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Base del violín y consciencia corporal

Hola a tod@s!
Vuelvo al blog con este vídeo de Nicola Benedetti que nos habla de manera clara, amena y divertida de la base técnica del violín desde la consciencia corporal y la adaptación al propio cuerpo. Difícilmente encontrareis un video mejor sobre este tema!




"Todos los músicos están tristes"

En la sala de estar de beeslab tenemos un mueble dedicado a libros para niños con cuentos sobre música. Aquí los niños pueden encontrar un momento de tranquilidad y diversión antes de entrar a clase.... a rendir al máxino! 

Pues bien, la entrada de este blog "todos los músicos están tristes", se refiere al comentario que hizo la semana pasada una alumna de violín de 7 años al hojear un libro con ilustraciones que habla sobre la orquesta. Y... tiene toda la razón.... vaya caras! Vosotros mismos lo podéis observar.  Todo ello me hizo pensar que

1. La alumna no está acostumbrada a ver caras tristes al tocar el violín (alivio total... jeje)
2. Sí que tocar el violín requiere estar concentrado en muchas ocasiones, pero, estar concentrado requiere poner cara triste?... o muy seria...
3. Por lo tanto... se puede estar con cara alegre (sintiendo alegría, sin forzar la emoción) y concentrado? En mi experiencia creo que sí que es posible, pero creo que no es un estado al 100% afín a la concentración.


Cuantas buenas reflexiones nos brindan los niñ@s con sus observaciones. Una mirada siempre nueva hacia las cosas.... es un regalo vital.


Un mensaje de amor

Qué mejor época que las navidades para hablar del amor en la familia y de los vínculos entre padres e hijos.
Acabo de leer un fragmento inspirador sobre este tema en el libro "Dare to discipline" de James Dobson.

Lo comparto con vosotr@s y os deseo unas felices fiestas, esperando que estéis disfrutando de la compañía de todos los que amáis.

"Recomiendo un principio bien sencillo para criar a niños sanos y responsables: cuando muestren una actitud desafiante, gana de manera decisiva. Cuando pregunten "quién manda aquí" (porque será lo que estén preguntando...), espera a que estén tranquilos, y verás cómo su verdadera pregunta será "quién me ama".
Entonces toma a tu hij@ en brazos y muestra todo el amor y afecto que sientes. Trátale con respeto y dignidad, y espera lo mismo por su parte. En este momento sentirás los verdaderos beneficios de una maternidad, de una paternidad competente"

Reshma Saujani; enseñar a ser valiente, no a ser perfecto

Hoy os dejo esta TED talk de Reshma Saujani, que nos habla de un déficit más preocupante que el económico; el déficit de la valentía. Este déficit a demás es aún mayor en las niñas, ya que la sociedad suele mostrar niñas perfectas y niños valientes.
Se trata de enfrentarse a los retos sin miedo, con perseverancia y sin miedo a la imperfección.
Una reflexión que sin duda merece la pena.


Rita Pierson: los niños no aprenden de los adultos que no les gustan



En las Ted talks Rita Pierson, profesora durante durante 40 años, nos inspira como adultos que podemos marcar la diferencia en la vida de los niños. Nos insta a que mantengamos relaciones significativas, a que les enseñemos sin importar las circustancias y a que nunca nos rindamos; en definitiva a que aspiremos a que los niños lleguen a ser lo mejor a lo que puedan llegar a ser.

En este enlace podéis escuchar esta charla. Merece la pena!

Consideraciones críticas de María Montessori

Este verano me he embarcado en la lectura de "El método Montessori" escrito por la propia María Montessori.
Ya conocía por ejemplo algunos materiales que se utilizan en el aprendizaje, o algunas bases en las que se sustenta como la libertad en el aprendizaje o el "aprender haciendo", pero realmente me ha sorprendido la visión tan lúcida de la enseñanza, ya en 1912, y totalmente aplicable el sistema educativo actual (desafortunadamente).


Me gustaría compartir con vosotros un fragmento.

Resultado de imagen de maria montessori joven"El castigo real del hombre corriente es la pérdida de la consciencia de su poder individual y de su grandeza, las cuales son las fuentes de su vida interior (...) y en la educación de hoy en día los niños son retenidos en los colegios, sus instrumentos de aprendizaje restringidos, su cuerpo degradado a la inmovilidad de un pupitre al igual que su espíritu, mediante premios y castigos. ¿Debe ser el objetivo reducirlos a la disciplina de la inmovilidad y el silencio?... y conducirles... ¿dónde? Demasiado frecuentemente hacia ningún sitio. Frecuentemente la educación de los niños consiste en verter sobre su inteligencia contenidos intelectuales de los programas escolares. Y generalmente estos programas han sido elaborados por un departamento oficial y su uso impuesto por ley sobre el profesor y sobre el alumno. Ah, ante esta falta de respeto hacia la vida que está creciendo en los niños se supone que debemos agachar la cabeza y ocultar nuestra vergüenza.
(Giuseppe) Sergi dijo que hoy se impone una urgente necesidad hacia nuestra sociedad: la reconstrucción de los métodos educativos y en la instrucción de profesores, y el que luche por esta causa lucha por la regeneración humana"

Como profesora Suzuki, que sigue un modelo de enseñanza individualizado, respetuoso, positivo con el alumno e inclusivo con las familias, me emociona leer estas líneas. Es la pasión con la que otras personas han trabajado y hecho evolucionar sus disciplinas las que realmente han hecho crecer al ser humano y a la humanidad, y, sobretodo, han hecho personas felices. Por otra parte me entristece que 100 años después de las reflexiones de María Montessori todavía el sistema educativo público tenga tantas similitudes al que describe.

