Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!
Clases particulares - Método Suzuki - Teoría musical - Conciertos - Recitales
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Base del violín y consciencia corporal
Hola a tod@s!
Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!
Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!
"Todos los músicos están tristes"
En la sala de estar de beeslab tenemos un mueble dedicado a libros para niños con cuentos sobre música. Aquí los niños pueden encontrar un momento de tranquilidad y diversión antes de entrar a clase.... a rendir al máxino!
Pues bien, la entrada de este blog "todos los músicos están tristes", se refiere al comentario que hizo la semana pasada una alumna de violín de 7 años al hojear un libro con ilustraciones que habla sobre la orquesta. Y... tiene toda la razón.... vaya caras! Vosotros mismos lo podéis observar. Todo ello me hizo pensar que
1. La alumna no está acostumbrada a ver caras tristes al tocar el violín (alivio total... jeje)
2. Sí que tocar el violín requiere estar concentrado en muchas ocasiones, pero, estar concentrado requiere poner cara triste?... o muy seria...
3. Por lo tanto... se puede estar con cara alegre (sintiendo alegría, sin forzar la emoción) y concentrado? En mi experiencia creo que sí que es posible, pero creo que no es un estado al 100% afín a la concentración.
Cuantas buenas reflexiones nos brindan los niñ@s con sus observaciones. Una mirada siempre nueva hacia las cosas.... es un regalo vital.
Pues bien, la entrada de este blog "todos los músicos están tristes", se refiere al comentario que hizo la semana pasada una alumna de violín de 7 años al hojear un libro con ilustraciones que habla sobre la orquesta. Y... tiene toda la razón.... vaya caras! Vosotros mismos lo podéis observar. Todo ello me hizo pensar que
1. La alumna no está acostumbrada a ver caras tristes al tocar el violín (alivio total... jeje)
2. Sí que tocar el violín requiere estar concentrado en muchas ocasiones, pero, estar concentrado requiere poner cara triste?... o muy seria...
3. Por lo tanto... se puede estar con cara alegre (sintiendo alegría, sin forzar la emoción) y concentrado? En mi experiencia creo que sí que es posible, pero creo que no es un estado al 100% afín a la concentración.
Cuantas buenas reflexiones nos brindan los niñ@s con sus observaciones. Una mirada siempre nueva hacia las cosas.... es un regalo vital.
La comunicación con l@s niñ@s (I)
L@s niñ@s deben sentirse entendidos y respetados siempre.
En mi experiencia como profesora Suzuki pongo en práctica diariamente diferentes herramientas comunicativas que me han resultado muy prácticas a la hora de transmitir conocimiento de una manera eficiente, humana y respetuosa con el alumn@.
Me gustaría compartirlas con vosotros, así que os dejo la primera entrada!
En mi opinión el respeto y el entendimiento mutuo deben ser la base en la que se debe fundamentar cualquier relación, ya sea pedagógica o personal. Y ciertamente creo que el momento más importante para fundamentarlos es el comienzo de la clase.
Son esos pocos minutos de conexión personal que se pueden crear fácilmente con observaciones sobre
- el estado de ánimo: que content@ se te ve hoy!
- alguna ropa especial o juguete que lleve en el día:
esa camiseta de super héroes es chulísima... cual es tu favorito?
ese muñeco parece uno de tus favoritos ... quizás podría sentarse aquí a escucharte hoy
- cómo ha ido la semana:
seguro que esta semana has practicado unos cuantos días!
Sea la respuesta negativa o positiva me da la oportunidad de mostrar a los alumn@s interés por ellos, e incluso que nosotros también somos humanos y podemos pasar un mal día sin que por ello suponga hacer una mala clase. Tengo una anécdota bastante ilustrativa al respecto:
- Profe: hoy se te ve cansado ... día duro?
- Alumno: sí, papá me ha traído corriendo del cole a la clase de violín.... como siempre!
- Profe (intentando no reir demasiado): vaya! llevamos vidas muy ocupadas... pero ya estáis aquí y lo pasaremos muy bien! Cómo ha ido la práctica esta semana?
- Padre /alumno: no hemos podido practicar. Hemos estado con fiebre tres días y los otros ha sido imposible esta semana
- Profe: bueno! eso significa que esta clase hemos de recordar muy bien lo que aprendimos la semana pasada. Seguro que lo haremos genial. No me extraña que estés cansad@! Ha sido una semana dura. La semana que viene será mejor.
Es fácil comenzar bien una clase cuando todo ha ido bien, pero no olvidemos que mostrar comprensión y apoyo en los momentos difíciles es lo que marcará realmente la diferencia en el desarrollo del niñ@, tanto académico como personal. Estas son las verdaderas oportunidades para que padres y profesores trabajen en equipo, para convertir los contratiempos en pasos hacia una buena experiencia pedagógica y vital.
Al fin y al cabo nosotros, los adultos, somos los que decidimos y enseñamos a los más pequeños que tipo de actitudes queremos tener ante la vida.
En mi experiencia como profesora Suzuki pongo en práctica diariamente diferentes herramientas comunicativas que me han resultado muy prácticas a la hora de transmitir conocimiento de una manera eficiente, humana y respetuosa con el alumn@.
Me gustaría compartirlas con vosotros, así que os dejo la primera entrada!
En mi opinión el respeto y el entendimiento mutuo deben ser la base en la que se debe fundamentar cualquier relación, ya sea pedagógica o personal. Y ciertamente creo que el momento más importante para fundamentarlos es el comienzo de la clase.
Son esos pocos minutos de conexión personal que se pueden crear fácilmente con observaciones sobre
- el estado de ánimo: que content@ se te ve hoy!
- alguna ropa especial o juguete que lleve en el día:
esa camiseta de super héroes es chulísima... cual es tu favorito?
ese muñeco parece uno de tus favoritos ... quizás podría sentarse aquí a escucharte hoy
- cómo ha ido la semana:
seguro que esta semana has practicado unos cuantos días!
Sea la respuesta negativa o positiva me da la oportunidad de mostrar a los alumn@s interés por ellos, e incluso que nosotros también somos humanos y podemos pasar un mal día sin que por ello suponga hacer una mala clase. Tengo una anécdota bastante ilustrativa al respecto:
- Profe: hoy se te ve cansado ... día duro?
- Alumno: sí, papá me ha traído corriendo del cole a la clase de violín.... como siempre!
- Profe (intentando no reir demasiado): vaya! llevamos vidas muy ocupadas... pero ya estáis aquí y lo pasaremos muy bien! Cómo ha ido la práctica esta semana?
- Padre /alumno: no hemos podido practicar. Hemos estado con fiebre tres días y los otros ha sido imposible esta semana
- Profe: bueno! eso significa que esta clase hemos de recordar muy bien lo que aprendimos la semana pasada. Seguro que lo haremos genial. No me extraña que estés cansad@! Ha sido una semana dura. La semana que viene será mejor.
Es fácil comenzar bien una clase cuando todo ha ido bien, pero no olvidemos que mostrar comprensión y apoyo en los momentos difíciles es lo que marcará realmente la diferencia en el desarrollo del niñ@, tanto académico como personal. Estas son las verdaderas oportunidades para que padres y profesores trabajen en equipo, para convertir los contratiempos en pasos hacia una buena experiencia pedagógica y vital.
Al fin y al cabo nosotros, los adultos, somos los que decidimos y enseñamos a los más pequeños que tipo de actitudes queremos tener ante la vida.
Tocar el violín; expresarse musicalmente
Muchas veces cuando los alumn@s comienzan a tocar el violín pueden imaginarse fácilmente manteniendo la posición de arco y violín o leyendo una partitura. Sin embargo es una gran sorpresa para la mayoría descubrir la capacidad que hay en ellos de hacer música.
Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.
Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.

Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.
Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.
Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!
