uno hace por sí mismas antes se dará el deseo de dedicarse a ellas.
Se trata de cultivar buenos motivos para que nuestro hijo estudie música, como la alegría de hacer música o la confianza en su propia habilidad para producirla.

4. El poder: tu hijo tendrá más interés en practicar si siente que tiene poder de decisión al respecto. Por otro lado no es necesario darle el poder de elección sobre si estudian o no música, porque no estará cualificado para saber qué es lo mejor para él. En este sentido tampoco les damos la elección de ir o no ir al colegio o de cepillarse o no cepillarse los dientes.
Lo que sí podemos hacer es crear un buen ambiente musical desde el nacimiento y que participen en muchas experiencias musicales que les permitan amar la música y querer hacer música. Dar oportunidades de aprendizaje hace que los niños quieran aprender más, y una vez que ellos han decidido cuestiones importantes como qué instrumento quieren tocar también podrán decidir dónde y cuándo practicar. Esto nos predispondrá a un ambiente más cooperativo y una toma de decisiones conjuntas con los padres.
Los niños son más felices y rinden mejor si sus vidas están organizadas, y siguen mejor los planes si han formado parte en su elaboración. Obviamente cuando son muy pequeños los padres tendrán que tomar la mayoría de decisiones, pero según vayan creciendo ellos deben de ir participando progresivamente más hasta llegar a la adolescencia y la edad adulta, donde las decisiones serán por completo suyas.

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (II)

Porqué meternos (seguir metidos ...) en el berenjenal de que nuestro hij@ aprenda música

Podemos afirmar sin lugar a dudas que absolutamente todos los niños se pueden beneficiar de la música. Saber todos los beneficios que aporta aprender a tocar un instrumento nos puede proporcionar renovadas fuerzas y una nueva perspectiva a la hora de abordar la práctica regular:

- Beneficios intelectuales en general (Wendell Harrison, 1983): los niños que tocan algún instrumento muestran mejores resultados en los test de inteligencia que los que no. Y no sólo eso; cuanto más tiempo llevan estudiando un instrumento, más altas son sus puntuaciones. Esto es debido a que entre un 80 y un 90% de las capacidades motoras del cerebro se centran en manos, boca y cuello. Por tanto si se desarrolla un alto control de estas áreas el niño estimula prácticamente todo su cerebro, incrementando por tanto sus capacidades.

- Beneficios matemáticos: la música son las matemáticas del tiempo. Gracias al ritmo el tiempo es dividido y subdividido de manera muy precisa en fracciones. El ritmo se expresa mediante la notación musical y se trabaja a tiempo real con él.

- Beneficios científicos: la música nos hace interactuar desde el primer momento con los principios físicos del sonido; la acústica. Hablamos de intensidad, timbre, volumen o dinámicas, melodía y armonía. Aprender por ejemplo a tocar un instrumento de cuerda frotada como el violín implica:

  • afinar un instrumento implica conocer los modos de vibración y qué son los armónicos. 
  • relacionar altura de la nota con el grosor y longitud de las cuerdas

- Beneficios comunicativos: aprender música implica aprender mucha terminología específica, en su mayoría procedente de otras lenguas como el italiano, el francés o el alemán. Se ha demostrado por ejemplo que se memoriza mucho más fácilmente un texto ligado a la música que sin ningún tipo de melodía. Y, aún sin texto, la música demuestra ser un verdadero lenguaje universal que comunica el mundo de lado a lado.

- Beneficios históricos y geográficos: cada periodo de la historia humana ha tenido música que ha expresado el lugar y las características de la cultura y las personas que allí vivieron. Es un producto cultural que nos ayuda a entender tiempos y realidades diferentes a las nuestras.

- Beneficios físicos: el estudio de un instrumento requiere control motor, coordinación y agilidad. Cerebro y cuerpo deben trabajar en perfecta sintonía, y se produce una interesante relación entre la memoria cinética, el sonido y la mente.