Pienso que se hace camino al andar, y que como dijo Shinichi Suzuki "el hombre es hijo de su entorno"; seamos pues el entorno de muchas familias y sigamos evolucionando como personas y como profesionales hasta lograr un gran objetivo: un gran entorno en libertad y verdadera calidad de enseñanza.

La orientación a los padres

Una de las funciones principales de un profesor Suzuki es orientar a los padres. Se trata de que aprendan a desarrollar diferentes estrategias para lograr que sus hijos ganen capacidades de manera óptima y en un ambiente positivo y motivador.
Por esta razón me ha interesado siempre la bibliografía relacionada con le educación y la experiencia docente, e investigando en este sentido he encontrado "The handbook of parent training", que ofrece una perspectiva más científica y pormenorizada de este proceso de orientación.
En él se especifican tres modelos de orientación:

  1. El modelo experto: el profesor toma el control, es decir, toma todas las decisiones y fija el rol dependiente de los padres. El tiempo de orientación es muy corto y las soluciones prescriptivas.
  2. El modelo transplante: el profesor trata de "transplantar" habilidades a los padres pero manteniendo el control sobre el proceso de toma de decisión. Los padres pueden mejorar su competencia y experiencia y reconocer de manera activa los cambios que se producen en sus hijos. Una de los inconvenientes de este modelo es que se suele ignorar las características individuales de cada familia, aplicando modelos ya prefijados para solucionar problemas.
  3. El modelo del consumidor: el papel de profesor reside en escuchar y entender a los padres; su visión, objetivos y expectativas. Tomando esta información como punto de partida les proporcionará una serie de opciones de actuación posibles adaptadas a su realidad y toda la información necesaria para que puedan escoger de manera informada. La negociación es la parte más importante de este proceso, en la que el intercambio de información es claro y honesto.
    Este enfoque colaborativo se denomina "asociación parental". 


Este último modelo es el que utilizamos en el método Suzuki, y tiene como objetivo modular el comportamiento de los padres hacia los hijos, ayudándoles a que tomen control sobre las diferentes situaciones familiares relacionadas con el violín.

Hay que tener muy en cuenta que nunca buscamos una sobre-dependencia hacia la persona que orienta, ya que los problemas tenderán a repetirse. Buscamos desarrollar en los padres una comprensión profunda de sus hijos para que el éxito de sus actuaciones resida en última instancia en ellos y en sus decisiones.

Haber entendido y superado una dificultad os proporcionará seguridad y confianza en vuestros propios recursos, con los que podréis hacer frente a nuevas dificultades de manera autónoma. 

Learn by doing

Aunque no directamente relacionado con el violín, esta entrevista en el programa "Terricoles" de Btv a Ricard Huguet nos muestra muchos de los puntos en los que se basa las enseñanzas del método Suzuki.




Conozcamos más de cerca cómo se utilizan diferentes recursos basados en el "aprender haciendo" para mejorar la productividad y el trabajo en equipo, y cómo se relacionan con la filosofía del método Suzuki en beeslab:

- basar la evolución en la innovación. Se trata de estar en una continua adaptación a entornos cambiantes, en contacto con la realidad.

En el método Suzuki este punto se refleja en la continua adaptación de contenidos y recursos a cada alumno, a cada estado evolutivo, y a cada realidad de grupo. No se trata sólo de evolucionar individualmente de manera creativa, sino también de trabajar en equipo y conocer la realidad de otros alumnos. Se trata de dar importancia no sólo a la cantidad de piezas que somos capaces de tocar, sino también a escuchar a los otros y aprender de ellos.

- tratar de resolver de forma creativa e innovadora diferentes retos.

Desde el método Suzuki no hay dos alumnos que aprendan ni a los que se les enseñe igual. Con la guía adecuada, cada persona, cada alumno, puede aprender a desarrollar recursos personales y originales para resolver problemas.

- no tener miedo a equivocarse.

El error es un paso más del aprendizaje, y una parte más de él que nos lleva a evolucionar. De hecho la palabra "error" o "estar mal" no existen en el vocabulario de enseñanza Suzuki. Existe la mentalidad positiva de reconocer que algo no funciona y a partir de esta aceptación y reconocimiento decimos "vamos a hacer esto", o "prueba esto otro", o nos fijamos en otra cosa que sí que es positiva para después abordar el punto que se puede mejorar o no funciona. El reconocimiento simple de las cosas implica no tener miedo al error, no tener miedo a adaptarse a la realidad y a evolucionar viviendo en ella.

- desarrollar una metodología en la que todo el mundo tenga derecho a expresar sus ideas en igualdad. 

Esta idea es uno de los principales pilares de las enseñanzas que desarrollamos en beeslab.
Una vez establecido un respeto por el trabajo del profesor como guía en el aprendizaje de familias y alumnos, la relación entre nosotros es de igualdad. Cada alumno y familia nos enseña una nueva visión y adaptación del conocimiento, de los contenidos. Su participación y observaciones del proceso hace posible que cada año sea diferente y mejor que el anterior. Esto revierte directamente en la calidad en la enseñanza y atención que les podemos proporcionar.

- "se aprende más con una hora de juego que con un año de conversación" Platón. 

Con el juego las jerarquías y los resultados a corto plazo desaparecen; simplemente creamos. El papel del profesor es facilitar y guiar el proceso, ser descubridores de lo que realmente cada uno puede aportar.

- establecer unos principios guía que nos ayuden en la toma de decisiones. 