Con un material tan modesto como cuatro notas (las cuatro cuerdas al aire del violín) y el acompañamiento de un piano podemos interpretar una verdadera pieza musical, y sorprendemos a nosotros mismos haciendo música. Este momento es uno de mis preferidos; ojos brillantes de emoción, sonrisas, ganas de seguir tocando y descubriendo. Y creo que en gran parte esta reacción se debe a un autodescubrimiento, a algo que ha emergido, algo en esencia conocido pero en una nueva forma; la música.
Y es que a veces una sucesión de notas que forman una melodía o un conjunto de notas que forman una armonía nos transportan a una sensación o a una vivencia muy concreta, y redescubrimos rincones en nosotros mismos olvidados, lo que nos da una gran alegría.
Y esta exploración continúa cuando trabajamos el sonido y unimos esa experiencia sonora a la experiencia corporal; sí, tocamos el violín con nuestro cuerpo, y si está relajado y unido a nuestra mente también se expresa y le escuchamos.
Por todo ello tocar el violín no sólo es un ejercicio de desarrollo intelectual, sino toda una experiencia global que nos invita a conocernos y expresarnos de manera muy intensa y concreta, en un tiempo totalmente presente y fugaz.
Es una experiencia vital y creativa que en mi opinión merece ser explorada, al menos una vez en la vida!
Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (V)
Crear un buen ambiente musical en tu casa
Cuando llega el momento de apuntar a clases de música a nuestros hijos es importante que hayan estado expuestos a la música de una manera significativa. Si además esta exposición ha sido mediante experiencias musicales positivas que se hayan correspondido a su propio nivel evolutivo habremos establecido una base esencial para posibilitar el compromiso en la práctica diaria del instrumento.
Seamos conscientes de que es imposible que amen y quieran experimentar algo con lo que no han estado familiarizados.
Para crear estas buenas condiciones musicales en nuestra casa podemos:
Los Doctores J.Craig Peery e Irene W.Peery hicieron un estudio que demostraba que los niños de entre 3 y 4 años tienen gustos musicales totalmente eclécticos; les gusta todo tipo de músicas. Sin embargo durante el quinto año si no están expuestos a la música clásica se produce una clara preferencia hacia la música popular. Se evidencia pues con este estudio que:
Algunas composiciones musicales ideales para este periodo pueden ser:
- "El carnaval de los animales" de Saint-Saens
- "La Suite del gran cañón" de Ferde Groffe
- "Las cuatro estaciones" de Vivaldi
- "Música acuática" de Haendel
- "Los conciertos de Brandenburgo" de J.S.Bach
Cuando los niños vayan tocando piezas más difíciles es ideal tener diferentes versiones de las piezas que toquen para que aprecien la calidad artística de otros intérpretes, desarrollen su imaginación musical y les de fuerzas renovadas para superar las dificultades técnicas.
No olvidemos que escuchar es una parte esencial de la formación musical, y que desarrollarán conceptos propios como el sonido o el fraseo musical.
Cuando llega el momento de apuntar a clases de música a nuestros hijos es importante que hayan estado expuestos a la música de una manera significativa. Si además esta exposición ha sido mediante experiencias musicales positivas que se hayan correspondido a su propio nivel evolutivo habremos establecido una base esencial para posibilitar el compromiso en la práctica diaria del instrumento.
Seamos conscientes de que es imposible que amen y quieran experimentar algo con lo que no han estado familiarizados.
Para crear estas buenas condiciones musicales en nuestra casa podemos:
- Dejar espacio para que escuchen.
Fijemos unas reglas para que la televisión no esté constantemente encendida; de esta manera crearemos el tiempo y el ambiente adecuado para que se desarrollen actividades que requieren más creatividad y trabajo mental.
La televisión puede trabajar con nosotros y no contra nosotros si escogemos sólo aquellos programas de calidad. - Recordar que somos los responsables de crear las condiciones adecuadas para que a nuestros hijos les guste aprender y progresar, para que estén motivados y aprecien pasar un tiempo de calidad como un aspecto importante de la vida.
- Crear una dinámica activa, en la que el estudio sea un camino estimulante para conocer y dominar nuevas capacidades y habilidades.
- Dar ejemplo en las dinámicas de trabajo, compromiso y disciplina. Les demostraremos que el inicio de cualquier tarea es difícil y puede costar, pero progresivamente se mejora y se puede dominar.
- Hacer que la música sea parte de la vida cotidiana; esto empieza con las nanas y seguirá con la escucha en casa y de conciertos o en actividades relacionadas con la música.
- Animar a que los niños canten desde temprana edad. No sólo descubrirán su propia voz sino que también será una manera de expresarse emocionalmente.
- Proporcionar diferentes instrumentos musicales para que puedan experimentar con ellos. Todos ellos estimularán su interés en la música y su sensibilidad a los sonidos. Al principio son ideales los juguetes musicales" como tambores, flautas, todo tipo de sonajeros, xilófonos,...
Los Doctores J.Craig Peery e Irene W.Peery hicieron un estudio que demostraba que los niños de entre 3 y 4 años tienen gustos musicales totalmente eclécticos; les gusta todo tipo de músicas. Sin embargo durante el quinto año si no están expuestos a la música clásica se produce una clara preferencia hacia la música popular. Se evidencia pues con este estudio que:
- con lo que no estemos familiarizados a la larga gustará menos
- los primeros cuatro años son un periodo crítico para desarrollar el gusto musical.
Algunas composiciones musicales ideales para este periodo pueden ser:
- "El carnaval de los animales" de Saint-Saens
- "La Suite del gran cañón" de Ferde Groffe
- "Las cuatro estaciones" de Vivaldi
- "Música acuática" de Haendel
- "Los conciertos de Brandenburgo" de J.S.Bach
Cuando los niños vayan tocando piezas más difíciles es ideal tener diferentes versiones de las piezas que toquen para que aprecien la calidad artística de otros intérpretes, desarrollen su imaginación musical y les de fuerzas renovadas para superar las dificultades técnicas.
No olvidemos que escuchar es una parte esencial de la formación musical, y que desarrollarán conceptos propios como el sonido o el fraseo musical.
La orientación a los padres
Una de las funciones principales de un profesor Suzuki es orientar a los padres. Se trata de que aprendan a desarrollar diferentes estrategias para lograr que sus hijos ganen capacidades de manera óptima y en un ambiente positivo y motivador.
Por esta razón me ha interesado siempre la bibliografía relacionada con le educación y la experiencia docente, e investigando en este sentido he encontrado "The handbook of parent training", que ofrece una perspectiva más científica y pormenorizada de este proceso de orientación.
En él se especifican tres modelos de orientación:
Este último modelo es el que utilizamos en el método Suzuki, y tiene como objetivo modular el comportamiento de los padres hacia los hijos, ayudándoles a que tomen control sobre las diferentes situaciones familiares relacionadas con el violín.
Hay que tener muy en cuenta que nunca buscamos una sobre-dependencia hacia la persona que orienta, ya que los problemas tenderán a repetirse. Buscamos desarrollar en los padres una comprensión profunda de sus hijos para que el éxito de sus actuaciones resida en última instancia en ellos y en sus decisiones.
Haber entendido y superado una dificultad os proporcionará seguridad y confianza en vuestros propios recursos, con los que podréis hacer frente a nuevas dificultades de manera autónoma.
Por esta razón me ha interesado siempre la bibliografía relacionada con le educación y la experiencia docente, e investigando en este sentido he encontrado "The handbook of parent training", que ofrece una perspectiva más científica y pormenorizada de este proceso de orientación.
En él se especifican tres modelos de orientación:
- El modelo experto: el profesor toma el control, es decir, toma todas las decisiones y fija el rol dependiente de los padres. El tiempo de orientación es muy corto y las soluciones prescriptivas.
- El modelo transplante: el profesor trata de "transplantar" habilidades a los padres pero manteniendo el control sobre el proceso de toma de decisión. Los padres pueden mejorar su competencia y experiencia y reconocer de manera activa los cambios que se producen en sus hijos. Una de los inconvenientes de este modelo es que se suele ignorar las características individuales de cada familia, aplicando modelos ya prefijados para solucionar problemas.