- Beneficios artísticos: la música es una expresión humana, un medio de expresar belleza y creatividad. Es un elemento civilizador, ya que posibilita que las personas puedan expresar sus sentimientos y aumentar su sensibilidad. Es una de las artes más directas y con más poder emocional.

- Disciplina: pocas actividades desarrollan la auto-disciplina tan bien como el aprender a tocar un instrumento. El trabajo a hacer no siempre es fácil, y por eso desde el principio el alumno descubre en sí mismo qué es la autodeterminación y sobretodo una gran recompensa de un trabajo bien hecho; el hacer música. David P.Gardner, presidente de la Universidad de California afirma: "Creo que mi capacidad de concentración y auto-disciplina fue desarrollada significativamente gracias al estudio del piano y el órgano".

- Apreciación: el estudio de un instrumento cultiva el gusto musical. La música que los niños tocan es la que crea mayor impacto sobre ellos. Por eso conocer la música clásica no les aleja de su entorno, sino que les hace disfrutar y entender mejor otros tipos de música.

- Beneficios sociales: la música fortalece las relaciones humanas y el trabajo en equipo.

  • El método Suzuki refuerza la comunicación y los vínculos familiares y con el profesor. 
  • Tocar y trabajar dentro de un grupo implica cooperar, escuchar a los otros e interactuar de manera activa. 
  • Interpretar música nos ayuda a entender y expresar mejor nuestros sentimientos y a identificar y entender los de las otras personas. 

Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (I)

La motivación

Para propiciar la motivación debemos entender y aceptar que sólo estaremos motivados si elegimos estarlo.
En este sentido cobra un papel esencial crear un entorno estimulante. Algunos puntos que pueden ayudarnos en esta tarea son:
- nuestra propia motivación y pasión por lo que hacemos; puede ser la chispa que despierte la motivación en nuestros hij@s y alumn@s.
- proporcionar un apoyo incondicional, basado en la paciencia y el cuidado sin entrar en juicios de valor.
- contar con la ayuda de un buen docente
- crear buenos hábitos de estudio; una práctica constante en el tiempo

A demás debemos tener en cuenta que todas las personas somos diferentes. Por eso lo que a unos motiva puede ser totalmente diferente de lo que motiva a los otros. Es aquí donde entran los diferentes tipos de motivación;
- la recompensa
- las relaciones interpersonales
- el sentimiento de valor propio y autoestima
- la diversión y alegría inherentes a la actividad

El tipo de motivación lo podemos adaptar y escoger según:
- las características personales
- las etapas que vaya atravesando nuestr@ hij@, ya que según gane experiencia y madurez, las razones por las que realiza la actividad también cambiarán y evolucionarán.

Los adultos pueden operar en diferentes niveles de motivación, mientras que los niños generalmente operan en los niveles más básicos (recompensa, autoestima) y evolucionan a niveles más altos cuando adquieren más experiencia. Pensemos que el hecho de interpretar música se convertirá a la larga en la motivación última.

Es normal que los niños, incluso los más motivados, no siempre tengan la paciencia que requiere practicar cada día. Es mucho trabajo y no siempre verán una recompensa clara. Por eso nos necesitan; necesitan nuestra experiencia y percepción a largo plazo para que les ayudemos a continuar el camino. Algunos puntos de apoyo que nos pueden ayudar a superar estos momentos:
- aumentar la percepción de competencia
- compartir la buena opinión que tenemos de las cosas que se hacen bien y de sus virtudes personales.
- afianzar una buena base que permita crecer y evolucionar; hacer algo muy bien es tan necesario como aprender cosas nuevas.