Siempre nos encontraremos situaciones y problemas que no hemos podido prever, pero si tenemos unos principios y unos recursos bien fundamentados podremos hacerlos frente. Yo añadiría que si además estos principio y recursos los hemos incorporado y adaptado como nuestros los resolveremos de manera original y creativa, fluyendo con la realidad y enriqueciendo nuestro entorno.

- "somos capaces de retener el 10% de lo que leemos, el 20% de lo que escuchamos, el 30% de lo que vemos y el 90% de lo que hacemos". A demás experimentar es mucho más divertido que teorizar.

Desde mi perspectiva como profesora Suzuki, lo que más me ha enriquecido es poder conocer el origen de cómo aprendemos desde la primera infancia. Y este origen y manera de enseñar lo perdemos cuando se trata de enseñar y compartir conocimientos con los adultos. A un niño de tres años no se nos ocurriría explicarle con palabras cómo coger un violín; especificamos acciones y ejercicios concretos con los que pueden experimentar. ¿y porqué no hacerlo así con los adultos?. Obviamente después se puede completar el proceso con información adicional, pero esa experiencia concreta es la que ha hecho participar más sentidos y por tanto más partes del cerebro; por eso hemos fijado más información; porque nos ha llegado por muchos más canales.

- ¿cómo puedes producir en un lugar en que no estás satisfecho?

Es una realidad escolar y laboral alarmante. Pero tener recursos individuales que nos permitan crear incluso en los entornos más yernos es lo que nos dará una verdadera felicidad haciendo nuestro trabajo, lo que hará que mostremos nuestro verdadero talento y nos permita evolucionar hacia mejores trabajos.
Y esto se aprende desde la edad temprana, en nuestro caso a partir del método Suzuki, el valorar la calidad de lo que aportamos.

- las empresas en la actualidad no buscan "al mejor", buscan personas que sepan trabajar en equipo, que sepan resolver problemas, que sepan comunicar y analizar datos. 

Estas habilidades no se enseñan en la universidad, sino que se han de promover en todas las actividades desde la edad temprana. Desde nuestro pequeño rincón de enseñanza trabajamos todos estos valores transversales en cada clase, y les damos la misma importancia que a tocar el violín. De hecho pensamos que el hacer música es uno de los mejores medios para desarrollarlos, ya que además les estamos enseñando un medio de expresión creativo, y cultivando el amor por la expresión artística, por el arte.

Tocar el violín, mejor que medicar a los niños

En la revista de Muy interesante he encontrado este artículo de Pablo Colado que hace referencia al tratamiento de los transtarnos psicológicos de los niños y algunos estudios relacionados. 


“Es la investigación más importante que se ha realizado sobre los efectos de tocar un instrumento en el desarrollo cerebral”, así definen los psiquiatras del Colegio Médico de la Universidad de Vermont el trabajo que acaban de hacer público en el Journal of the American Academy of Child & Adolescent Psychiatry.

Dirigidos por James Hudziak, los expertos han analizado las resonancias magnéticas de 232 sujetos de entre 6 y 18 años para buscar, sobre todo, alteraciones significativas en la corteza cerebral: los engrosamientos y adelgazamientos de esa zona están relacionados con problemas como la ansiedad, la depresión, las dificultades para concentrarse, la agresividad y la pérdida de control de los impulsos.

En primer lugar, encontraron algo previsible: que la práctica musical afectaba a las neuronas de la región motora, ya que exige control y coordinación de los movimientos. Pero más importante fueron los cambios detectados en la parte de la corteza cerebral vinculada a “la memoria de trabajo, el control de la atención, la organización y planificación, la inhibición de los impulsos y el procesamiento de las emociones”, como detallan los autores del estudio.

Hudziak lo resume en una idea: un violín puede ayudar más que un frasco de pastillas a un niño con trastornos psicológicos.

Arabella Steinbacher y el método Suzuki

Arabella Steinbacher es una violinista dedicada profesionalmente a la interpretación como solista.
En un artículo de la revista Strings nos habla de sus inicios en el violín con el método Suzuki:


"En mi casa era totalmente natural escuchar música, y nunca me sentí forzada a tocar un instrumento ya que era una actividad normal en casa. Cuando cumplí los tres años me dieron un violín porque mis padres pensaron que tocar un instrumento sería una actividad positiva para mí, ya que era una niña muy activa y vieron la necesidad de conducir mis energías hacia algo constructivo. Mi madre se informó sobre el método Suzuki y pensó "porqué no! parece algo divertido y podrá conocer a otros niños que también tocarán el violín y tocar juntos". Con el método Suzuki aprendí lo que realmente significa escuchar.








Aprendía todas las piezas oyéndolas e imitándolas; todas las melodías se fijaban fácil y rápidamente en mi memoria. A demás no tenía la sensación de aburrirme ni de que fuese un trabajo duro. Es poco saludable pensar en el violín como algo difícil, y el método Suzuki me proporcionó esa alegría de tocar música con otras personas y disfrutar de la música"



Tocar de manera más musical; la música y el movimiento

Paul Stein aborda este mes en la revista Strings un punto en la enseñanza del violín de vital importancia; la musicalidad. En este caso se centra en uno de los problemas más comunes de la falta de continuidad en el fraseo musical; la ausencia de movimientos continuos y fluidos en el brazo derecho, es decir, en el arco. Estos puntos os ayudarán a conseguir unos movimientos más conectados al fraseo musical:

  • Centrarse en nuestro cuerpo como origen del sonido, y no sólo en el sonido en sí.
    Aprendemos a tocar de un manera similar a la que aprendemos a andar; mediante la imitación la motivación y la prueba - error. En este sentido es importante conocer cómo funcionan nuestros músculos, pero no suficiente. Podríamos decir que el punto clave en este particualr reside en la coordinación mano - ojo, que en la interpretación la denominaríamos coordinación "mente - ojo".