- El modelo del consumidor: el papel de profesor reside en escuchar y entender a los padres; su visión, objetivos y expectativas. Tomando esta información como punto de partida les proporcionará una serie de opciones de actuación posibles adaptadas a su realidad y toda la información necesaria para que puedan escoger de manera informada. La negociación es la parte más importante de este proceso, en la que el intercambio de información es claro y honesto.
Este enfoque colaborativo se denomina "asociación parental".
Este último modelo es el que utilizamos en el método Suzuki, y tiene como objetivo modular el comportamiento de los padres hacia los hijos, ayudándoles a que tomen control sobre las diferentes situaciones familiares relacionadas con el violín.
Hay que tener muy en cuenta que nunca buscamos una sobre-dependencia hacia la persona que orienta, ya que los problemas tenderán a repetirse. Buscamos desarrollar en los padres una comprensión profunda de sus hijos para que el éxito de sus actuaciones resida en última instancia en ellos y en sus decisiones.
Haber entendido y superado una dificultad os proporcionará seguridad y confianza en vuestros propios recursos, con los que podréis hacer frente a nuevas dificultades de manera autónoma.
Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (IV)
La naturaleza del estudio vs la naturaleza de los niños
El estudio no es una actividad naturalmente inherente a la infancia; a los niños les puede encantar tocar el violín, pero no estudiarlo. El proceso de mejorar mediante el estudio es biológica y psicológicamente aprendido, no inherente a la naturaleza del niño.
Por eso es importante desarrollar algunas actuaciones para superar las dificultades que se pueden dar en el estudio:
- crear estados físicos de calma y psicológicos de concentración
- mantener los días de práctica; reconocer y respetar los compromisos que hemos pactado
- llevar a cabo los tiempos pactados para estudiar;
- reconocer la naturaleza individual y no social del estudio; requiere estrategias muy concretas.
- conocer las dificultades relacionadas al proceso de perfeccionamiento de una pieza;
- admitir que la práctica es un trabajo duro, aunque lo hagamos lo más divertido posible.
Tocar un instrumento es un ejercicio que requiere coordinar facultades físicas, mentales y emocionales. Se pueden estar coordinando unas 30 acciones a la vez durante la ejecución de una pieza musical. Es normal tener momentos de frustración, decepción, desánimo, y más si en ocasiones hemos tenido que renunciar a otras actividades (o a parte de su tiempo).
Los padres deben de ser conscientes de este nivel de complejidad y ayudar a sus hijos a abordar el estudio paso a paso y dificultad por dificultad (mediante los puntos de enseñanza). Al fin y al cabo son la fuente primaria de motivación en los primeros años de aprendizaje, y no olvidemos que en ocasiones no podremos controlar la actitud de nuestros hijos, pero siempre podremos controlar nuestra propia actitud.
Estos puntos nos pueden ayudar a crear una buena base de estudio. No nos olvidemos de fomentar la escucha consciente, la disciplina, el compromiso y la humildad a la hora de afrontar la práctica.
Es entonces cuando los niños irán más allá de la diversión hacia la inspiración, la satisfacción y el sentimiento de plenitud que la experiencia musical proporciona. De esta manera música será para ellos sinónimo no de estudio, sino de plenitud personal.
El estudio no es una actividad naturalmente inherente a la infancia; a los niños les puede encantar tocar el violín, pero no estudiarlo. El proceso de mejorar mediante el estudio es biológica y psicológicamente aprendido, no inherente a la naturaleza del niño.
Por eso es importante desarrollar algunas actuaciones para superar las dificultades que se pueden dar en el estudio:
- crear estados físicos de calma y psicológicos de concentración
- mantener los días de práctica; reconocer y respetar los compromisos que hemos pactado
- llevar a cabo los tiempos pactados para estudiar;
- si elegimos por la mañana antes de ir al colegio requerirá ir a la cama antes y despertarse antes
- si elegimos por la tarde después del colegio tendremos que lidiar con el cansancio de todo el día.
- reconocer la naturaleza individual y no social del estudio; requiere estrategias muy concretas.
- conocer las dificultades relacionadas al proceso de perfeccionamiento de una pieza;
- los niños no tienen la madurez de apreciar los resultados del trabajo a largo plazo
- el progreso durante el / los primeros años es lento
- el sentimiento de recompensa y progreso puede ser difícil de apreciar.
- admitir que la práctica es un trabajo duro, aunque lo hagamos lo más divertido posible.
Tocar un instrumento es un ejercicio que requiere coordinar facultades físicas, mentales y emocionales. Se pueden estar coordinando unas 30 acciones a la vez durante la ejecución de una pieza musical. Es normal tener momentos de frustración, decepción, desánimo, y más si en ocasiones hemos tenido que renunciar a otras actividades (o a parte de su tiempo).
Los padres deben de ser conscientes de este nivel de complejidad y ayudar a sus hijos a abordar el estudio paso a paso y dificultad por dificultad (mediante los puntos de enseñanza). Al fin y al cabo son la fuente primaria de motivación en los primeros años de aprendizaje, y no olvidemos que en ocasiones no podremos controlar la actitud de nuestros hijos, pero siempre podremos controlar nuestra propia actitud.
Estos puntos nos pueden ayudar a crear una buena base de estudio. No nos olvidemos de fomentar la escucha consciente, la disciplina, el compromiso y la humildad a la hora de afrontar la práctica.
Es entonces cuando los niños irán más allá de la diversión hacia la inspiración, la satisfacción y el sentimiento de plenitud que la experiencia musical proporciona. De esta manera música será para ellos sinónimo no de estudio, sino de plenitud personal.
Learn by doing
Aunque no directamente relacionado con el violín, esta entrevista en el programa "Terricoles" de Btv a Ricard Huguet nos muestra muchos de los puntos en los que se basa las enseñanzas del método Suzuki.
Conozcamos más de cerca cómo se utilizan diferentes recursos basados en el "aprender haciendo" para mejorar la productividad y el trabajo en equipo, y cómo se relacionan con la filosofía del método Suzuki en beeslab:
- basar la evolución en la innovación. Se trata de estar en una continua adaptación a entornos cambiantes, en contacto con la realidad.
En el método Suzuki este punto se refleja en la continua adaptación de contenidos y recursos a cada alumno, a cada estado evolutivo, y a cada realidad de grupo. No se trata sólo de evolucionar individualmente de manera creativa, sino también de trabajar en equipo y conocer la realidad de otros alumnos. Se trata de dar importancia no sólo a la cantidad de piezas que somos capaces de tocar, sino también a escuchar a los otros y aprender de ellos.
- tratar de resolver de forma creativa e innovadora diferentes retos.
Desde el método Suzuki no hay dos alumnos que aprendan ni a los que se les enseñe igual. Con la guía adecuada, cada persona, cada alumno, puede aprender a desarrollar recursos personales y originales para resolver problemas.
- no tener miedo a equivocarse.
El error es un paso más del aprendizaje, y una parte más de él que nos lleva a evolucionar. De hecho la palabra "error" o "estar mal" no existen en el vocabulario de enseñanza Suzuki. Existe la mentalidad positiva de reconocer que algo no funciona y a partir de esta aceptación y reconocimiento decimos "vamos a hacer esto", o "prueba esto otro", o nos fijamos en otra cosa que sí que es positiva para después abordar el punto que se puede mejorar o no funciona. El reconocimiento simple de las cosas implica no tener miedo al error, no tener miedo a adaptarse a la realidad y a evolucionar viviendo en ella.
- desarrollar una metodología en la que todo el mundo tenga derecho a expresar sus ideas en igualdad.
Esta idea es uno de los principales pilares de las enseñanzas que desarrollamos en beeslab.
Una vez establecido un respeto por el trabajo del profesor como guía en el aprendizaje de familias y alumnos, la relación entre nosotros es de igualdad. Cada alumno y familia nos enseña una nueva visión y adaptación del conocimiento, de los contenidos. Su participación y observaciones del proceso hace posible que cada año sea diferente y mejor que el anterior. Esto revierte directamente en la calidad en la enseñanza y atención que les podemos proporcionar.