Mamás, papás y profesor@s debemos de ser muy pacientes, porque los primeros estadios de aprendizaje son lentos, ya que no se tiene una experiencia previa de la que partir.
Podemos comparar esta etapa con el crecimiento de una planta desde su primer día de vida; cuando plantamos una semilla en la tierra. Esta semilla va requerir muchos cuidados hasta que veamos asomar el primer brote de la tierra, y muchos más días y cuidados hasta que florezca. Pero a nadie se le ocurriría decir a una planta "crece más rápido" o "florece este mes".
Esto es lo que ocurre cuando discutimos, nos exasperamos, nos impacientamos y creamos al final un mal ambiente. Disfrutemos del proceso de crecimiento, de cada paso.

- Seamos positivos, tengamos paciencia y dejemos que nuestra ilusión y motivación les inspiren.
- Creemos una relación sana con nuestros hijos y alumnos, y basémosla en compartir con ellos nuestro tiempo, paciencia, esfuerzo, compromiso, creatividad, sensibilidad y auto-control.
- Seamos una parte activa del proceso.

Lo mejor no está por llegar; nos lo ofrecen cada día.

Arabella Steinbacher y el método Suzuki

Arabella Steinbacher es una violinista dedicada profesionalmente a la interpretación como solista.
En un artículo de la revista Strings nos habla de sus inicios en el violín con el método Suzuki:


"En mi casa era totalmente natural escuchar música, y nunca me sentí forzada a tocar un instrumento ya que era una actividad normal en casa. Cuando cumplí los tres años me dieron un violín porque mis padres pensaron que tocar un instrumento sería una actividad positiva para mí, ya que era una niña muy activa y vieron la necesidad de conducir mis energías hacia algo constructivo. Mi madre se informó sobre el método Suzuki y pensó "porqué no! parece algo divertido y podrá conocer a otros niños que también tocarán el violín y tocar juntos". Con el método Suzuki aprendí lo que realmente significa escuchar.








Aprendía todas las piezas oyéndolas e imitándolas; todas las melodías se fijaban fácil y rápidamente en mi memoria. A demás no tenía la sensación de aburrirme ni de que fuese un trabajo duro. Es poco saludable pensar en el violín como algo difícil, y el método Suzuki me proporcionó esa alegría de tocar música con otras personas y disfrutar de la música"



Tocar de manera más musical; la música y el movimiento

Paul Stein aborda este mes en la revista Strings un punto en la enseñanza del violín de vital importancia; la musicalidad. En este caso se centra en uno de los problemas más comunes de la falta de continuidad en el fraseo musical; la ausencia de movimientos continuos y fluidos en el brazo derecho, es decir, en el arco. Estos puntos os ayudarán a conseguir unos movimientos más conectados al fraseo musical:

  • Centrarse en nuestro cuerpo como origen del sonido, y no sólo en el sonido en sí.
    Aprendemos a tocar de un manera similar a la que aprendemos a andar; mediante la imitación la motivación y la prueba - error. En este sentido es importante conocer cómo funcionan nuestros músculos, pero no suficiente. Podríamos decir que el punto clave en este particualr reside en la coordinación mano - ojo, que en la interpretación la denominaríamos coordinación "mente - ojo".

  • Igualar el sonido en arco arriba y arco abajo. La gravedad juega un papel importante en este punto, y un ejercicio muy efectivo es utilizar nuestra imaginación para tocar como si la gravedad no existiese, para tocar tan ligero como una pluma o tan rápido como el viento.



  • Sentir los cambios de arco. Nos se trata sólo de que los cambios sean lo más suaves y continuos posible, sino también de que el sonido justo antes y justo después del cambio no varíe. Para ello vigila que el punto de contacto no varíe y que no haya movimientos bruscos en los dedos, es decir, que simplemente todas las articulaciones sigan el movimiento continuo del arco sin iniciar ninguno propio. Se trata de hacer conscientes todas estas sensaciones y fijarlas en tu rutina.

  • Ser consciente de la cinemática, es decir de la geometría o formas que puede dibujar el arco sobre la cuerda: ochos, círculos, gotas verticales, ondas horizontales...