  • Igualar el sonido en arco arriba y arco abajo. La gravedad juega un papel importante en este punto, y un ejercicio muy efectivo es utilizar nuestra imaginación para tocar como si la gravedad no existiese, para tocar tan ligero como una pluma o tan rápido como el viento.



  • Sentir los cambios de arco. Nos se trata sólo de que los cambios sean lo más suaves y continuos posible, sino también de que el sonido justo antes y justo después del cambio no varíe. Para ello vigila que el punto de contacto no varíe y que no haya movimientos bruscos en los dedos, es decir, que simplemente todas las articulaciones sigan el movimiento continuo del arco sin iniciar ninguno propio. Se trata de hacer conscientes todas estas sensaciones y fijarlas en tu rutina.

  • Ser consciente de la cinemática, es decir de la geometría o formas que puede dibujar el arco sobre la cuerda: ochos, círculos, gotas verticales, ondas horizontales...

  • En menos de un segundo mente, alma y cuerpo crean sonidos musicales en una interpretación. Pero no olvidemos que el movimiento es el que origina el sonido.

  • Sincronizar pensamiento y continuidad. Todo debe ser natural y fluido. Por ello es importante:
    • no perder nunca la consciencia de los movimientos del arco, sobretodo en pasajes de mano izquierda muy exigentes.
    • repetir no de manera automática y aburrida, sino pensando en cada repetición como una posibilidad única.


A veces una imágen vale más que mil palabras. Imaginad un cisce deslizándose por la superficie de un estanque; parece que una fuerza misteriosa le propulsase sin esfuerzo. Estan erguidos, tranquilos, unidos a la superficie en calma del agua. Sin embargo debajo de la superficie sus patas le impulsan sin descanso.

Esta imágen ha ayudado a muchos de mis alumnos en esta visión de continuidad del fraseo musical; espero que a vosotros también os sea útil!






La música y el cerebro

A menudo surge el debate sobre el talento; ¿es adquirido o innato?.

La música es una de las disciplinas que demuestra requirir un gran talento, ya que implica una gran actividad cerebral que diferencia ya desde el primer año de estudio los cerebros de los niños.

Este documental de National Geographic nos muestra algunos importantes cambios en la morfología de los cerebros de estudiantes de música y músicos profesionales y plantea algunas hipótesis sobre el origen del talento.


El libro "sacred hoops"

Una de las cosas que más me gusta de leer buenos libros es la bibliografía recomendada en cada uno de ellos, porque una primera lectura produce una sucesión de lecturas casi interminable que nos hace tener una visión más amplia del mundo que nos rodea.



Y la lectura del libro "sacred hoops" ha sido parte de este proceso que me ha llevado a extraordinarias lecturas relacionadas con el trabajo en equipo (muy necesario en el método Suzuki), el Zen y diferentes maneras de enfocar la vida.

El punto fundamental que trata este libro es cómo crear un gran equipo, y Phil Jackson fundamenta esta cuestión en varios puntos:

- hacer a un lado el ego y trabajar hacia un objetivo común.
"para una gota de lluvia, el deleite es unirse al río" (Ghalib)

- reprogramar la mente mediante 
            -técnicas de auto-sugestión; visualización
            - meditación; apagar las voces de la mente y confiar en la                     sabiduría innata de tu cuerpo
            - filosofía Zen; aclarar la mente experimentando el presente

A continuación desarrollo algunas ideas interesantes

El camino es la recompensa: para experimentar el presente debemos aplicar tres normas básicas:

1. No dejar que la rabia (enfado, ira) nuble nuestra mente
2. La consciencia lo es todo
3. El poder del nosotros es más fuerte que el poder del yo

El Zen nos hace conscientes de nuestros pensamientos y disminuye el poder que tienen sobre nosotros. Después de cierto tiempo en silencio y centrado en la respiración, los pensamientos se calman y se experimentan momentos de simplemente estar, sin la mente inmiscuyéndose.

La concentración proviene de no de tratar de mantenerse centrado en algo, sino de mantener la mente abierta hacia la nada; concentración es sinónimo de libertad. Se trata de confiar en el momento, estar inmerso en la acción para poder reaccionar de manera espontánea.

La paz mental es la que une el yo mismo a lo que me rodea, es la que produce valores adecuados, que producen a su vez pensamientos adecuados, que producirán acciones adecuadas y que finalmente darán lugar a un trabajo que será el resultado material que se verá. La serenidad es el centro de todo.
El objetivo de esta paz mental es desempeñar toda actividad con atención, momento a momento. Sólo necesitamos calmar la mente que juzga y centrarnos en lo que se necesita hacer en el ahora.
De esta manera convertimos cada experiencia en una investigación del momento


Y esta es la filosofía que aplicamos en el método Suzuki; concentración y refuerzo positivo cada paso del camino del aprendizaje.


La impermanencia: no puedes entrar en el mismo río dos veces

Ves este vaso? Para mí ya está roto. Disfruta de él; bebe de él; retiene el agua admirablemente, a veces reflejando la luz del sol con bellos colores. Cuando lo golpeo suavemente obtengo bonitos sonidos. Pero sin embargo cuando caiga al suelo diré, "por supuesto, ya estaba roto, y cada momento con él ha sido precioso".

Esta historia ilustra uno de los principios básicos del budismo; la impermanencia es un hecho fundamental de la vida. Y cuando no podemos aceptar la verdad de la transitoriedad sufrimos.
El reto entonces está en no repetirnos, sino utilizar lo que hemos aprendido para re-crearnos, para crear una nueva visión de nosotros mismos y de nuestro equipo.