- "se aprende más con una hora de juego que con un año de conversación" Platón.
Con el juego las jerarquías y los resultados a corto plazo desaparecen; simplemente creamos. El papel del profesor es facilitar y guiar el proceso, ser descubridores de lo que realmente cada uno puede aportar.
- establecer unos principios guía que nos ayuden en la toma de decisiones.
Siempre nos encontraremos situaciones y problemas que no hemos podido prever, pero si tenemos unos principios y unos recursos bien fundamentados podremos hacerlos frente. Yo añadiría que si además estos principio y recursos los hemos incorporado y adaptado como nuestros los resolveremos de manera original y creativa, fluyendo con la realidad y enriqueciendo nuestro entorno.
- "somos capaces de retener el 10% de lo que leemos, el 20% de lo que escuchamos, el 30% de lo que vemos y el 90% de lo que hacemos". A demás experimentar es mucho más divertido que teorizar.
Desde mi perspectiva como profesora Suzuki, lo que más me ha enriquecido es poder conocer el origen de cómo aprendemos desde la primera infancia. Y este origen y manera de enseñar lo perdemos cuando se trata de enseñar y compartir conocimientos con los adultos. A un niño de tres años no se nos ocurriría explicarle con palabras cómo coger un violín; especificamos acciones y ejercicios concretos con los que pueden experimentar. ¿y porqué no hacerlo así con los adultos?. Obviamente después se puede completar el proceso con información adicional, pero esa experiencia concreta es la que ha hecho participar más sentidos y por tanto más partes del cerebro; por eso hemos fijado más información; porque nos ha llegado por muchos más canales.
- ¿cómo puedes producir en un lugar en que no estás satisfecho?
Es una realidad escolar y laboral alarmante. Pero tener recursos individuales que nos permitan crear incluso en los entornos más yernos es lo que nos dará una verdadera felicidad haciendo nuestro trabajo, lo que hará que mostremos nuestro verdadero talento y nos permita evolucionar hacia mejores trabajos.
Y esto se aprende desde la edad temprana, en nuestro caso a partir del método Suzuki, el valorar la calidad de lo que aportamos.
- las empresas en la actualidad no buscan "al mejor", buscan personas que sepan trabajar en equipo, que sepan resolver problemas, que sepan comunicar y analizar datos.
Estas habilidades no se enseñan en la universidad, sino que se han de promover en todas las actividades desde la edad temprana. Desde nuestro pequeño rincón de enseñanza trabajamos todos estos valores transversales en cada clase, y les damos la misma importancia que a tocar el violín. De hecho pensamos que el hacer música es uno de los mejores medios para desarrollarlos, ya que además les estamos enseñando un medio de expresión creativo, y cultivando el amor por la expresión artística, por el arte.
Conozcamos más de cerca cómo se utilizan diferentes recursos basados en el "aprender haciendo" para mejorar la productividad y el trabajo en equipo, y cómo se relacionan con la filosofía del método Suzuki en beeslab:
- basar la evolución en la innovación. Se trata de estar en una continua adaptación a entornos cambiantes, en contacto con la realidad.
En el método Suzuki este punto se refleja en la continua adaptación de contenidos y recursos a cada alumno, a cada estado evolutivo, y a cada realidad de grupo. No se trata sólo de evolucionar individualmente de manera creativa, sino también de trabajar en equipo y conocer la realidad de otros alumnos. Se trata de dar importancia no sólo a la cantidad de piezas que somos capaces de tocar, sino también a escuchar a los otros y aprender de ellos.
- tratar de resolver de forma creativa e innovadora diferentes retos.
Desde el método Suzuki no hay dos alumnos que aprendan ni a los que se les enseñe igual. Con la guía adecuada, cada persona, cada alumno, puede aprender a desarrollar recursos personales y originales para resolver problemas.
- no tener miedo a equivocarse.
El error es un paso más del aprendizaje, y una parte más de él que nos lleva a evolucionar. De hecho la palabra "error" o "estar mal" no existen en el vocabulario de enseñanza Suzuki. Existe la mentalidad positiva de reconocer que algo no funciona y a partir de esta aceptación y reconocimiento decimos "vamos a hacer esto", o "prueba esto otro", o nos fijamos en otra cosa que sí que es positiva para después abordar el punto que se puede mejorar o no funciona. El reconocimiento simple de las cosas implica no tener miedo al error, no tener miedo a adaptarse a la realidad y a evolucionar viviendo en ella.
- desarrollar una metodología en la que todo el mundo tenga derecho a expresar sus ideas en igualdad.
Esta idea es uno de los principales pilares de las enseñanzas que desarrollamos en beeslab.
Una vez establecido un respeto por el trabajo del profesor como guía en el aprendizaje de familias y alumnos, la relación entre nosotros es de igualdad. Cada alumno y familia nos enseña una nueva visión y adaptación del conocimiento, de los contenidos. Su participación y observaciones del proceso hace posible que cada año sea diferente y mejor que el anterior. Esto revierte directamente en la calidad en la enseñanza y atención que les podemos proporcionar.
- "se aprende más con una hora de juego que con un año de conversación" Platón.
Con el juego las jerarquías y los resultados a corto plazo desaparecen; simplemente creamos. El papel del profesor es facilitar y guiar el proceso, ser descubridores de lo que realmente cada uno puede aportar.
- establecer unos principios guía que nos ayuden en la toma de decisiones.
Siempre nos encontraremos situaciones y problemas que no hemos podido prever, pero si tenemos unos principios y unos recursos bien fundamentados podremos hacerlos frente. Yo añadiría que si además estos principio y recursos los hemos incorporado y adaptado como nuestros los resolveremos de manera original y creativa, fluyendo con la realidad y enriqueciendo nuestro entorno.
- "somos capaces de retener el 10% de lo que leemos, el 20% de lo que escuchamos, el 30% de lo que vemos y el 90% de lo que hacemos". A demás experimentar es mucho más divertido que teorizar.
Desde mi perspectiva como profesora Suzuki, lo que más me ha enriquecido es poder conocer el origen de cómo aprendemos desde la primera infancia. Y este origen y manera de enseñar lo perdemos cuando se trata de enseñar y compartir conocimientos con los adultos. A un niño de tres años no se nos ocurriría explicarle con palabras cómo coger un violín; especificamos acciones y ejercicios concretos con los que pueden experimentar. ¿y porqué no hacerlo así con los adultos?. Obviamente después se puede completar el proceso con información adicional, pero esa experiencia concreta es la que ha hecho participar más sentidos y por tanto más partes del cerebro; por eso hemos fijado más información; porque nos ha llegado por muchos más canales.
- ¿cómo puedes producir en un lugar en que no estás satisfecho?
Es una realidad escolar y laboral alarmante. Pero tener recursos individuales que nos permitan crear incluso en los entornos más yernos es lo que nos dará una verdadera felicidad haciendo nuestro trabajo, lo que hará que mostremos nuestro verdadero talento y nos permita evolucionar hacia mejores trabajos.
Y esto se aprende desde la edad temprana, en nuestro caso a partir del método Suzuki, el valorar la calidad de lo que aportamos.
- las empresas en la actualidad no buscan "al mejor", buscan personas que sepan trabajar en equipo, que sepan resolver problemas, que sepan comunicar y analizar datos.
Estas habilidades no se enseñan en la universidad, sino que se han de promover en todas las actividades desde la edad temprana. Desde nuestro pequeño rincón de enseñanza trabajamos todos estos valores transversales en cada clase, y les damos la misma importancia que a tocar el violín. De hecho pensamos que el hacer música es uno de los mejores medios para desarrollarlos, ya que además les estamos enseñando un medio de expresión creativo, y cultivando el amor por la expresión artística, por el arte.
Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (III)
Los cimientos del respeto mutuo
Los cimientos del respeto se fundamentan en mantener una relación saludable con nuestros hijos.
Y esta relación no será satisfactoria si
- Somos demasiado permisivos; pensamos que el amor superará todos los obstáculos.