  • En menos de un segundo mente, alma y cuerpo crean sonidos musicales en una interpretación. Pero no olvidemos que el movimiento es el que origina el sonido.

  • Sincronizar pensamiento y continuidad. Todo debe ser natural y fluido. Por ello es importante:
    • no perder nunca la consciencia de los movimientos del arco, sobretodo en pasajes de mano izquierda muy exigentes.
    • repetir no de manera automática y aburrida, sino pensando en cada repetición como una posibilidad única.


A veces una imágen vale más que mil palabras. Imaginad un cisce deslizándose por la superficie de un estanque; parece que una fuerza misteriosa le propulsase sin esfuerzo. Estan erguidos, tranquilos, unidos a la superficie en calma del agua. Sin embargo debajo de la superficie sus patas le impulsan sin descanso.

Esta imágen ha ayudado a muchos de mis alumnos en esta visión de continuidad del fraseo musical; espero que a vosotros también os sea útil!






Robert Schumann: consejos a los jóvenes estudiantes de música

Aquí os dejo los consejos que Robert Schumann escribió para aprender música de manera más adecuada.
Realmente interesante, y en la mayoría de comentarios aplicable a todos los instrumentos.

¿Cuánto tiempo he de practicar?

Buscando información sobre este tema he encontrado un artículo fantástico del  Dr. Noa Kageyama.
A continuación os dejo un resumen del mismo.


 ¿Cuántas horas al día debes practicar?

¿2 horas? ¿4 horas? ¿8 horas? ¿12 horas? ... ¿Cuánto es suficiente?
¿Existe el “practicar demasiado”?
¿Existe un número óptimo de horas que debo practicar?


Algunos de los grandes artistas del siglo veinte han hablado sobre este tema:

Rubinstein decía que no se debería practicar más de cuatro horas al día, y que si se necesitan más de cuatro horas diarias probablemente hay algo que no se esté haciendo bien.


Nathan Milstein una vez le preguntó a su profesor Leopold Auer  cuantas horas al día debería estar  practicando. Auer le respondió:
“Practica con tus dedos y necesitaras todo el día. Practica con tu mente y lo podrás hacer en una hora y media.”


Heifetz también afirmó que "la práctica excesiva es tan nociva como no practicar nada” Decía que en promedio practicaba no más de tres horas al día y que no practicaba los Domingos. 

 

¿Qué dicen los psicólogos?

El psicologo Dr. K. Anders Ericsson es una de las mayores autoridades en este tema.
Su investigación es la base para la “regla de los diez años” y “la regla de las 10.000 horas”, que sugiere que se requiere al menos diez años (10.000 horas de practica deliberada) para lograr un nivel de experto en el desempeño de cualquier disciplina. Volvemos a insistir en que esta cantidad de horas de practica requiere un tipo de práctica determinado. En otras palabras, practicar de manera descuidada no es suficiente.



Pr
áctica descuidada

¿Alguna vez has escuchado a alguien mientras practica? ¿Te has escuchado ti mismo mientras practicas?  Grábate, escucha a escondidas algunos de tus colegas o pídele a tus estudiantes que se imaginen que están en su casa y obsérvalos practicar durante su lección. ¿Qué observas?

Que la mayoría de los estudiantes practican descuidadamente, ya sea repitiendo (“practicar este pasaje  10 veces” o “practicar esta pieza por  30 minutos”) o en modo piloto automático (tocar una pieza hasta que escuchamos algo que  no nos gusta; paramos, repetimos hasta que suena mejor y continuamos la pieza hasta que  escuchamos la siguiente cosa con la que no estamos satisfechos,  momento en el que comenzamos todo el proceso nuevamente). 

Hay tres importantes problemas con un método de práctica descuidado.