Aunque no directamente relacionado con la filosofía del método Suzuki, esta historia es una bonita imágen en la que de la música, un arte cuya esencia es la transitoriedad.


La figura del líder

Play hard, play fair, play now.

Una de las cualidades más importantes de un líder es saber escuchar sin hacer juicios, lo que los budistas denominan la simple atención. Cuando estamos verdaderamente presentes, con una consciencia abierta e imparcial, obtenemos mejor información de la realidad y por tanto mejores resultados. Este es el origen de una verdadera buena acción: la capacidad de observar qué está ocurriendo y actuar en consecuencia, sin ser distraídos por pensamientos de nuestro ego. 

Para conseguir este alto nivel de concentración y comunicación no-verbal el silencio es la gran herramienta.

Cuando las personas no son intimidadas o abrumadas por la autoridad, se consigue la verdadera autoridad sobre ellos. Los corazones se ganan a través de la inclusión y la participación . Debemos escuchar con atención y profundo respeto, de manera individual, y desarrollar una visión que abarque sus más altas aspiraciones. La conexión es mucho más profunda si se fundamenta en un intercambio genuino. El poner a cada jugador en las posiciones que desarrollan todo su potencial asegura la armonía entre ellos, ya que se les da a sus logros el crédito que merecen.

Suelo crear una gran visión del equipo cada verano a partir de la realidad del año. Esta visión se convierte en un boceto sobre el que trabajar en la nueva temporada que se ajusta y define según se desarrolla el nuevo año. La aceptación de las barreras es el punto de partida a la libertad.

Un profesor continuamente asume el rol de líder para guiar e inspirar a sus alumnos; y toda la visión de liderago por parte de Phil Jackson nos ayuda a asumir este papel desde la serenidad, la generosidad y el pensar en lo mejor para los alumnos, que no tiene porque tener que ver con lo mejor para nosotros mismos.


Algunas fantásticas frases del libro:


Nuestra vida es el instrumento con el que experimentamos la verdad.

Si tienes la mente clara y el corazón abierto no tendrás que buscar una dirección; ella vendrá a tí.

Ganar es importante, pero lo que verdaderamente me da alegría es la experiencia de estar totalmente comprometido en lo que estoy haciendo.

No buscamos buena fortuna; nosotros mismos somos buena fortuna.

“Make your play work and your work play”

La más dulce de nuestras victorias fue aquella en la que cada miembro del equipo hizo una contribución significativa.

En la enseñanza budista el término hábil significa tomar decisiones y resolver problemas de la manera más adecuada a cada situación sin causar daños.

Ven a trabajar cada día porque es importante trabajar correctamente, hacer cada acción con un esfuerzo consciente.

Tratamos  de jugar cada juego y no que el juego nos juegue a nosotros.

El entusiasmo por aprender es valentía!

Hoy (por fin!) he podido empezar a ponerme al día en la lectura de la revista "Strings", de la que somos suscriptores en beeslab.




Me ha gustado mucho la carta de Greg Cahill, editor de la revista, que presenta el número de Mayo. Comienza así:

"El entusiasmo es excitación, motivación,creatividad.... y podríamos añadir coraje."

Y realmente el aprendizaje e interpretación de la música proporciona grandes dosis de entusiasmo ... y nos exige valentía! entre otras cosas porque
  • no podemos permanecer neutrales ante un texto musical; cada vez que tocamos nos posicionamos 
  • los instrumentos requieren dedicación y esfuerzo; nos exigen sacar lo mejor de nosotros mismos
  • exploramos nuestra imaginación, sentimientos, sensaciones y plasmamos todo ello de una manera totalmente directa.


Pienso en la cantidad de entusiasmo que vemos diariamente en la escuela ... en los alumnos que soríen cada clase, en cada comentario creativo, en el espíritu de superación semana tras semana...
y es que simplemente todos estamos entusiasmados con la música!  

La fuerza vital de la música desde temprana edad

Hoy he tenido la suerte de comenzar el día escuchando esta versión del Preludio y Allegro de Kreisler, interpretada por Samuel Tan, un niño de 8 años.



Escuchándole recordé las palabras de S.Suzuki que compara el proceso de aprendizaje de los niños con las semillas, con su potencialidad para crecer si tienen un entorno adecuado.

Y realmente en esta versión que interpreta Samuel no sólo podemos ver que este niño ha crecido y se está convertiendo en un buen violinista, sino que podemos intuir algo todavía más importante; su personalidad, su fuerza vital, su posición ante la música, su carácter.

Y siento en estos momentos que la música no sólo ejerce la función de formar músicos (ya sean amateurs o profesionales), sino también ayuda a formar buenas personas; personas que escuchan, que reflexionan, que sienten y que hacen sentir.

Quizás a la larga y con mucha suerte, como dijo Pau Casals, la música cambie el mundo!

Robert Schumann: consejos a los jóvenes estudiantes de música

Aquí os dejo los consejos que Robert Schumann escribió para aprender música de manera más adecuada.
Realmente interesante, y en la mayoría de comentarios aplicable a todos los instrumentos.

¿Cuánto tiempo he de practicar?

Buscando información sobre este tema he encontrado un artículo fantástico del  Dr. Noa Kageyama.
A continuación os dejo un resumen del mismo.


 ¿Cuántas horas al día debes practicar?

¿2 horas? ¿4 horas? ¿8 horas? ¿12 horas? ... ¿Cuánto es suficiente?
¿Existe el “practicar demasiado”?
¿Existe un número óptimo de horas que debo practicar?