- Somos demasiado rígidos; aplicamos demasiada disciplina.
En el primer caso los niños tenderán al egoismo, la manipulación y la falta de sentido de la responsabilidad, mientras que en el segundo la actitud insensible de los padres hacia los sentimientos de sus hijos creará actitudes de hostilidad y rebelión.
Amor y disciplina deben estar presentes en una buena proporción para que se de el respeto y lacooperación entre padres e hijos. De hecho practicar un instrumento requiere un alto grado de cooperación, y por tanto si hay un serio problema de falta de respeto entre los dos es mejor posponer el comienzo del aprendizaje de un instrumento, ya que sólo generará más hostilidad.
Uno de los pilares principales en los que se fundamenta el respeto mutuo es en la autoestima y el ego:
La imagen que tiene un niño de sí mismo está directamente relacionada con su motivación por las cosas que hace; si se siente bien contigo mismo, se reflejará en todo lo que haga y lo disfrutará.
Hay cuatro valores principales que contribuyen a crear esta imágen del yo:
1. La aceptación: los motivos por los que un padre apunta a clases de música a un niño han de ser buenos y desinteresados; por ejemplo dar unos buenos medios para la propia expresión, sensibilizarlo hacia la belleza y la comunicación... . Un padre cuyo único interés sea la ambición (que sea el mejor), niega a su hijo un verdadero éxito individual, asegurando el fracaso donde la mayoría de ocasiones se da el éxito.
Los niños necesitan ver sus progresos recompensados para incrementar su sentimiento de competencia y sentirse apreciados y realizados. El objetivo no es lo que la música puede hacer por nuestros hijos, sino lo que nuestro hijo puede lograr y descubrir en el mundo de la música.
2. La competencia: la motivación aumenta proporcionalmente a la competencia; no disfrutas por completo haciendo algo hasta que lo haces bien. Y la competencia se gana con la práctica diaria. Si nuestro hijo se siente bien consigo mismo y con las habilidades que está desarrollando se sentirá recompensado y motivado. Para que esta práctica sea fácil y la experiencia musical positiva es esencial:
- Crear un buen entorno musical
- Preparar un buen entorno para el estudio
- Fijar hábitos de estudio efectivos desde el comienzo
- Empezar tan pronto como sea posible
- Escoger el instrumento adecuado
- Escoger al profesor adecuado
- Asistir a las clases de tu hijo
- Ayudar al profesor en sus objetivos
- Participar en experiencias musicales en grupo
- Estar interesado en el progreso y reconocer el esfuerzo y los resultados.
- Aprender a reconocer las encrucijadas en el camino al éxito y superarlas
3. La virtud: la música como producto artístico es una poderosa herramienta para la construcción del ego.
El verdadero propósito de la música es ser una fuente de enriquecimiento, es fortalecer nuestra autoestima sin pensar en ser los mejores, sino en alcanzar nuestro máximo nivel de competencia.
Es importante que los niños reconozcan su talento y capacidades, pero es igual de importante que reconozcan las de los otros. Esto enseñará algo muy importante en la vida profesional del niño; a no sentirse ni destruido ni salvado por las críticas o los resultados que los demás hagan sobre ellos. Se trata de siempre continuar el camino y dar lo mejor de uno mismo; premiar la dedicación y no "convertirse en", servir a la música y no al ego. Cuando antes se aprenda a amar las cosas que uno hace por sí mismas antes se dará el deseo de dedicarse a ellas.
Se trata de cultivar buenos motivos para que nuestro hijo estudie música, como la alegría de hacer música o la confianza en su propia habilidad para producirla.
4. El poder: tu hijo tendrá más interés en practicar si siente que tiene poder de decisión al respecto. Por otro lado no es necesario darle el poder de elección sobre si estudian o no música, porque no estará cualificado para saber qué es lo mejor para él. En este sentido tampoco les damos la elección de ir o no ir al colegio o de cepillarse o no cepillarse los dientes.
Lo que sí podemos hacer es crear un buen ambiente musical desde el nacimiento y que participen en muchas experiencias musicales que les permitan amar la música y querer hacer música. Dar oportunidades de aprendizaje hace que los niños quieran aprender más, y una vez que ellos han decidido cuestiones importantes como qué instrumento quieren tocar también podrán decidir dónde y cuándo practicar. Esto nos predispondrá a un ambiente más cooperativo y una toma de decisiones conjuntas con los padres.
Los niños son más felices y rinden mejor si sus vidas están organizadas, y siguen mejor los planes si han formado parte en su elaboración. Obviamente cuando son muy pequeños los padres tendrán que tomar la mayoría de decisiones, pero según vayan creciendo ellos deben de ir participando progresivamente más hasta llegar a la adolescencia y la edad adulta, donde las decisiones serán por completo suyas.
Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (II)
Porqué meternos (seguir metidos ...) en el berenjenal de que nuestro hij@ aprenda música
Podemos afirmar sin lugar a dudas que absolutamente todos los niños se pueden beneficiar de la música. Saber todos los beneficios que aporta aprender a tocar un instrumento nos puede proporcionar renovadas fuerzas y una nueva perspectiva a la hora de abordar la práctica regular:
- Beneficios intelectuales en general (Wendell Harrison, 1983): los niños que tocan algún instrumento muestran mejores resultados en los test de inteligencia que los que no. Y no sólo eso; cuanto más tiempo llevan estudiando un instrumento, más altas son sus puntuaciones. Esto es debido a que entre un 80 y un 90% de las capacidades motoras del cerebro se centran en manos, boca y cuello. Por tanto si se desarrolla un alto control de estas áreas el niño estimula prácticamente todo su cerebro, incrementando por tanto sus capacidades.
- Beneficios matemáticos: la música son las matemáticas del tiempo. Gracias al ritmo el tiempo es dividido y subdividido de manera muy precisa en fracciones. El ritmo se expresa mediante la notación musical y se trabaja a tiempo real con él.
- Beneficios científicos: la música nos hace interactuar desde el primer momento con los principios físicos del sonido; la acústica. Hablamos de intensidad, timbre, volumen o dinámicas, melodía y armonía. Aprender por ejemplo a tocar un instrumento de cuerda frotada como el violín implica:
- Beneficios comunicativos: aprender música implica aprender mucha terminología específica, en su mayoría procedente de otras lenguas como el italiano, el francés o el alemán. Se ha demostrado por ejemplo que se memoriza mucho más fácilmente un texto ligado a la música que sin ningún tipo de melodía. Y, aún sin texto, la música demuestra ser un verdadero lenguaje universal que comunica el mundo de lado a lado.
- Beneficios históricos y geográficos: cada periodo de la historia humana ha tenido música que ha expresado el lugar y las características de la cultura y las personas que allí vivieron. Es un producto cultural que nos ayuda a entender tiempos y realidades diferentes a las nuestras.
- Beneficios físicos: el estudio de un instrumento requiere control motor, coordinación y agilidad. Cerebro y cuerpo deben trabajar en perfecta sintonía, y se produce una interesante relación entre la memoria cinética, el sonido y la mente.
- Beneficios artísticos: la música es una expresión humana, un medio de expresar belleza y creatividad. Es un elemento civilizador, ya que posibilita que las personas puedan expresar sus sentimientos y aumentar su sensibilidad. Es una de las artes más directas y con más poder emocional.
- Disciplina: pocas actividades desarrollan la auto-disciplina tan bien como el aprender a tocar un instrumento. El trabajo a hacer no siempre es fácil, y por eso desde el principio el alumno descubre en sí mismo qué es la autodeterminación y sobretodo una gran recompensa de un trabajo bien hecho; el hacer música. David P.Gardner, presidente de la Universidad de California afirma: "Creo que mi capacidad de concentración y auto-disciplina fue desarrollada significativamente gracias al estudio del piano y el órgano".
- Apreciación: el estudio de un instrumento cultiva el gusto musical. La música que los niños tocan es la que crea mayor impacto sobre ellos. Por eso conocer la música clásica no les aleja de su entorno, sino que les hace disfrutar y entender mejor otros tipos de música.