1. Es una perdida de tiempo

¿Por qué? Primero, cuando se practica de esta manera conseguimos muy poco aprendizaje productivo.
Sentiremos que tras practicar una pieza durante días y semanas no hemos mejorado mucho. Y a veces mucho peor; hemos fortalecido aquellos hábitos y errores indeseables, aumentando literalmente tus posibilidades de cometer errores de una manera consistente mas adelante.


Esto hace que sea más difícil corregir los malos hábitos en el futuro, de manera que cada vez necesitas añadir más tiempo de práctica para eliminar esos malos hábitos y malas tendencias. Una vez trabajé con un profesor de saxofón que le gustaba recordarle a sus estudiantes que “la práctica no lo hace a uno perfecto sino que crea hábitos permanentes”. 


2. Pierdes la confianza


Además, practicar descuidadamente disminuye la autoconfianza, ya que una parte de ti se da cuenta de que no sabes realmente como producir consistentemente los resultados que quieres. Incluso si estableces una tasa de éxito alta en los fragmentos más difíciles (tres o cuatro veces de cinco intentos), tu nivel de confianza no crecerá mucho. La confianza real proviene de:
(a) ser capaces de tocar correctamente el 100% de los intentos,
(b) darse cuenta de que no es una coincidencia que puedas tocar correctamente 
(c) saber precisamente las razones por las que tocas correctamente o por las que fallas. Esto significa entender, y entonces puedes tocar el pasaje correctamente cada vez que quieras.

La repetición se convierte entonces en un refuerzo de los buenos hábitos, y entonces son más fuertes que los malos hábitos.

Esta tendencia a practicar inconscientemente tiene su reflejo en un mayor sinsentido; tratar de tocar en un concierto de una manera consiente. Nuestra tendencia sobre el escenario es a confiar en el analítico hemisferio izquierdo del cerebro. Pues bien, si has practicado inconscientemente, ésta se convertirá en una tarea imposible ya que no sabrás qué instrucciones darle a tu cerebro.


3. Es tedioso y aburrido


Practicar descuidadamente es muy tedioso, y cuando lo hacemos desaparece nuestra habilidad de medir los objetivos de la práctica en unidades de tiempo. Lo que realmente necesitamos son objetivos específicos.

Después de todo, no importa cuánto tiempo pasamos practicando algo sino que sepamos como producir los resultados que queremos y lo podamos hacer consistentemente cuando queramos.

 
Pr
áctica consciente


La práctica consciente es una actividad sistemática y altamente estructurada.
En vez de un proceso inconsciente de ensayo y error, es un proceso de experimentación consciente y activo con objetivos e hipótesis claros.
El violinista Paul Kantor dijo que la práctica debe de ser un laboratorio donde jugar con ideas diferentes, musicales y técnicas, para ver qué combinación de ingredientes produce los resultados que buscas.

La práctica consciente es a menudo lenta y requiere de la repetición  de pequeñas secciones específicas de tu repertorio en vez de tocar de principio a fin.

La práctica deliberada requiere supervisión  continua, la búsqueda de nuevas maneras de mejorar.
Escuchamos lo que pasa para poder describirlo exactamente. Por ejemplo:
  • ¿era correcta la afinación?, 
  • ¿y la articulación? ¿y la dinámica?. 
  • ¿Correspone mi interpretación a la partitura? 
  • ¿Me gusta? 
  • ¿Cómo lo voy a conseguir?

Ahora, imaginémonos que grabaste todo y puedes escuchar como sonó el último intento. Tómate el tiempo de parar, analizar qué fue lo que falló, por qué  paso y cómo corregir el error de manera permanente.


¿Cuántas horas al día debo practicar?


Te vas a dar cuenta de que la práctica consciente es agotadora, dada la tremenda cantidad de energía que requiere mantener toda nuestra atención. Practicar más conscientemente requiere cortos periodos de tiempo ininterrumpido (una hora máximo por lo general), y más tiempo de vuelve improductivo.