Algunos de los grandes artistas del siglo veinte han hablado sobre este tema:

Rubinstein decía que no se debería practicar más de cuatro horas al día, y que si se necesitan más de cuatro horas diarias probablemente hay algo que no se esté haciendo bien.


Nathan Milstein una vez le preguntó a su profesor Leopold Auer  cuantas horas al día debería estar  practicando. Auer le respondió:
“Practica con tus dedos y necesitaras todo el día. Practica con tu mente y lo podrás hacer en una hora y media.”


Heifetz también afirmó que "la práctica excesiva es tan nociva como no practicar nada” Decía que en promedio practicaba no más de tres horas al día y que no practicaba los Domingos. 

 

¿Qué dicen los psicólogos?

El psicologo Dr. K. Anders Ericsson es una de las mayores autoridades en este tema.
Su investigación es la base para la “regla de los diez años” y “la regla de las 10.000 horas”, que sugiere que se requiere al menos diez años (10.000 horas de practica deliberada) para lograr un nivel de experto en el desempeño de cualquier disciplina. Volvemos a insistir en que esta cantidad de horas de practica requiere un tipo de práctica determinado. En otras palabras, practicar de manera descuidada no es suficiente.



Pr
áctica descuidada

¿Alguna vez has escuchado a alguien mientras practica? ¿Te has escuchado ti mismo mientras practicas?  Grábate, escucha a escondidas algunos de tus colegas o pídele a tus estudiantes que se imaginen que están en su casa y obsérvalos practicar durante su lección. ¿Qué observas?

Que la mayoría de los estudiantes practican descuidadamente, ya sea repitiendo (“practicar este pasaje  10 veces” o “practicar esta pieza por  30 minutos”) o en modo piloto automático (tocar una pieza hasta que escuchamos algo que  no nos gusta; paramos, repetimos hasta que suena mejor y continuamos la pieza hasta que  escuchamos la siguiente cosa con la que no estamos satisfechos,  momento en el que comenzamos todo el proceso nuevamente). 

Hay tres importantes problemas con un método de práctica descuidado.


1. Es una perdida de tiempo

¿Por qué? Primero, cuando se practica de esta manera conseguimos muy poco aprendizaje productivo.
Sentiremos que tras practicar una pieza durante días y semanas no hemos mejorado mucho. Y a veces mucho peor; hemos fortalecido aquellos hábitos y errores indeseables, aumentando literalmente tus posibilidades de cometer errores de una manera consistente mas adelante.


Esto hace que sea más difícil corregir los malos hábitos en el futuro, de manera que cada vez necesitas añadir más tiempo de práctica para eliminar esos malos hábitos y malas tendencias. Una vez trabajé con un profesor de saxofón que le gustaba recordarle a sus estudiantes que “la práctica no lo hace a uno perfecto sino que crea hábitos permanentes”. 


2. Pierdes la confianza


Además, practicar descuidadamente disminuye la autoconfianza, ya que una parte de ti se da cuenta de que no sabes realmente como producir consistentemente los resultados que quieres. Incluso si estableces una tasa de éxito alta en los fragmentos más difíciles (tres o cuatro veces de cinco intentos), tu nivel de confianza no crecerá mucho. La confianza real proviene de:
(a) ser capaces de tocar correctamente el 100% de los intentos,
(b) darse cuenta de que no es una coincidencia que puedas tocar correctamente 
(c) saber precisamente las razones por las que tocas correctamente o por las que fallas. Esto significa entender, y entonces puedes tocar el pasaje correctamente cada vez que quieras.

La repetición se convierte entonces en un refuerzo de los buenos hábitos, y entonces son más fuertes que los malos hábitos.

Esta tendencia a practicar inconscientemente tiene su reflejo en un mayor sinsentido; tratar de tocar en un concierto de una manera consiente. Nuestra tendencia sobre el escenario es a confiar en el analítico hemisferio izquierdo del cerebro. Pues bien, si has practicado inconscientemente, ésta se convertirá en una tarea imposible ya que no sabrás qué instrucciones darle a tu cerebro.


3. Es tedioso y aburrido


Practicar descuidadamente es muy tedioso, y cuando lo hacemos desaparece nuestra habilidad de medir los objetivos de la práctica en unidades de tiempo. Lo que realmente necesitamos son objetivos específicos.

Después de todo, no importa cuánto tiempo pasamos practicando algo sino que sepamos como producir los resultados que queremos y lo podamos hacer consistentemente cuando queramos.

 
Pr
áctica consciente


La práctica consciente es una actividad sistemática y altamente estructurada.
En vez de un proceso inconsciente de ensayo y error, es un proceso de experimentación consciente y activo con objetivos e hipótesis claros.
El violinista Paul Kantor dijo que la práctica debe de ser un laboratorio donde jugar con ideas diferentes, musicales y técnicas, para ver qué combinación de ingredientes produce los resultados que buscas.

La práctica consciente es a menudo lenta y requiere de la repetición  de pequeñas secciones específicas de tu repertorio en vez de tocar de principio a fin.

La práctica deliberada requiere supervisión  continua, la búsqueda de nuevas maneras de mejorar.
Escuchamos lo que pasa para poder describirlo exactamente. Por ejemplo:
  • ¿era correcta la afinación?, 
  • ¿y la articulación? ¿y la dinámica?. 
  • ¿Correspone mi interpretación a la partitura? 
  • ¿Me gusta? 
  • ¿Cómo lo voy a conseguir?

Ahora, imaginémonos que grabaste todo y puedes escuchar como sonó el último intento. Tómate el tiempo de parar, analizar qué fue lo que falló, por qué  paso y cómo corregir el error de manera permanente.


¿Cuántas horas al día debo practicar?