- Beneficios sociales: la música fortalece las relaciones humanas y el trabajo en equipo.
Podemos afirmar sin lugar a dudas que absolutamente todos los niños se pueden beneficiar de la música. Saber todos los beneficios que aporta aprender a tocar un instrumento nos puede proporcionar renovadas fuerzas y una nueva perspectiva a la hora de abordar la práctica regular:
- Beneficios intelectuales en general (Wendell Harrison, 1983): los niños que tocan algún instrumento muestran mejores resultados en los test de inteligencia que los que no. Y no sólo eso; cuanto más tiempo llevan estudiando un instrumento, más altas son sus puntuaciones. Esto es debido a que entre un 80 y un 90% de las capacidades motoras del cerebro se centran en manos, boca y cuello. Por tanto si se desarrolla un alto control de estas áreas el niño estimula prácticamente todo su cerebro, incrementando por tanto sus capacidades.
- Beneficios matemáticos: la música son las matemáticas del tiempo. Gracias al ritmo el tiempo es dividido y subdividido de manera muy precisa en fracciones. El ritmo se expresa mediante la notación musical y se trabaja a tiempo real con él.
- Beneficios científicos: la música nos hace interactuar desde el primer momento con los principios físicos del sonido; la acústica. Hablamos de intensidad, timbre, volumen o dinámicas, melodía y armonía. Aprender por ejemplo a tocar un instrumento de cuerda frotada como el violín implica:
- afinar un instrumento implica conocer los modos de vibración y qué son los armónicos.
- relacionar altura de la nota con el grosor y longitud de las cuerdas
- Beneficios comunicativos: aprender música implica aprender mucha terminología específica, en su mayoría procedente de otras lenguas como el italiano, el francés o el alemán. Se ha demostrado por ejemplo que se memoriza mucho más fácilmente un texto ligado a la música que sin ningún tipo de melodía. Y, aún sin texto, la música demuestra ser un verdadero lenguaje universal que comunica el mundo de lado a lado.
- Beneficios históricos y geográficos: cada periodo de la historia humana ha tenido música que ha expresado el lugar y las características de la cultura y las personas que allí vivieron. Es un producto cultural que nos ayuda a entender tiempos y realidades diferentes a las nuestras.
- Beneficios físicos: el estudio de un instrumento requiere control motor, coordinación y agilidad. Cerebro y cuerpo deben trabajar en perfecta sintonía, y se produce una interesante relación entre la memoria cinética, el sonido y la mente.
- Beneficios artísticos: la música es una expresión humana, un medio de expresar belleza y creatividad. Es un elemento civilizador, ya que posibilita que las personas puedan expresar sus sentimientos y aumentar su sensibilidad. Es una de las artes más directas y con más poder emocional.
- Disciplina: pocas actividades desarrollan la auto-disciplina tan bien como el aprender a tocar un instrumento. El trabajo a hacer no siempre es fácil, y por eso desde el principio el alumno descubre en sí mismo qué es la autodeterminación y sobretodo una gran recompensa de un trabajo bien hecho; el hacer música. David P.Gardner, presidente de la Universidad de California afirma: "Creo que mi capacidad de concentración y auto-disciplina fue desarrollada significativamente gracias al estudio del piano y el órgano".
- Apreciación: el estudio de un instrumento cultiva el gusto musical. La música que los niños tocan es la que crea mayor impacto sobre ellos. Por eso conocer la música clásica no les aleja de su entorno, sino que les hace disfrutar y entender mejor otros tipos de música.
- Beneficios sociales: la música fortalece las relaciones humanas y el trabajo en equipo.
- El método Suzuki refuerza la comunicación y los vínculos familiares y con el profesor.
- Tocar y trabajar dentro de un grupo implica cooperar, escuchar a los otros e interactuar de manera activa.
- Interpretar música nos ayuda a entender y expresar mejor nuestros sentimientos y a identificar y entender los de las otras personas.
Cómo hacer que tu hij@ estudie sin recurrir a la violencia (I)
La motivación
Para propiciar la motivación debemos entender y aceptar que sólo estaremos motivados si elegimos estarlo.
En este sentido cobra un papel esencial crear un entorno estimulante. Algunos puntos que pueden ayudarnos en esta tarea son:
- nuestra propia motivación y pasión por lo que hacemos; puede ser la chispa que despierte la motivación en nuestros hij@s y alumn@s.
- proporcionar un apoyo incondicional, basado en la paciencia y el cuidado sin entrar en juicios de valor.
- contar con la ayuda de un buen docente
- crear buenos hábitos de estudio; una práctica constante en el tiempo
A demás debemos tener en cuenta que todas las personas somos diferentes. Por eso lo que a unos motiva puede ser totalmente diferente de lo que motiva a los otros. Es aquí donde entran los diferentes tipos de motivación;
- la recompensa
- las relaciones interpersonales
- el sentimiento de valor propio y autoestima
- la diversión y alegría inherentes a la actividad
El tipo de motivación lo podemos adaptar y escoger según:
- las características personales
- las etapas que vaya atravesando nuestr@ hij@, ya que según gane experiencia y madurez, las razones por las que realiza la actividad también cambiarán y evolucionarán.
Los adultos pueden operar en diferentes niveles de motivación, mientras que los niños generalmente operan en los niveles más básicos (recompensa, autoestima) y evolucionan a niveles más altos cuando adquieren más experiencia. Pensemos que el hecho de interpretar música se convertirá a la larga en la motivación última.
Es normal que los niños, incluso los más motivados, no siempre tengan la paciencia que requiere practicar cada día. Es mucho trabajo y no siempre verán una recompensa clara. Por eso nos necesitan; necesitan nuestra experiencia y percepción a largo plazo para que les ayudemos a continuar el camino. Algunos puntos de apoyo que nos pueden ayudar a superar estos momentos:
- aumentar la percepción de competencia
- compartir la buena opinión que tenemos de las cosas que se hacen bien y de sus virtudes personales.
- afianzar una buena base que permita crecer y evolucionar; hacer algo muy bien es tan necesario como aprender cosas nuevas.
Mamás, papás y profesor@s debemos de ser muy pacientes, porque los primeros estadios de aprendizaje son lentos, ya que no se tiene una experiencia previa de la que partir.
Podemos comparar esta etapa con el crecimiento de una planta desde su primer día de vida; cuando plantamos una semilla en la tierra. Esta semilla va requerir muchos cuidados hasta que veamos asomar el primer brote de la tierra, y muchos más días y cuidados hasta que florezca. Pero a nadie se le ocurriría decir a una planta "crece más rápido" o "florece este mes".
Esto es lo que ocurre cuando discutimos, nos exasperamos, nos impacientamos y creamos al final un mal ambiente. Disfrutemos del proceso de crecimiento, de cada paso.
- Seamos positivos, tengamos paciencia y dejemos que nuestra ilusión y motivación les inspiren.
- Creemos una relación sana con nuestros hijos y alumnos, y basémosla en compartir con ellos nuestro tiempo, paciencia, esfuerzo, compromiso, creatividad, sensibilidad y auto-control.
- Seamos una parte activa del proceso.
Lo mejor no está por llegar; nos lo ofrecen cada día.
Para propiciar la motivación debemos entender y aceptar que sólo estaremos motivados si elegimos estarlo.
En este sentido cobra un papel esencial crear un entorno estimulante. Algunos puntos que pueden ayudarnos en esta tarea son:
- nuestra propia motivación y pasión por lo que hacemos; puede ser la chispa que despierte la motivación en nuestros hij@s y alumn@s.
- proporcionar un apoyo incondicional, basado en la paciencia y el cuidado sin entrar en juicios de valor.