Los estudios sugieren de hecho que las posibilidades de beneficio decrecen después de la segunda hora.
La clave, pues, debe ser controlar siempre el nivel de concentración que eres capaz de sostener.



Cinco claves para una práctica más efectiva

1. Duración: Defínela de acuerdo al tiempo en el que puedas estar totalmente concentrado

2. Sincronización:
Mantén un registro de los momentos del día en el que tienes más energía. Trata de llevar a cabo tu estudio durante estos periodos de tiempo ya que serás capaz de centrate y pensar con claridad.

3. Objetivos: Haz anotaciones. Mantén un registro de tus objetivos y descubrimientos.
Busca constantemente la claridad de tu intención y tóca de manera consistente a ella.
Si no lo escribes, probablemente lo olvidarás.

4. Más inteligente, más fuerte: no por tocar más fuerte saldrá mejor; necesitas una estrategia o técnica diferente. Siempre existen formas más inteligente, más efectivas de lograr mi objetivo.

En lugar de tratar obstinadamente algo que no funciona, piensa en diferentes soluciones.
Cuando creas que tienes soluciones prometedoras, empieza a experimentar... y encontrarás la solución.

5. Modelo de resolución de problemas: sigue un modelo de resolución de problemas, como este de seis pasos:

  1. Define el problema (¿Cómo quiero que suene esta nota o frase?)
  2. Analiza el problema (¿Cuál es la causa de que suene así?)
  3. Identifique las soluciones potenciales (¿Qué debo cambiar para hacerlo sonar como yo quiero?)
  4. Pruebe las soluciones potenciales para seleccionar cual es la más efectiva (¿Cuál parece haber funcionado mejor?)
  5. Implemente la mejor solución (haga que los cambios sean permanentes.)
  6. Supervise la implementación (¿Estos cambios continúan produciendo los resultados que estoy buscando?)
No importa si hablamos de perfeccionar la técnica o de experimentar con diferentes ideas musicales. Cualquier modelo que defina objetivos claramente articulados que nos inviten a pensar más inteligentemente y más sistemáticamente nos ayudará a disminuir el tiempo perdido de práctica ineficaz.

Después de todo, ¿quién quiere pasar todo el día epracticando? ¡Entre, haz las cosas bien y sal!


El pragmatismo en la enseñanza musical

Hoy leyendo un libro sobre  los orígenes de la psicología, he encontrado la siguiente cita, que no tiene desperdicio:

El pragmatismo fue un filosofía exclusivamente norte-americana en la cual la verdad se definía en términos de utilidad y eficacia, de manera que, como dice T.H.Leahey, "el progreso y el perfeccionamiento eternos reemplazan la Verdad eterna y estática".
Lo menos importante de la consciencia es el contenido; lo verdaderamente importante es la función.


Leyendo estas palabras me he preguntado qué nivel de pragmatismo tiene la enseñanza del violín hoy en día.

Empecemos por la utilidad. En los conservatorios el 100% de los alumnos estudia incansablemente los grandes "clásicos" del violín (incluidos los conciertos para violín y orquesta).
Objetivamente la utilidad de tanto esfuerzo es muy baja, ya un 10% (siendo muy optimistas) llegará a tocar este repretorio de manera profesional. Mi pregunta es, ¿es que los profesores nunca se preguntan si lo que enseñan es útil, en qué grado le servirá al alumno en el futuro?

Quizás les haga falta algunas dosis de realidad.


Sigamos con la eficacia de las propias clases de violín, dentro y fuera de los conservatorios.
En mi experiencia el 99% de los profesores no piensan en que sus enseñanzas sean eficaces.
Muchos sí que piensan en que sean interesantes, ilustrativas, inteligibles,... pero es que tenemos un tiempo limitado y una obligación pedagógica con el alumno. Por eso cada clase debe tener un objetivo muy claro, y debe mostrarse en ella un progreso, un nuevo aprendizaje que será práctico y nos hará afrontar el futuro técnico y/o musical de manera más efectiva.