Te vas a dar cuenta de que la práctica consciente es agotadora, dada la tremenda cantidad de energía que requiere mantener toda nuestra atención. Practicar más conscientemente requiere cortos periodos de tiempo ininterrumpido (una hora máximo por lo general), y más tiempo de vuelve improductivo.

Los estudios sugieren de hecho que las posibilidades de beneficio decrecen después de la segunda hora.
La clave, pues, debe ser controlar siempre el nivel de concentración que eres capaz de sostener.



Cinco claves para una práctica más efectiva

1. Duración: Defínela de acuerdo al tiempo en el que puedas estar totalmente concentrado

2. Sincronización:
Mantén un registro de los momentos del día en el que tienes más energía. Trata de llevar a cabo tu estudio durante estos periodos de tiempo ya que serás capaz de centrate y pensar con claridad.

3. Objetivos: Haz anotaciones. Mantén un registro de tus objetivos y descubrimientos.
Busca constantemente la claridad de tu intención y tóca de manera consistente a ella.
Si no lo escribes, probablemente lo olvidarás.

4. Más inteligente, más fuerte: no por tocar más fuerte saldrá mejor; necesitas una estrategia o técnica diferente. Siempre existen formas más inteligente, más efectivas de lograr mi objetivo.

En lugar de tratar obstinadamente algo que no funciona, piensa en diferentes soluciones.
Cuando creas que tienes soluciones prometedoras, empieza a experimentar... y encontrarás la solución.

5. Modelo de resolución de problemas: sigue un modelo de resolución de problemas, como este de seis pasos:

  1. Define el problema (¿Cómo quiero que suene esta nota o frase?)
  2. Analiza el problema (¿Cuál es la causa de que suene así?)
  3. Identifique las soluciones potenciales (¿Qué debo cambiar para hacerlo sonar como yo quiero?)
  4. Pruebe las soluciones potenciales para seleccionar cual es la más efectiva (¿Cuál parece haber funcionado mejor?)
  5. Implemente la mejor solución (haga que los cambios sean permanentes.)
  6. Supervise la implementación (¿Estos cambios continúan produciendo los resultados que estoy buscando?)
No importa si hablamos de perfeccionar la técnica o de experimentar con diferentes ideas musicales. Cualquier modelo que defina objetivos claramente articulados que nos inviten a pensar más inteligentemente y más sistemáticamente nos ayudará a disminuir el tiempo perdido de práctica ineficaz.

Después de todo, ¿quién quiere pasar todo el día epracticando? ¡Entre, haz las cosas bien y sal!


El pragmatismo en la enseñanza musical

Hoy leyendo un libro sobre  los orígenes de la psicología, he encontrado la siguiente cita, que no tiene desperdicio:

El pragmatismo fue un filosofía exclusivamente norte-americana en la cual la verdad se definía en términos de utilidad y eficacia, de manera que, como dice T.H.Leahey, "el progreso y el perfeccionamiento eternos reemplazan la Verdad eterna y estática".
Lo menos importante de la consciencia es el contenido; lo verdaderamente importante es la función.


Leyendo estas palabras me he preguntado qué nivel de pragmatismo tiene la enseñanza del violín hoy en día.

Empecemos por la utilidad. En los conservatorios el 100% de los alumnos estudia incansablemente los grandes "clásicos" del violín (incluidos los conciertos para violín y orquesta).
Objetivamente la utilidad de tanto esfuerzo es muy baja, ya un 10% (siendo muy optimistas) llegará a tocar este repretorio de manera profesional. Mi pregunta es, ¿es que los profesores nunca se preguntan si lo que enseñan es útil, en qué grado le servirá al alumno en el futuro?

Quizás les haga falta algunas dosis de realidad.


Sigamos con la eficacia de las propias clases de violín, dentro y fuera de los conservatorios.
En mi experiencia el 99% de los profesores no piensan en que sus enseñanzas sean eficaces.
Muchos sí que piensan en que sean interesantes, ilustrativas, inteligibles,... pero es que tenemos un tiempo limitado y una obligación pedagógica con el alumno. Por eso cada clase debe tener un objetivo muy claro, y debe mostrarse en ella un progreso, un nuevo aprendizaje que será práctico y nos hará afrontar el futuro técnico y/o musical de manera más efectiva.

En resumen:
  • muy pocos profesores enseñan de manera eficaz: la formación específica que requiere este tipo de enseñanza no es necesaria para ellos (lo tienen todo controlado) 
  • prácticamente ninguno enfoca la enseñanza a la utilidad, a lo que se necesitará en el futuro.
    La propia palabra "conservatorio" ilustra muy bien la realidad; se trata de "conservar" el pasado, no de realizar el futuro. Estoy de acuerdo que muchas personas se realizan manteniendo el repertorio del pasado, y se ganan la vida así, pero 
    • ¿de qué porcentajes estamos hablando?. 
    • ¿se descubre, a demás, toda la gran variedad de campos posibles?
    • ¿se les da los medios y confianza a los alumnos para abrir nuevos caminos propios?


Y es que quizás la música, y sobre todo la clásica, esté demasiado anclada en la búsqueda de esa Verdad eterna y estática. Parece que hayamos olvidado que somos personas las que tocamos, y que necesitamos respuestas más concretas, más individualizadas, más útiles y menos elevadas.
No vivimos en el Romanticismo, y en nuestra realidad clásica no se multiplican las orquestas ni los intérpretes. No se viven aglomeraciones en la entrada de un concierto de Mozart, ni las adolescentes se desmallan cuando les firma un autógrafo el señor Stern.