- contar con la ayuda de un buen docente
- crear buenos hábitos de estudio; una práctica constante en el tiempo
A demás debemos tener en cuenta que todas las personas somos diferentes. Por eso lo que a unos motiva puede ser totalmente diferente de lo que motiva a los otros. Es aquí donde entran los diferentes tipos de motivación;
- la recompensa
- las relaciones interpersonales
- el sentimiento de valor propio y autoestima
- la diversión y alegría inherentes a la actividad
El tipo de motivación lo podemos adaptar y escoger según:
- las características personales
- las etapas que vaya atravesando nuestr@ hij@, ya que según gane experiencia y madurez, las razones por las que realiza la actividad también cambiarán y evolucionarán.
Los adultos pueden operar en diferentes niveles de motivación, mientras que los niños generalmente operan en los niveles más básicos (recompensa, autoestima) y evolucionan a niveles más altos cuando adquieren más experiencia. Pensemos que el hecho de interpretar música se convertirá a la larga en la motivación última.
Es normal que los niños, incluso los más motivados, no siempre tengan la paciencia que requiere practicar cada día. Es mucho trabajo y no siempre verán una recompensa clara. Por eso nos necesitan; necesitan nuestra experiencia y percepción a largo plazo para que les ayudemos a continuar el camino. Algunos puntos de apoyo que nos pueden ayudar a superar estos momentos:
- aumentar la percepción de competencia
- compartir la buena opinión que tenemos de las cosas que se hacen bien y de sus virtudes personales.
- afianzar una buena base que permita crecer y evolucionar; hacer algo muy bien es tan necesario como aprender cosas nuevas.
Mamás, papás y profesor@s debemos de ser muy pacientes, porque los primeros estadios de aprendizaje son lentos, ya que no se tiene una experiencia previa de la que partir.
Podemos comparar esta etapa con el crecimiento de una planta desde su primer día de vida; cuando plantamos una semilla en la tierra. Esta semilla va requerir muchos cuidados hasta que veamos asomar el primer brote de la tierra, y muchos más días y cuidados hasta que florezca. Pero a nadie se le ocurriría decir a una planta "crece más rápido" o "florece este mes".
Esto es lo que ocurre cuando discutimos, nos exasperamos, nos impacientamos y creamos al final un mal ambiente. Disfrutemos del proceso de crecimiento, de cada paso.
- Seamos positivos, tengamos paciencia y dejemos que nuestra ilusión y motivación les inspiren.
- Creemos una relación sana con nuestros hijos y alumnos, y basémosla en compartir con ellos nuestro tiempo, paciencia, esfuerzo, compromiso, creatividad, sensibilidad y auto-control.
- Seamos una parte activa del proceso.
Lo mejor no está por llegar; nos lo ofrecen cada día.
Arabella Steinbacher y el método Suzuki
Arabella Steinbacher es una violinista dedicada profesionalmente a la interpretación como solista.
En un artículo de la revista Strings nos habla de sus inicios en el violín con el método Suzuki:
"En mi casa era totalmente natural escuchar música, y nunca me sentí forzada a tocar un instrumento ya que era una actividad normal en casa. Cuando cumplí los tres años me dieron un violín porque mis padres pensaron que tocar un instrumento sería una actividad positiva para mí, ya que era una niña muy activa y vieron la necesidad de conducir mis energías hacia algo constructivo. Mi madre se informó sobre el método Suzuki y pensó "porqué no! parece algo divertido y podrá conocer a otros niños que también tocarán el violín y tocar juntos". Con el método Suzuki aprendí lo que realmente significa escuchar.
Aprendía todas las piezas oyéndolas e imitándolas; todas las melodías se fijaban fácil y rápidamente en mi memoria. A demás no tenía la sensación de aburrirme ni de que fuese un trabajo duro. Es poco saludable pensar en el violín como algo difícil, y el método Suzuki me proporcionó esa alegría de tocar música con otras personas y disfrutar de la música"
En un artículo de la revista Strings nos habla de sus inicios en el violín con el método Suzuki:
"En mi casa era totalmente natural escuchar música, y nunca me sentí forzada a tocar un instrumento ya que era una actividad normal en casa. Cuando cumplí los tres años me dieron un violín porque mis padres pensaron que tocar un instrumento sería una actividad positiva para mí, ya que era una niña muy activa y vieron la necesidad de conducir mis energías hacia algo constructivo. Mi madre se informó sobre el método Suzuki y pensó "porqué no! parece algo divertido y podrá conocer a otros niños que también tocarán el violín y tocar juntos". Con el método Suzuki aprendí lo que realmente significa escuchar.
Aprendía todas las piezas oyéndolas e imitándolas; todas las melodías se fijaban fácil y rápidamente en mi memoria. A demás no tenía la sensación de aburrirme ni de que fuese un trabajo duro. Es poco saludable pensar en el violín como algo difícil, y el método Suzuki me proporcionó esa alegría de tocar música con otras personas y disfrutar de la música"
Tocar de manera más musical; la música y el movimiento
Paul Stein aborda este mes en la revista Strings un punto en la enseñanza del violín de vital importancia; la musicalidad. En este caso se centra en uno de los problemas más comunes de la falta de continuidad en el fraseo musical; la ausencia de movimientos continuos y fluidos en el brazo derecho, es decir, en el arco. Estos puntos os ayudarán a conseguir unos movimientos más conectados al fraseo musical:

A veces una imágen vale más que mil palabras. Imaginad un cisce deslizándose por la superficie de un estanque; parece que una fuerza misteriosa le propulsase sin esfuerzo. Estan erguidos, tranquilos, unidos a la superficie en calma del agua. Sin embargo debajo de la superficie sus patas le impulsan sin descanso.
Esta imágen ha ayudado a muchos de mis alumnos en esta visión de continuidad del fraseo musical; espero que a vosotros también os sea útil!
- Centrarse en nuestro cuerpo como origen del sonido, y no sólo en el sonido en sí.
Aprendemos a tocar de un manera similar a la que aprendemos a andar; mediante la imitación la motivación y la prueba - error. En este sentido es importante conocer cómo funcionan nuestros músculos, pero no suficiente. Podríamos decir que el punto clave en este particualr reside en la coordinación mano - ojo, que en la interpretación la denominaríamos coordinación "mente - ojo".
- Igualar el sonido en arco arriba y arco abajo. La gravedad juega un papel importante en este punto, y un ejercicio muy efectivo es utilizar nuestra imaginación para tocar como si la gravedad no existiese, para tocar tan ligero como una pluma o tan rápido como el viento.
- Sentir los cambios de arco. Nos se trata sólo de que los cambios sean lo más suaves y continuos posible, sino también de que el sonido justo antes y justo después del cambio no varíe. Para ello vigila que el punto de contacto no varíe y que no haya movimientos bruscos en los dedos, es decir, que simplemente todas las articulaciones sigan el movimiento continuo del arco sin iniciar ninguno propio. Se trata de hacer conscientes todas estas sensaciones y fijarlas en tu rutina.
- Ser consciente de la cinemática, es decir de la geometría o formas que puede dibujar el arco sobre la cuerda: ochos, círculos, gotas verticales, ondas horizontales...
- En menos de un segundo mente, alma y cuerpo crean sonidos musicales en una interpretación. Pero no olvidemos que el movimiento es el que origina el sonido.
- Sincronizar pensamiento y continuidad. Todo debe ser natural y fluido. Por ello es importante:
- no perder nunca la consciencia de los movimientos del arco, sobretodo en pasajes de mano izquierda muy exigentes.
- repetir no de manera automática y aburrida, sino pensando en cada repetición como una posibilidad única.
A veces una imágen vale más que mil palabras. Imaginad un cisce deslizándose por la superficie de un estanque; parece que una fuerza misteriosa le propulsase sin esfuerzo. Estan erguidos, tranquilos, unidos a la superficie en calma del agua. Sin embargo debajo de la superficie sus patas le impulsan sin descanso.
Esta imágen ha ayudado a muchos de mis alumnos en esta visión de continuidad del fraseo musical; espero que a vosotros también os sea útil!
La música y el cerebro
A menudo surge el debate sobre el talento; ¿es adquirido o innato?.