En resumen:
  • muy pocos profesores enseñan de manera eficaz: la formación específica que requiere este tipo de enseñanza no es necesaria para ellos (lo tienen todo controlado) 
  • prácticamente ninguno enfoca la enseñanza a la utilidad, a lo que se necesitará en el futuro.
    La propia palabra "conservatorio" ilustra muy bien la realidad; se trata de "conservar" el pasado, no de realizar el futuro. Estoy de acuerdo que muchas personas se realizan manteniendo el repertorio del pasado, y se ganan la vida así, pero 
    • ¿de qué porcentajes estamos hablando?. 
    • ¿se descubre, a demás, toda la gran variedad de campos posibles?
    • ¿se les da los medios y confianza a los alumnos para abrir nuevos caminos propios?


Y es que quizás la música, y sobre todo la clásica, esté demasiado anclada en la búsqueda de esa Verdad eterna y estática. Parece que hayamos olvidado que somos personas las que tocamos, y que necesitamos respuestas más concretas, más individualizadas, más útiles y menos elevadas.
No vivimos en el Romanticismo, y en nuestra realidad clásica no se multiplican las orquestas ni los intérpretes. No se viven aglomeraciones en la entrada de un concierto de Mozart, ni las adolescentes se desmallan cuando les firma un autógrafo el señor Stern.

Pienso en lo que me hubiese gustado descubrir antes el Método Suzuki, la sensibilización musical a bebés,  la enseñanza a adultos.... todo esto fue descubierto fuera de estas instituciones, con muchos esfuerzos económicos... y es a lo que dedico el 90% de mi vida profesional.

Asi sólo me queda agradecer a conservatorios y universidades el poder llevar a cabo gracias a ellos el 10% restante de mi actividad profesional. 


 

El papel de los padres en el método Suzuki

En mi experiencia docente con el método Suzuki compruebo en cada clase el papel fundamental que desempeñan las familias (especialmente padres y madres) en la educación de sus hijos.

Esto me ha llevado a reflexionar sobre los puntos en común que compartirían los padres Suzuki "ideales" para hacer del Método Suzuki un gran aliado en la educación de sus hijos.
Puedo afirmar que no es algo relacionado con el nivel sociocultural, ni económico, ni con el carácter de los padres. Está más relacionado con algunos valores, creencias, filosofías sobre la educación y el trabajo.

Las familias que más beneficio encontrarán en el método Suzuki son:

  • Las que mantienen una visión generosa y positiva de ellos mismos, de sus hijos y del profesor.
  • Las que valoran el respeto y la educación como valores fundamentales en el entorno familiar; únicamente bajo estas bases se puede asegurar un correcto desarrollo de cualquier otra actividad.

    El método Suzuki no es un buen método para los padres que no quieran involucrarse como últimos responsables en la educación general de sus hijos. Se da por sentado que esta base existe, este interés común por los niños basado en el respeto y la generosidad, y en el trabajo conjunto para mejorar diariamente. Únicamente de esta manera un profesor puede desarrollar lo que mejor sabe hacer; 
    • descubrir en los niños la alegría de hacer música; en mi caso mediante un instrumento tan especial como el violín.   
    • tener la firme creencia de que mediante la música y mis lecciones no sólo desarrollamos la parte musical de los niños, sino también la parte más humana de ellos.
  • Las que piensan que dedicar un tiempo diario a la práctica del violín no es un sacrificio, sino un tiempo de calidad y bien empleado en el que pueden conocer mejor a sus hijos y compartir con ellos el amor hacia la música y hacia un trabajo bien hecho.
  • Las que desean compartir con sus hijos un espíritu de superación, y desarrollar en ellos la capacidad de concentración que tanto van a necesitar en sus vidas.   