Pienso en lo que me hubiese gustado descubrir antes el Método Suzuki, la sensibilización musical a bebés,  la enseñanza a adultos.... todo esto fue descubierto fuera de estas instituciones, con muchos esfuerzos económicos... y es a lo que dedico el 90% de mi vida profesional.

Asi sólo me queda agradecer a conservatorios y universidades el poder llevar a cabo gracias a ellos el 10% restante de mi actividad profesional. 


 

Musicofilia de Oliver Sacks

Musicofilia es un libro increible, que nos asombra de principio a fin y nos hace conocer mejor la relación entre cerebro y música. A continuación os dejo una reseña de Alonso Arreola sobre él.

Musicofilia, despertar con música

Son recientes los estudios científicos que hablan sobre la relación entre el cerebro y la música, fundamentando sus experimentos en tecnología de punta. Más jóvenes aún son los que hablan sobre las distintas formas en que este arte contribuye, positiva o negativamente, en pacientes diagnosticados con alguna enfermedad o que han pasado por una experiencia cerebralmente traumática. Por supuesto no nos referimos a los muchos textos y terapias que ven en los sonidos y composiciones un medio de curación o relajación, sino a los experimentos que centran su mirada en la fisiología y en respuestas cada vez mejor medidas gracias a tomografías, electroencefalogramas y diversos escaneos computarizados. Tema viejo el de la respuesta del cerebro y del alma a las notas musicales, ha tenido al hombre en jaque desde sus orígenes.

Musicofilia, relatos de la música y el cerebro, escrito por el neurólogo británico Oliver Sacks. Aparecido en inglés durante 2007, representa una deliciosa ventana para especialistas, músicos y melómanos que desean comprender mejor los enigmáticos porqués de sus filias y fobias sonoras.

Atendiendo a que cada individuo responde de manera única a las provocaciones auditivas y negando cualquier generalización, Musicofilia ofrece un nutrido compendio de estudios clínicos, escritos amablemente para el lector neófito, en los cuales conviven personas que, tras el impacto de un rayo, la salida de un tumor o el diagnóstico de epilepsia u otras enfermedades cerebrales, tuvieron un súbito despertar musical que transformó sus vidas, otorgándoles –literalmente– una muy diferente percepción sensorial del mundo.

Viajando de un crítico del siglo XIX que desarrolló de golpe una extraña intolerancia a cualquier pieza musical –se le desataban ataques de miedo–, a un hombre que entraba en auras epilépticas con las campanas de la iglesia, Sacks pormenoriza un sin fin de variantes en las asociaciones música-cerebro atendiendo a mitos y preguntas comunes, narradas con maestría y ligereza: ¿por qué tenemos dos oídos en estéreo?, ¿cómo escuchan los ciegos?, ¿cómo se relaciona la música con los recuerdos y sentimientos?, ¿cómo funciona el sonido en pacientes con Parkinson, demencia, migraña, autismo o con síndromes de Tourette y Williams? Siempre con ejemplos documentados, al final del libro se nos ofrece una profusa bibliografía en la que lo mismo aparecen Beriloz, Wagner y Stravinsky que Darwin, Eco, Freud, Tolstoi, Twain y Nietzsche, entre decenas de científicos que a lo largo de un siglo han tomado en cuenta los misterios de la música en el cerebro.

Citando la autobiografía de Nabokov (“la música, lamento decirlo, me afecta simplemente como una sucesión arbitraria de sonidos más o menos irritantes”), Sacks aborda curiosidades como la amusia, esto es, la imposibilidad de entender ritmos pero sí melodías, o viceversa; o de sólo disfrutar géneros arraigados en la propia cultura sintiendo rechazo por composiciones extranjeras que, tal como se lee, no pueden procesarse adecuadamente en algunos cerebros. Incluso habla de una condición del Che Guevara, de quien dice “era famoso por su sordera al ritmo”.

Así, la percepción auditiva puede asemejarse a la táctil, olfativa, ocular o gustativa por una múltiple capacidad: no sólo escuchamos una cosa sino varias al mismo tiempo, igual que sentimos, olemos, saboreamos o miramos varios elementos en conjunto. Pensando así, es lógico que la música en el oído cause ecos diferenciados, pese a que no podamos señalarlos con facilidad. Robémonos finalmente uno de los espléndidos epígrafes de Sacks, a manera de última invitación a la lectura de Musicofilia: “Las melodías oídas son dulces, pero las no oídas son aún más dulces.” John Keats.

El juego interior del tenis: los dos yoes



En muchos aspectos el trabajo y el rendimiento que necesitamos realizar con un instrumento musical es muy parecido al que se realiza cuando se aborda un deporte.
En ambos necesitamos una estrecha conexión de la mente con el cuerpo, que sólo se produce cuando la mente está en clama; entonces podemos obtener un desempeño óptimo y un sentimiento de unidad.

El libro de "el juego interior del tenis" (disponible en mi biblioteca) expone la teoría de que en nuestro interior habitan dos yoes: el yo nº1, el que habla, y el yo nº2, el que actúa.  

El yo nº1 no confía realmente en el yo nº2 y normalmente emite juicios sobre él y socava la confianza. 
Es un distorsioador de la realidad.


 
El yo nº2 actúa desde la concentración y la consciencia. Nos hace reconocer y respetar nuestras propias capacidades y aumenta nuestra confianza.Es capaz de experimentar toda una amplia gama de sensaciones y sentimientos, por lo que representa el aspecto más humano de la vida.




Aprender a confiar en el yo nº2 es encontrar nuestro máximo bienestar, autoconocimiento y rendimiento; es ser capaz de sacar una enseñanza de todos los aspectos positivos y negativos de nuestra experiencia y ser capaz de aprender a ver todo ellos sin juzgar. 





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