La música es una de las disciplinas que demuestra requirir un gran talento, ya que implica una gran actividad cerebral que diferencia ya desde el primer año de estudio los cerebros de los niños.
Este documental de National Geographic nos muestra algunos importantes cambios en la morfología de los cerebros de estudiantes de música y músicos profesionales y plantea algunas hipótesis sobre el origen del talento.
La música es una de las disciplinas que demuestra requirir un gran talento, ya que implica una gran actividad cerebral que diferencia ya desde el primer año de estudio los cerebros de los niños.
Este documental de National Geographic nos muestra algunos importantes cambios en la morfología de los cerebros de estudiantes de música y músicos profesionales y plantea algunas hipótesis sobre el origen del talento.
El entusiasmo por aprender es valentía!
Hoy (por fin!) he podido empezar a ponerme al día en la lectura de la revista "Strings", de la que somos suscriptores en beeslab.
Me ha gustado mucho la carta de Greg Cahill, editor de la revista, que presenta el número de Mayo. Comienza así:
"El entusiasmo es excitación, motivación,creatividad.... y podríamos añadir coraje."
Y realmente el aprendizaje e interpretación de la música proporciona grandes dosis de entusiasmo ... y nos exige valentía! entre otras cosas porque
Pienso en la cantidad de entusiasmo que vemos diariamente en la escuela ... en los alumnos que soríen cada clase, en cada comentario creativo, en el espíritu de superación semana tras semana...
y es que simplemente todos estamos entusiasmados con la música!
Me ha gustado mucho la carta de Greg Cahill, editor de la revista, que presenta el número de Mayo. Comienza así:
"El entusiasmo es excitación, motivación,creatividad.... y podríamos añadir coraje."
Y realmente el aprendizaje e interpretación de la música proporciona grandes dosis de entusiasmo ... y nos exige valentía! entre otras cosas porque
- no podemos permanecer neutrales ante un texto musical; cada vez que tocamos nos posicionamos
- los instrumentos requieren dedicación y esfuerzo; nos exigen sacar lo mejor de nosotros mismos
- exploramos nuestra imaginación, sentimientos, sensaciones y plasmamos todo ello de una manera totalmente directa.
Pienso en la cantidad de entusiasmo que vemos diariamente en la escuela ... en los alumnos que soríen cada clase, en cada comentario creativo, en el espíritu de superación semana tras semana...
y es que simplemente todos estamos entusiasmados con la música!
La fuerza vital de la música desde temprana edad
Hoy he tenido la suerte de comenzar el día escuchando esta versión del Preludio y Allegro de Kreisler, interpretada por Samuel Tan, un niño de 8 años.
Escuchándole recordé las palabras de S.Suzuki que compara el proceso de aprendizaje de los niños con las semillas, con su potencialidad para crecer si tienen un entorno adecuado.
Y realmente en esta versión que interpreta Samuel no sólo podemos ver que este niño ha crecido y se está convertiendo en un buen violinista, sino que podemos intuir algo todavía más importante; su personalidad, su fuerza vital, su posición ante la música, su carácter.
Y siento en estos momentos que la música no sólo ejerce la función de formar músicos (ya sean amateurs o profesionales), sino también ayuda a formar buenas personas; personas que escuchan, que reflexionan, que sienten y que hacen sentir.
Quizás a la larga y con mucha suerte, como dijo Pau Casals, la música cambie el mundo!
Escuchándole recordé las palabras de S.Suzuki que compara el proceso de aprendizaje de los niños con las semillas, con su potencialidad para crecer si tienen un entorno adecuado.
Y realmente en esta versión que interpreta Samuel no sólo podemos ver que este niño ha crecido y se está convertiendo en un buen violinista, sino que podemos intuir algo todavía más importante; su personalidad, su fuerza vital, su posición ante la música, su carácter.
Y siento en estos momentos que la música no sólo ejerce la función de formar músicos (ya sean amateurs o profesionales), sino también ayuda a formar buenas personas; personas que escuchan, que reflexionan, que sienten y que hacen sentir.
Quizás a la larga y con mucha suerte, como dijo Pau Casals, la música cambie el mundo!
¿Cómo se hacen las cuerdas?
Comparto con vosotros este video de la casa D'Addario que nos muestra el proceso de fabricación de sus cuerdas. Siempre se puede aprender algo más sobre el violín!
Sí podemos con Twinkle!
Comparto con vosotros este concierto final de la convención de Matsumoto.
Os animo a tener esta visión de vuestros hijos, de vuestros alumnos, incluso si acaban de comenzar a tocar el violín con 3 años. Llegarán a tocar Twinkle .... y mucho más!. Porque construimos día a día con ilusión, con paciencia, creyendo que es posible. Lo hacemos realidad paso a paso, .... y mirad si tenemos ejemplos alrededor del mundo!
Disfrutadlo y ánimo!
Os animo a tener esta visión de vuestros hijos, de vuestros alumnos, incluso si acaban de comenzar a tocar el violín con 3 años. Llegarán a tocar Twinkle .... y mucho más!. Porque construimos día a día con ilusión, con paciencia, creyendo que es posible. Lo hacemos realidad paso a paso, .... y mirad si tenemos ejemplos alrededor del mundo!
Disfrutadlo y ánimo!
Consejos útiles para cambiar cuerdas
Cambiar una o varias cuerdas es muy fácil siempre que tengamos en cuenta algunas consideraciones importantes. En primer lugar, si queremos cambiar todas las cuerdas del violín es muy importante que no quitemos las que ya estaban puestas todas a la vez, ya que:
- el puente se mantiene en su posición única y exclusivamente por la presión que ejercen las cuerdas sobre él. Por eso si las quitamos todas caerá y podrá incluso dañar el violín.
- el alma también se mantiene en su posición entre tapa fondo por dicha presión, y es muy posible que
también caiga.
Por eso como mucho quita dos cuerdas a la vez y preferiblemante que no sean consecutivas (Sol y La o Re y Mi).
A continuación detallo los pasos a seguir para cambiar una cuerda.
1. Sujeta bien y cómodamente el violín en una posición que te permita trabajar. Yo lo suelo coger así:
2. Retira la cuerda antigua. Primero destensaremos la clavija girándola hacia nosostros y estirando la cuerda con cuidado hasta sacarla de la clavija. Después la desenganchamos del cordal.
En el caso de que la cuerda se haya roto es el mismo procedimiento; simplemente ten cuidado de no hacerte daño en la zona de cuerda rota.
3. Poner la cuerda nueva. Primero miraremos que tipo de terminación tiene la cuerda; si de bola (la más frecuente) o de lazo (algunos modelos de cuerda Mi para adaptarla al tensor). En el caso de las cuerdas de tripa tendremos que hacer un nudo que sustituya a este final para engancharlo al cordal.
Cogeremos la cuerda por el lado sin terminación y la pasaremos, como si se tratase de enhebrar una aguja, por el agujero de la clavija, dejando que sobresalga un poco.
A continuación iremos girando la clavija en dirección a la voluta del violín vigilando que la cuerda se vaya enrrollando lo más pegada posible.
En el caso de que haya muy poco espacio entre clavijero y cuerda, enrolla una o dos vueltas hacia el centro del clavijero y después continúa con normalidad hacia el clavijero.
Cuando hayas dado ya unas vueltas a la cuerda y la longitud sea ligeramente mayor a la que tendrá la cuerda colocada en el cordal coloca el extremo de la bola.
Ves tensando poco a poco la cuerda y comprueba de vez en cuando que el puente está recto, puesto que es frecuente que se vaya inclinando hacia el batedor al girar las clavijas.
Finalmente comprueba la afinación con un afinador o el diapasón y ten en cuenta que la cuerda tardará unos días en estabilizar la afinación al estar sometida por primera vez a su tensión. Comprueba mientras estudias que no se haya desafinado demasiado.
Por eso es muy recomendable, si no te corre demasiada prisa, que cambies las cuerdas de una en una, porque si no estudiar puede convertirse en un aunténtico quebradero de cabeza!
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