Como podéis ver, el método Suzuki no es sólo aprender a tocar el violín, y si vuestro objetivo es únicamente éste os recomiendo que os decantéis por el método tradicional, a partir de los 5 años de edad, en el que los niños pueden desarrollar un trabajo más autónomo sin vuestra implicación directa.


La importancia de hacer música desde el primer día (I)

Según pasan los años y pienso en la trayectoria de mis alumnos me doy más cuenta de lo ligada que está la motivación por tocar el violín con el tocar piezas interesantes musicalmente para los alumnos.

Esta reflexión se refleja muy bien en el caso de una alumna mía de 15 años (le llamaremos Maria), a la que llevo dando clase durante ya unos años. Las primeras clases que hice con ella me mostraron una alumna muy inteligente y con una gran capacidad para estudiar, pero:
  • con muy poca motivación por tocar el violín, en gran parte causada por un libro bastante aburrido al que se había ceñido única y exclusivamente su anterior profesor. ¡No había tocado nada fuera de este libro!
  • tenía grandes carencias técnicas y nunca le habían hecho reflexionar sobre el porqué de las cosas
  • y... nunca le habían preguntado qué música le gustaría tocar!!

Durante estas primeras clases le insistí bastante sobre el tema técnico y le proporcioné nuevas obras para tocar ... pero no acababa de tener una gran motivación.... pronto asumí que le daba bastante pereza abordar el tema técnico!. Entonces decidí abordar sólo los puntos fundamentales técnicos y de una manera no tan focalizada, sino recordándo sólo una vez cada clase su importancia y dedicándome el resto del tiempo a que conociese músicas muy diferentes en estilos para poder encontrar qué la podía emocionar tanto como para motivarla.

Y este viaje de descubrimiento ha llegado hasta el día de hoy, pero ahora está protagonizado por María!
Ha mejorado mucho su nivel técnico (aunque no busca de manera natural la perfección... :) ) y semana tras semana me propone nuevos encargos de lo que la gustaría tocar. Ella escoge la música que quiere tocar y yo selecciono y trabajo las obra para adaptarlas a su nivel, evolución y posibilidades. Y os puedo asegurar que se ha de dedicar mucho tiempo a ello!!, pero merece tanto la pena... Incluso su madre está contenta, porque me comenta que todos los días toca el violín con mucha ilusión!


Quizás es algo que deberíamos plantearnos como primer objetivo en la enseñanza: que los alumnos sientan el placer de hacer música desde el primer día .... y eso implica que sean los protagonistas de su formación, ¡no los profesores!. Y también implica que quizás es más importante que toquen una canción muy sencilla acompañados por otro instrumento que el que la muñeca esté un poco torcida o estiren el meñique; lo irán mejorando con nuestra ayuda!



Y así con suerte no sólo aprenderán a tocar el violín; también descubrirán algo que llevan dentro y nuevas  maneras de expresarlo.     

Benjamin Zander y su visión de la música

Benjamin Zander es un reconocido docente y director de orquesta, autor del libro "The art of possibility", muy recomendable.

Comparto con vosotros esta fantástica conferencia en la que nos hace reflexionar sobre el carácter universal de la música y de cómo está íntimamente unida a nuestras emociones, a nuestras vidas.
A demás, los papas y mamás con hijos que estudian música disfrutarán de cómo narra la evolución que pueden llegar a hacer los niños aprendiendo a tocar un instrumento.

Definitivamente es algo que va más allá de las notas, porque como él dice "mi trabajo es despertar posibilidades en las personas. ¿Y sabéis como sé si lo estoy consiguiendo?. Mirándoles a los ojos; si están brillantes es que lo he conseguido". 

Para los profesores no hay nada más gratificante que despertar estas "posibilidades" en los alumnos; y este brillo en los ojos no sólo lo vemos en ellos; también en nosotros mismos. Porque los profesores también expandimos nuestras posibilidades con cada alumno.

Así que es una buena oportunidad para dedicar este artículo a todos mis alumnos. Vosotros lo hacéis posible!


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